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Comunidad y cultura
Jean-Marie Gustave Le Clézio, en busca del paraíso perdido
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Organización Editorial Mexicana
9 de octubre de 2008
DPA
París, Francia.- En sus novelas, J.M.G. (Jean-Marie Gustave) Le Clézio, quien se convirtió en el décimo cuarto francés en ser distinguido con el Premio Nobel de Literatura, busca el paraíso perdido y los rastros de su propia historia personal. Sus obras críticas con la civilización no sólo lo llevaron a México y a Nueva York, sino que lo convirtieron además en uno de los escritores más significativos de la actualidad. Entre las obras del escritor, nacido en Niza el 13 de abril de 1940, se publicaron en español "El Africano" (2007), "Diego y Frida: una gran historia de amor en tiempos de la revolución" (2002), "El pez dorado" (1999), "La cuarentena" (1998), "El atestado" (1994), "Onitsha" (1992), "Desierto" (1991), "Viaje a Rodrigues" (1987), "El buscador de oro" (1987) y "La Guerra" (1972). El hijo de una francesa y un médico inglés, que en parte trabajó en Nigeria por encargo del gobierno británico, estudió literatura y tras terminar sus estudios dio clases en Bristol, Londres y Aix en Provence. En 1948 viajó a África para reunirse con su padre y ese viaje fue al parecer el inicio de su fascinación con los viajes y los mundos primitivos. Ese viaje es descripto en 1991 en su novela "Onitsha" y en 2004 en "El africano". Cuando en 1963 publicó a los 23 años su primera novela "Le Proces Verbale" ("El interrogatorio"), la crítica especializada lo elogió unánimemente como uno de los talentos más asombrosos y singulares de la literatura francesa moderna. "El interrogatorio" ya contenía los temas que marcaron la mayor parte de su brillante y productiva carrera literaria: la maravilla de viajar, la belleza de las regiones primitivas y su destrucción por parte de la civilización moderna. La obra fue incluida en el entorno del "nouveau roman" y distinguida con el prestigioso premio literario Théophraste Renaudot. Desde entonces, Le Clézio escribió casi cuarenta libros, entre ellos, cuentos, novelas, ensayos y traducciones de mitología india. Le Clézio desarrolló un lenguaje denso y fulgurante, que rastrea las misteriosas conexiones entre el hombre y la naturaleza. Sus libros son muchas veces apasionados y dolorosos enfrentamientos con las civilizaciones comercializadas e industrializadas y sus propias raíces personales. Así, su libro "Ritournelle de la faim" (algo así como: Salmodia del hambre), publicado hace pocos meses en Francia, es un conmovedor retrato de su madre Ethel, que era una niña en los años 30. Su infancia, marcada por el miedo y el hambre, se asemeja a una pesadilla. La prensa francesa calificó la obra de "pequeño milagro". Las novelas de Le Clézio suelen tener referencias autobiográficas. "Muchas veces tuve la sensación de que mis antepasados vivían en mí y yo veía con sus ojos", señaló en una ocasión. Los antepasados, de los cuales habla y escribe, abandonaron hace unos 200 años su hogar bretón para asentarse en la Isla Mauricio. Esta isla en el Océano Índice sirve al escritor de marco en muchas obras, por ejemplo, en "El buscador de oro". En "Révolutions" llama a la isla lugar central de la nostalgia, al que siempre anhela volver. También viajó a Nigeria y Japón y publicó traducciones de textos sagrados mayas. Desde 1973, divide su vida entre Francia, Estados Unidos y Mauricio. |
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