México
La ola de violencia en el norte y oeste de México deja 21 muertos
Organización Editorial Mexicana
20 de noviembre de 2009
AFP
Ciudad Juárez, Chihuahua.- La ola de violencia que azota a México dejó entre el jueves y el viernes 21 muertos en los estados de Chihuahua y Michoacán, con fuerte presencia de narcotraficantes, entre ellos tres personas en un bar y un niño de seis años, según autoridades.
Un total de 19 personas fueron ultimadas en Chihuahua, 16 de ellas en la convulsionada Ciudad Juárez, la localidad más violenta del país, mientras que un hombre y una mujer fueron ejecutados en Michoacán, donde opera el poderoso cártel de "La Familia".
En Ciudad Juárez se registró "una triple ejecución anoche (jueves) de dos mujeres (de 22 años) y un hombre dentro del bar Max Fin, cuando un comando de hombres ingresó al local y disparó contra estas personas", dijo un reporte de la Subprocuraduría de Justicia Estatal.
Otras 12 personas fueron asesinados en diferentes incidentes en esa ciudad, mientras que "un niño de seis años que fue lesionado el pasado 18 de noviembre cuando mataron a cuatro personas, entre ellos su padre y hermano, murió anoche (jueves)" por heridas de bala, reportó el organismo.
Esta localidad, limítrofe con El Paso (Estados Unidos), sufre una violenta disputa entre los cárteles de Sinaloa y Juárez y contabiliza más de dos mil muertos este año, pese al despliegue de ocho mil 500 militares.
Otres tres casos de homicidios se registraron en distintos municipios de Chihuahua.
En tanto, en el estado de Michoacán fueron torturados y ultimados un hombre y una mujer, y sus restos abandonados en un banco de arena en el municipio de Chucándiro, informó la Procuraduría General de Justicia estatal.
El cártel de "La Familia" que opera en Michoacán se considera depositario de una peculiar "justicia divina" y es autor de múltiples homicidios, entre ellos los de 16 policías federales torturados y ejecutados en junio.
El gobierno mexicano desplegó desde 2006 unos 50 mil militares para enfrentar a los cárteles de la droga, los cuales libran una cruenta guerra por controlar las rutas de trasiego de droga y el mercado local, que deja más de 14 mil muertos en res años.
Ciudad Juárez, Chihuahua.- La ola de violencia que azota a México dejó entre el jueves y el viernes 21 muertos en los estados de Chihuahua y Michoacán, con fuerte presencia de narcotraficantes, entre ellos tres personas en un bar y un niño de seis años, según autoridades.
Un total de 19 personas fueron ultimadas en Chihuahua, 16 de ellas en la convulsionada Ciudad Juárez, la localidad más violenta del país, mientras que un hombre y una mujer fueron ejecutados en Michoacán, donde opera el poderoso cártel de "La Familia".
En Ciudad Juárez se registró "una triple ejecución anoche (jueves) de dos mujeres (de 22 años) y un hombre dentro del bar Max Fin, cuando un comando de hombres ingresó al local y disparó contra estas personas", dijo un reporte de la Subprocuraduría de Justicia Estatal.
Otras 12 personas fueron asesinados en diferentes incidentes en esa ciudad, mientras que "un niño de seis años que fue lesionado el pasado 18 de noviembre cuando mataron a cuatro personas, entre ellos su padre y hermano, murió anoche (jueves)" por heridas de bala, reportó el organismo.
Esta localidad, limítrofe con El Paso (Estados Unidos), sufre una violenta disputa entre los cárteles de Sinaloa y Juárez y contabiliza más de dos mil muertos este año, pese al despliegue de ocho mil 500 militares.
Otres tres casos de homicidios se registraron en distintos municipios de Chihuahua.
En tanto, en el estado de Michoacán fueron torturados y ultimados un hombre y una mujer, y sus restos abandonados en un banco de arena en el municipio de Chucándiro, informó la Procuraduría General de Justicia estatal.
El cártel de "La Familia" que opera en Michoacán se considera depositario de una peculiar "justicia divina" y es autor de múltiples homicidios, entre ellos los de 16 policías federales torturados y ejecutados en junio.
El gobierno mexicano desplegó desde 2006 unos 50 mil militares para enfrentar a los cárteles de la droga, los cuales libran una cruenta guerra por controlar las rutas de trasiego de droga y el mercado local, que deja más de 14 mil muertos en res años.