Hidalgo
Bacteria peligrosa produce el orina de ratas
El Sol de Hidalgo
4 de noviembre de 2008

Por Liliana Castillo

Pachuca, Hidalgo.- Fiebre, dolor de cabeza y cuerpo, así como intensos escalofríos, pueden ser causados por la leptospirosis, enfermedad infecciosa transmitida por la orina de ratas, mapaches, caballos y vacas, afectando hígado, riñones y corazón.

Especialistas del Instituto Mexicano del Seguro Social explican que el padecimiento es originado por una bacteria que penetra la piel y llega al torrente sanguíneo, después se disemina por el organismo, se reproduce y, una vez que se incuba, afecta los órganos.

Debido a que estos malestares pueden ser relacionados con enfermedades comunes, como un resfriado o más complejas, como el dengue, el IMSS realiza análisis de sangre y orina para conformar un diagnóstico, refirió el especialista.

Aunque la leptospira puede encontrarse en cualquier punto del país, estudios realizados por el Seguro Social revelan que en regiones de clima tropical, como en los estados del sur de México, hasta 80 por ciento de la población tiene anticuerpos contra esta bacteria.

De confirmarse el diagnóstico, los médicos del Seguro Social prescriben antibióticos como la penicilina, con lo cual se logra erradicar definitivamente la bacteria.

Empero, si la leptospirosis evoluciona y causa daños graves a riñones, pulmones corazón, hígado o cerebro, es necesario trasladar al paciente a Unidades Médicas de Segundo Nivel para un tratamiento especializado; por ejemplo, en el caso de insuficiencia renal, se aplica terapia de diálisis, la cual se suspende una vez eliminada la bacteria.

En lo que va del presente año, en el Seguro Social se han registrado 45 casos de pacientes con leptospirosis, presentándose el mayor número de ellos en los estados de Veracruz, con 19, y Tabasco, 14.

En el pasado se consideraba que esta enfermedad la adquirían personas que por su labor podían estar en contacto con agua o animales contaminados por la leptospira, como trabajadores de arrozales y cañaverales, empleados de rastros o veterinarios.

No obstante, en la actualidad este padecimiento también se puede presentar en personas ajenas a estas labores, pues las ratas se han convertido en un destacado agente transmisor.

Por ello es importante lavar con agua y jabón los enlatados de productos comestibles, bebidas o alimentos, que al estar almacenados en bodegas están expuestos a esta especie. Además, se recomienda el uso de botas y guantes para evitar el contacto con agua infectada por la bacteria.