Opinión / Columna
 
La Bella Airosa 
Trucos contra alcoholímetro
El Sol de Hidalgo
6 de noviembre de 2011

  Pachuca, Hidalgo.- Corren versiones de que existen varios trucos para pasar la prueba de alcoholímetro, aún después de haberse bebido licor.

Supuestamente, se pueden burlar las mediciones del aparato, y evitar multas de 10 mil pesos en Pachuca, con acciones que, según sus promotores, "son infalibles".

Mascar papel estraza, chicles de yerbabuena o granos de café, cepillarse con abundante pasta dental, echarse hielo en la boca, ponerse a correr antes de manejar o ingerir una pequeña porción de aceite de oliva, son algunas de las supuestas trampas.

Pero los médicos afirman que ninguno de esos métodos funcionan frente a los aparatos de alcoholímetro, cuando se han cometido excesos en el consumo.

Esto, porque las bebidas se absorben en el estómago, después van a la sangre y se distribuyen a todo el cuerpo, también a los pulmones, donde el alcohol, al ser volátil, se evapora por los alvéolos.

Así, los alcoholímetros miden el alcohol en el aire espirado de los pulmones, no el que contiene el estómago. Supuestamente, se llegan a expulsar restos en el aire hasta 24 horas después de haberlo ingerido. Es lo que conocemos como "resaca" o "cruda", aunque el nivel es ya muy bajo.

Los mitos para evadir las pruebas son muchas. Y todas pueden ser refutadas, según los médicos:

"Es un mito a medias la versión de que se emborracha menos el que se alimenta durante ese lapso. Lo único cierto es que el que come con alcohol tarda más tiempo en apreciar sus efectos que el que se lo toma sin haber ingerido algún alimento, que apreciaría sus consecuencias de forma casi inmediata.

"El grano de café no es efectivo, porque absorbe el alcohol que se encuentra en la saliva, mientras que el alcoholímetro mide el alcohol que está en los pulmones.

Salir del coche y ponerse a correr puede ser relativamente útil. El ejercicio físico aumenta la velocidad de metabolización del alcohol, pero esto no se aprecia hasta pasadas al menos dos horas.

Es bueno hacer ejercicio porque se orina más, una de las vías de expulsión del alcohol.

"Masticar chicle no sirve. Se produce más saliva, pero en una cantidad tan mínima que no altera en nada la medición del alcoholímetro.

Ingerir aceite retarda la absorción del alcohol, pero no altera la medición que se hace de los pulmones. Tiene efectos laxantes a las dos horas de tomarse unas cucharadas.

Por las mismas razones de nada sirve beber agua en abundancia o pasarse diez minutos cepillando los dientes. Se engaña al olfato, pero no a los aparatos de medición.

Los expertos afirman que también son mentiras las afirmaciones que las bebidas con azúcar emborrachan más. Tampoco es cierto que es mayor la embriaguez por ingerir el licor a través de popotes.

En algunos países se castiga con cárcel a los ebrios tras el volante.

En Hidalgo no se ha llegado a tales extremos, pero se fijan arrestos de 36 horas o pago de multas exorbitantes para el caso de la capital hidalguense.

Así que no tiene caso andar ingeniando la forma de escaparse de los retenes para, finalmente, terminar en las galeras. Lo mejor es no arriesgarse al manejar después de emborracharse.

Es más fácil pedir un taxi por teléfono y marcharse tranquilamente a descansar la parranda.

Lo más importante es que se previenen consecuencias dramáticas en caso de ocurrir un accidente.

Con la integridad no se debe jugar. Eso nunca será divertido.
 
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