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Policiaca
Desenfrenada ola de asaltos
El Sol de Hidalgo
5 de octubre de 2008
Por Sonia Nochebuena
Pachuca, Hidalgo.- Desenfreno del hampa al tope. Ahora tocó el turno a un autobús de la línea Flecha Roja, ayer por la mañana; fue interceptado por tres sujetos, uno de ellos armado, cuando circulaba por la carretera federal México-Pachuca, a la altura de Indios Verdes. El asalto se perpetró alrededor de las 6:40 horas, cuando la unidad, placas 816MW6 y número económico 53, hizo una parada en la estación del metro señalado. Lo abordaron cinco personas, sin previa revisión de vigilantes de seguridad privada. Entre los perjudicados se encontraron Anabel Manzano y su servidora. Tres sujetos, haciéndose pasar como pasajeros. Se colocaron estratégicamente a lo largo del Flecha Roja, aprovechándose de la todavía oscura y fría mañana. Metros adelante, uno de los asaltantes, sentado cerca del operador (quien se negó a proporcionar su nombre), dio el "silbatazo" a sus compinches. Se levantaron de sus asientos y, con palabras altisonantes, ordenaron a víctimas a cerrar las cortinas de las ventanillas. Todo quedó en nieblas. Empezaron a despojar a cada ocupante de sus pertenencias. Emplearon una lámpara con el propósito de distinguir lo que se hurtaban. Revisaron incluso ranuras de los asientos y el piso. Con tranquilidad, 10 minutos bastaron para embolsarse celulares y dinero en efectivo. Monedas, entregadas por una de las agredidas, una señora de alrededor de 60 años, hizo que uno de los atracadores tomara una actitud violenta. La levantaron de su asiento y la tomaron de sus brazos por atrás de la espalda, exigiéndole más dinero. Afortunadamente, no fue lesionada. Minuciosamente revisaron carteras, bolsas y mochilas, las cuales fueron aventadas. Los tres maleantes bajaron cien metros atrás de la caseta de cobro de la mencionada carretera. Ningún elemento y unidad de Seguridad Pública Federal se encontraba en el camino. Los individuos huyeron. Vestían pantalón de mezclilla azul. El sujeto que portaba el arma llevaba una sudadera azul claro, el segundo una chamarra negra y el último una sudadera blanca. El botín calculado es de aproximadamente 2 mil pesos en efectivo, y la policía, por enésima vez, brilló por su ausencia. |
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