Valle del Mezquital
Despiden a niña asesinada
En Zozea, Alfajayucan, se cometió el crimen de la menor. Foto: El Sol de Hidalgo.

El Sol de Hidalgo
20 de agosto de 2011

Por Alma Leticia Sánchez

Alfajayucan, Hidalgo.- Ayer, en medio del dolor, llanto e impotencia, los padres de la menor Yesica Abigaíl Martínez López, asesinada por la joven drogada, le dieron sepultura en el municipio de Ixmiquilpan.

Acompañados de familiares, vecinos y amigos, aún no daban crédito a lo sucedido.

En tanto, la presunta culpable Fátima Natalí Sánchez Ramírez, de 18 años, enfrenta el proceso penal por el delito de homicidio culposo.

El miércoles, alrededor de las 14 horas, la joven se presentó ante la Policía Municipal en busca de ayuda.

Con visibles síntomas de estar drogada, el auxilio acudió de inmediato a la casa de la menor, ubicada en la comunidad de Zozea, trasladándola de urgencia al Centro de Salud de la cabecera municipal.

Ahí, la pequeña expiró después de sufrir dos atentados contra su vida a manos de su niñera: Jugaban luchitas cuando la menor le dio un golpe que a Fátima Sánchez le molestó.

De tal forma que tomó un cuchillo y con él intentó degollarla, pero no le sirvió debido a que no tenía tanto filo.

Así que después optó por asfixiarla con sus manos.

Fátima Sánchez confesó ante las autoridades judiciales que minutos antes había fumado marihuana..

Tras las investigaciones de los agentes de la Coordinación de Investigación, Grupo Ixmiquilpan, se conoció que la joven ya carecía de un domicilio debido a que en su casa, situada en Actopan, había faltado muchos días y temía regresar.

Además, en ese municipio los vecinos la conocían como adicta a la droga.

Llegó con un familiar en Alfajayucan, quien la presentó con el padre de la menor, pues él buscaba una mujer que cuidara de su pequeña..

El primer día que tuvo a su cargo la responsabilidad de cuidar a la infante de 10 años, cometió el crimen.

Los padres estaban fuera de casa y al enterarse de lo sucedido, no podían creerlo.

En el panteón de El Barrido, poblado de Ixmiquilpan, se inhumó la pequeña en presencia de una multitud que lamentó lo sucedido.