México
2010 debe ser un año de intensa transformación: Calderón
Felipe Calderón encabezó la ceremonia conmemorativa del 99 Aniversario de la Revolución Mexicana y el homenaje a Francisco I. Madero. Foto: AP
Organización Editorial Mexicana
20 de noviembre de 2009
Juan Garciaheredia / El Sol de México
Ciudad de México.- El 2010 debe ser un año de transformación pacífica pero profunda e intensa, y no cumpliremos nuestro deber como buenos mexicanos simplemente denunciando lo malo, sino que es de imprescindible obligación poner el ejemplo de lo bueno, afirmó el presidente Felipe Calderón al encabezar la ceremonia conmemorativa del 99 Aniversario de la Revolución Mexicana y el homenaje a Francisco I. Madero.
Al recalcar que estamos en la ruta de celebrar el centenario de la Revolución Mexicana y el bicentenario de la Independencia nacional, el mandatario puntualizó que 2010 será el Año de la Patria, e invitó a los mexicanos y a la comunidad académica e histórica para que en esa fecha haya una reflexión que se dé en la pluralidad y democracia.
En un evento realizado en la explanada del monumento a Francisco I. Madero en la residencia oficial de Los Pinos, el mandatario propuso dialogar y discutir sobre la historia nacional sin mitos, prejuicios ni exclusión. "2010 debe ser un año en el que retomemos con fuerza el ideal democrático de Madero, las causas de justicia y de equidad de los revolucionarios, un año en el que nos decidamos a consolidar un país en el que cada mexicano ejerza a plenitud sus libertades y capacidades; un México de oportunidades en el que cada familia pueda salir adelante de acuerdo con su propio esfuerzo", aseveró.
Dijo que ante el desafío de generar empleo, prosperidad y que nuestra economía crezca, se requieren cambios pacíficos pero profundos "que tengan la intensidad misma de la Revolución en su propio campo. "Hoy debemos conmemorar la Revolución cambiando lo que haya que cambiar y cambiándolo hasta donde se deba cambiar", subrayó añadiendo que 2010 debe ser el año de la historia de México donde hubo un punto de inflexión y cambio.
Por otra parte, comentó que la historia de México no ha sido "ni de ángeles ni de demonios", sino de mujeres y hombres con virtudes y defectos, y con grandes ideales.
En la ceremonia se efectuó la cancelación del timbre postal "Umbral del Centenario de la Revolución Mexicana"; asimismo, el jefe del Ejecutivo federal entregó los premios del Instituto Nacional de Estudios Históricos de las Revoluciones de México. También efectuó una guardia de honor en el monumento a Francisco I. Madero, donde fue depositada una ofrenda floral.
Ciudad de México.- El 2010 debe ser un año de transformación pacífica pero profunda e intensa, y no cumpliremos nuestro deber como buenos mexicanos simplemente denunciando lo malo, sino que es de imprescindible obligación poner el ejemplo de lo bueno, afirmó el presidente Felipe Calderón al encabezar la ceremonia conmemorativa del 99 Aniversario de la Revolución Mexicana y el homenaje a Francisco I. Madero.
Al recalcar que estamos en la ruta de celebrar el centenario de la Revolución Mexicana y el bicentenario de la Independencia nacional, el mandatario puntualizó que 2010 será el Año de la Patria, e invitó a los mexicanos y a la comunidad académica e histórica para que en esa fecha haya una reflexión que se dé en la pluralidad y democracia.
En un evento realizado en la explanada del monumento a Francisco I. Madero en la residencia oficial de Los Pinos, el mandatario propuso dialogar y discutir sobre la historia nacional sin mitos, prejuicios ni exclusión. "2010 debe ser un año en el que retomemos con fuerza el ideal democrático de Madero, las causas de justicia y de equidad de los revolucionarios, un año en el que nos decidamos a consolidar un país en el que cada mexicano ejerza a plenitud sus libertades y capacidades; un México de oportunidades en el que cada familia pueda salir adelante de acuerdo con su propio esfuerzo", aseveró.
Dijo que ante el desafío de generar empleo, prosperidad y que nuestra economía crezca, se requieren cambios pacíficos pero profundos "que tengan la intensidad misma de la Revolución en su propio campo. "Hoy debemos conmemorar la Revolución cambiando lo que haya que cambiar y cambiándolo hasta donde se deba cambiar", subrayó añadiendo que 2010 debe ser el año de la historia de México donde hubo un punto de inflexión y cambio.
Por otra parte, comentó que la historia de México no ha sido "ni de ángeles ni de demonios", sino de mujeres y hombres con virtudes y defectos, y con grandes ideales.
En la ceremonia se efectuó la cancelación del timbre postal "Umbral del Centenario de la Revolución Mexicana"; asimismo, el jefe del Ejecutivo federal entregó los premios del Instituto Nacional de Estudios Históricos de las Revoluciones de México. También efectuó una guardia de honor en el monumento a Francisco I. Madero, donde fue depositada una ofrenda floral.