México
Blindaje para evitar desvíos en 2009
Ernesto Cordero Arroyo, titular de Sedesol, al comparecer ante senadores de la República. Foto: OEM-Informex
Organización Editorial Mexicana
7 de octubre de 2008

Víctor Godínez

Para evitar la desviación de recursos en las elecciones federales de 2009, el Gobierno federal blindó este proceso con cuatro candados o mecanismos de control, que van desde la aplicación de responsabilidades penales para el servidor público federal que favorezca algún partido, hasta la evaluación de todos los programas sociales por parte de expertos y académicos nacionales y extranjeros.

Al comparecer ante senadores de la República, el titular de la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol), Ernesto Cordero Arroyo, informó también que la crisis financiera de Estados Unidos afectará solamente al 6 por ciento de las familias que reciben remesas del exterior y viven en pobreza alimentaria, ya que el 60 por ciento de éstas llegan a hogares considerados no pobres.

En la Torre del Caballito, el funcionario abundó que, en materia electoral, la administración del presidente Felipe Calderón estableció también reglas de operación que son publicadas en el Diario Oficial de la Federación; asimismo, todos los padrones de los programas del Gobierno federal son públicos, es decir, están en Internet.

Además, agregó, los programas gubernamentales son auditados por la Auditoría Superior de la Federación, un órgano que depende de la Cámara de Diputados.

El secretario de Desarrollo Social, Ernesto Cordero, reconoció que la desaceleración económica en Estados Unidos y la caída en el envío de remesas, del orden de los 700 millones de pesos este año, podría incrementar la población que vive en condiciones de pobreza en México.

Sobre el particular, el senador Graco Ramírez lo cuestionó en torno a los comentarios del secretario de Hacienda, Agustín Carstens, quien -dijo- ha minimizado los efectos de la crisis norteamericana.

Ante este planteamiento, el titular de la Sedesol indicó que si bien no habrá "contaminación vía canales financieros", las familias mexicanas serán afectadas, particularmente las receptoras de remesas, por lo que la dependencia a su cargo dirigirá sus recursos en 2009 a las comunidades receptoras, de manera que se apoyen proyectos productivos en zonas expulsoras de migrantes como Zacatecas, Puebla y Oaxaca.

Enseguida, Ernesto Cordero destacó que de 1996 a la fecha, con los programas sociales se ha logrado sacar de la pobreza alimentaria a 20 millones de mexicanos, lo cual significa que en 10 años se redujo de 34 millones de mexicanos en pobreza alimentaria a 14 millones, a través de las políticas públicas aplicadas por los gobiernos federales de Ernesto Zedillo Ponce de León, Vicente Fox Quesada y Felipe Calderón Hinojosa.

Sin embargo, admitió que no obstante esos avances, los último índices de pobreza señalan que hoy existen 14 millones de pobres que no tienen para comprar una canasta básica de alimentos y 21 millones tampoco pueden atender sus gastos de salud y educación.

Asimismo, 44 millones de mexicanos no pueden resolver sus requerimientos de vivienda y transporte, sostuvo Cordero Arroyo en su presentación inicial ante senadores de las distintas fuerzas políticas.