Opinión / Columna
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I. Roberto Trejo Rodríguez
OTRO TIEMPO
El Sol de Irapuato
12 de enero de 2012
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EPÍSTOLA
Soc. Lorenzo Roberto Trejo Rodríguez
OTRO TIEMPO
El leer del tiempo a los letrados y eruditos en la materia, me mueve a ver el tiempo
desde el punto de vista profano.
El tiempo astronómico es un buen tema, pero solo para el que sabe del asunto, los demás nos quedamos oyendo, pasa una cosa similar cuando se habla de la construcción de los grandes relojes, de los relojes monumentales, tan famosos como el Big Ben o el monumental de Pachuca (hermanos gemelos), o de los relojes que de tan finos, no se usan por temor de que se gaste la maquinaria. Hablar del tiempo es hablar de los elegantes y pomposos relojes de una, dos y tres tapas de plata, chapeados y hasta de oro macizo relojes de bolsillo, modestos de pulsera, de prendedor, de pisa corbata, relojes de pared, de
pedestal, de péndulo, de agua, de arena, de sol (como el de Irapuato que se cae a pedazos y nadie lo conoce), de cuarzo y hasta los relojes atómicos.
También he de mencionar a los calendarios, pues estos también miden el tiempo y los hay tan bellos y complicados como el "TONALPOHUALLI", o vulgares como el calendario de Galván, los calendarios de bolsillo, los de pared que tienen empresas bellas policromías,
los que tienen fotografías de muchachas desnudas y que son lo preferidos de los mecánicos, o esos que parecen libritos y cada día le arrancas una hoja y por detrás de la misma te da un consejo, una receta de cocina o un remedio vegetariano.
El tiempo sirve para muchas otras cosas que para usar y lucir los relojes, sirve para darse, obsequiarse o regalarse, por que hay quienes se dan el lujo de regalar su tiempo, ¡claro! cuando tienen tiempo, hay gente rica que dispone de mucho tiempo en contraposición de los pobretones que no tienen tiempo. La gente cumplida, como los militares o los ingleses siempre llegan a tiempo, pero a la mayoría de mis paisanos les encanta disponer del tiempo de los demás, los hay también que le dan su tiempo al tiempo y todavía les sobra tiempo,
para perder el tiempo.
Tiempo hay de sobra, no hay quien se acabe el tiempo, por que bien podemos estirar el tiempo para que nos alcance, o reducir el tiempo para aprovecharlo en otras cosas.
También hay relojes de tiempo, y tomadores de tiempo los que por no tomarlo a tiempo, casi siempre pierden el tiempo y se la pasan añorando el tiempo diciendo: ¡que tiempo aquel! Pues bien tratado de hablar del tiempo he perdido lamentablemente el tiempo, sin poder decir lo que quería del tiempo, y explicar lo poco que aprendí del tiempo con la Asociación Interamericana Sobre Estudios del Tiempo, A.C. y lo que me enseñó el Dr. Achim M. Loske Mehligin.
dejamecrecersoyvida@gmail.com
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