Opinión / Columna
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Gabriel Segovia
"EL MÉXICO QUE NO SE HA IDO..."
El Sol de Irapuato
26 de febrero de 2010
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ADDENDUM
Gabriel Segovia
"EL MÉXICO QUE NO SE HA IDO..."
Estamos en 2010 y, como todos sabemos, este año se cumplen 200 años del inicio de la Independencia y 100 del inicio de la Revolución Mexicana. Es pertinente hacer la aclaración que no cumplimos "200 años de ser independientes" como la propaganda nos lo ha hecho creer. En 1810 apenas inició el movimiento de Independencia de México y concluyó formalmente hasta 1821, específicamente el 27 de septiembre de ese año, con la entrada triunfal del Ejército Trigarante a la ciudad de México. En ese sentido, faltarían 11 años para festejar 200 años de ser independientes, o sea, hasta el año 2011.
Más allá de precisiones históricas, siempre se ha tomado y festejado de manera oficial el año 1810 como el más relevante para la Independencia de México.
Hecha pues la aclaración y con ánimo de ser parte de dicha conmemoración, hemos de dedicarnos a analizar si existen o no motivos para festejar el Bicentenario de la Independencia. Si nuestra nación, a 200 años de distancia de su vida independiente, ha logrado el desarrollo y avances que su potencial marca y si no, qué factores han influido para que no se hayan logrado.
Por principio de cuentas podemos decir que llegamos a este 2010 con un país marcado por la violencia generalizada; con un porcentaje muy alto de mexicanos en la pobreza extrema; con una de las peores distribuciones de riqueza del mundo; con un país muy amplio en extensión territorial y recursos naturales, pero con un marcado desaprovechamiento de esas condiciones en beneficio de sus habitantes; compartiendo más de tres mil kilómetros de frontera con el país más poderoso del mundo, algo que de nada ha servido para nuestro desarrollo; con una inmensa riqueza petrolera descubierta en los setentas, que nos sirvió para vivir de ella y malgastarla durante treinta años y que ahora, cuando el petróleo se ha acabado, nos damos cuenta que no supimos administrarla adecuadamente para que el país progresara. De la misma manera, con mantos petroleros inmensos en el Golfo de México esperando ser explotados, pero que, por no ponernos de acuerdo los mexicanos, otras compañías petroleras mundiales están adelantándose en la explotación del inmenso tesoro propiedad de México.
En fin, temas con motivo del Bicentenario hay muchos por lo que será interesante abordarlos a lo largo de varios artículos, para comprender mejor por qué estamos en nuestra actual situación y por qué otros países, con menos tiempo de vida independiente, extensión territorial o riquezas naturales, han avanzado mucho más rápido que nosotros en el camino hacia la modernidad.
Y respecto a la Revolución, cabe hacer un análisis que a muchos puede causarles escozor: ¿Fue buena o mala la revolución? ¿Verdaderamente se cumplieron los objetivos por los que Madero, Villa, Zapata o Carranza lucharon? A cien años del inicio del movimiento revolucionario ¿El obrero trabaja en mejores condiciones laborales o el campesino ha visto una mejora en su vida? ¿La Revolución ha cumplido con su objetivo o aún no lo cumple o nunca lo cumplirá?
Preguntas trascendentales que debemos hacernos si queremos sentar las bases para el México del mañana.
Sería muy triste que dentro de cien años, cuando nuestros nietos fueran a celebrar los 300 años de la Independencia y los 200 de la Revolución, México siguiera teniendo los mismos problemas que ahora. Por ellos y por nosotros, no debemos permitirlo.
Se agradecen comentarios al correo electrónico: gsegovia2006@gmail.com
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