Toros
Llegaron los toros de Begoña para la corrida del 20 de Noviembre
Con un peso promedio de 500 kilos se encuentran los toros que habrán de ser lidiados en esta ciudad el próximo 20 de noviembre. Foto: El Sol de Irapuato
El Sol de Irapuato
18 de noviembre de 2009

Héctor Gallardo

Irapuato, Guanajuato.- Ocho toros cuya procedencia son de la ganadería de Begoña duermen ya en los corrales de la plaza de toros de Irapuato en espera de que seis de ellos sean lidiados a muerte con motivo del festejo de un aniversario más de la festividad de la Revolución mexicana.

De acuerdo a la romana, el promedio en kilataje de la corrida que se ha enviado a esta ciudad oscila entre los 497 y 534 Kilos. Toros serios, con edad, y trapio son los que habrán de enfrentar El Zotoluco, Rafael Ortega, y el español Antonio Barrera.

Todos ellos han sido supervisados por las autoridades municipales y dan aun de sobra el ancho para que sean lidiados en la próxima corrida a celebrarse en esta ciudad de las fresas.

La ganadería de Begoña, enclavada en Dr. Mora Municipìo de Guanajuato se ha caracterizado desde hace ya muchos años, por la crianza de toros bravos que son producto de un equipo altamente calificado en la materia y de un ganadero serio como lo es el Lic. Alberto Bailleres, preocupado por que sus astados tengan un buen desempeño en el ruedo, para lograr que la presencia y la bravura se conjuguen además de que sus embestidas sean claras y que estos acometan una y otra vez al engaño a fin de que los lidiadores realicen grandes faenas y por consiguiente puedan triunfar en los cosos taurinos y escalar en esta difícil profesión de la tauromaquia, lográndose así una conjunción a favor de la fiesta brava en este país, según lo informó el Sr. Eduardo Portugal la tarde de ayer en entrevista exclusiva para este medio.

El toro es la materia prima de las corridas y el eje de la fiesta, sin ellos, no hoy espectáculo taurino; Ahora bien, dar una corrida es cosa seria, se requiere de profesionales y de cornupetas capaces de dar lo mejor de si en un ruedo; El torero puede morir, el toro habrá de morir irremediablemente; El torero armado con el engaño y el acero, el toro con un par de pitones que saben para que los traen; La hora de la verdad llega cuando el torero se perfila quedando frente a frente con el burel; Este ultimo, se arranca o no, pero va a ser herido hasta su muerte; El torero con igual probabilidad que su enemigo, puede ser herido hasta su muerte. En los toros, hay mucha verdad, no se esconden artimañas, un hombre solo en el ruedo con una fiera que puede ser su victima o su victimario. Sin embargo, todo es lleno de luces y colores, belleza y armonía, estética y elegancia. Forma inusual de morir. Enhorabuena.