México
Los mandatarios de México y China sellaron su amistad en Chichén Itzá
Con "hierbas santas" y ante un altar donde los mayas ofrecen a su creador flores para limpiar los cuatro vientos en todos sus caminos, un sacerdote hizo un ritual al presidente de China Xi Jinping
Organización Editorial Mexicana
7 de junio de 2013


Carlos Lara / El Sol de México

Enviado

CHICHÉN ITZÁ, Yuc. (OEM-Informex).- "Es un gran lugar para sellar la amistad México-China", le dijo el presidente Enrique Peña Nieto a su homólogo, Xi Jinping, teniendo como fondo la pirámide del Kukulcán, la de la Serpiente Emplumada.

En esta que es una de las siete maravillas del mundo, Peña Nieto recorrió junto con Jinping toda la zona, en donde se observó al mandatario chino maravillado y sorprendido.

Acompañados sus esposas, Angélica Rivera de Peña y Pen Liyuang; y cobijados por el dios maya Kin (Sol), mismo que dejó sentir su poder con una temperatura de 36 grados; los mandatarios iniciaron a las 10:15 horas el recorrido, que los llevó en primera instancia a saludar a varios niños mayas que se encontraban aquí y después presenciaron una serie de danzas en honor a varios dioses mayas, con el fin de traer bendiciones de los dioses de esta cultura.

Entre los sonidos de caracoles y el eco del Tunkul, las sonajas y tambores forrados por piel de jaguar, Peña Nieto y Xi Jinping observaron la danza de los guerreros mayas con lo que rendían culto a los cuatro puntos cardinales del cielo maya.

Los minutos corrían y el coro monumental de niños mayas entonaban cantos en su lengua, mientras caminaban a donde los esperan sacerdotes Jmenes, quienes le dieron la bendición para reafirmar el lazo de amistad México-China.

Con el humo del copal, mostrándolo a los cuatro puntos cardinales, encabezó el ritual sagrado de los mayas, donde atrajeron las bendiciones para sus pueblos.

El sacerdote Tiburcio Can May, cuyo nombre significa "Serpiente de la Garra", así como el sacerdote Yaaxkin o del "sol verde", hicieron sus rituales y "limpiaron" a los presidentes.

En toda la ceremonia, los sacerdotes nunca hablaron español, "porque sus dioses mayas se enojarían", aseguró uno de ellos.

En el rito, mismo que duró cinco minutos, se utilizaron "hierbas santas" ante un altar que los mayas ofrecen a su creador con flores blancas y amarillas para limpiar los cuatro vientos en todos sus caminos o malas vibras.

Apreciaron a lo lejos la Pirámide del Castillo de Chichén Itzá, una de las nuevas maravillas del mundo moderno, y que es la puerta de la cultura maya en toda la región que va de México y Centroamérica.

La admiración de ambos dignatarios se hizo manifiesta, cuando en el recorrido vieron el "Juego de Pelota", en el campo donde se practicaba este deporte ceremonial que tenía una alto valor entre el pueblo e incluso era considerado "la entrada a la vida y muerte para quien ganará o perdiera el juego".

Peña Nieto y Xi Jinping, y sus esposas, visitaron el Templo de los Guerreros ubicado al costado poniente del Castillo y con el que la cultura maya rendía un homenaje a una de las principales fuerzas políticas, y en donde aun se aprecian signos en honor al jaguar, emblema de esa cultura.

El recorrido concluyó en la parte sur del Castillo, donde apreciaron el baile de las cintas.

Baile con una jarana en el que representa el signo de unión del pueblo maya y que en la actualidad también es el logotipo institucional del estado.

Cabe resaltar que los presidentes y las primeras damas caminaron solos unos pasos para tomarse al pie de templo a Kukulcán, la foto oficial y ahí el Presidente de México de manera espontánea Peña Nieto manifestó: "Es un gran lugar para sellar la amistad entre México y China".

Por último, sostuvieron un almuerzo privado para terminar la gira de Estado en donde se afianzaron las relaciones a un nivel estratégico.