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Policiaca
Misteriosa desaparición de una joven estudiante
Alma Rocío González Cerón, de 18 años, vecina de Actopan, desde noviembre, se reporta extraviada. Sus familiares, preocupados, piden ayuda para localizarla. Foto: El Sol de Hidalgo.
El Sol de Hidalgo
9 de enero de 2010
Pachuca, Hidalgo.- Reportan repentina desaparición de una jovencita.
Silveria Cerón Alvarado, preocupada madre de Alma Rocío González Cerón, de 18 años, dio a conocer los hechos con el objeto de que ayuden a localizar a su familiar, ante el temor de que algo grave le haya sucedido. Manifestó que el pasado 10 de noviembre de 2009, a las 6:10 horas acudió en compañía de su mencionada hija a la glorieta que se encuentra a la salida de Actopan, donde tienen su hogar en Chapultepec 13-B, colonia Floresta, a fin de esperar el autobús que va para Tula, ya que la joven estudia en la Universidad que está en El Mexe, municipio de Francisco I. Madero, y generalmente, aborda las unidades de la línea AVM. La chica partió y la mujer retornó a su vivienda. Le había mencionado Rocío que como estaban en curso, salían a las 6 de la tarde. Pero dieron las 6 y media de la tarde y la joven no apareció. Como a las 8 de la noche acudió su novio Jorge a su domicilio, y al decirle que ésta no había llegado, éste dijo que iría a encontrarla a la glorieta. Al poco rato regresó el joven, diciendo que Rocío no llegaba. Sabía la declarante que su familiar hacía muchas tareas de computación, y le pidió que fuera a buscarla donde hace los trabajos. Todo fue en vano, la muchacha no aparecía. Después salió a buscarla su hijo Ricardo, junto con Jorge, pero seguían sin hallarla. Recurrieron a Seguridad Pública, para ver qué podían hacer. Les dijeron que esperaran a ver si llegaba la estudiante. Ellos, por su parte, en los rondines iban a ver si la veían. Al otro día acudió a la Universidad donde Rocío estudiaba y habló con el profesor de control escolar. Supo que su hija había faltado a clases el día anterior. Sus compañeros le comentaron que desde el viernes 6 de noviembre notaron que, en el centro de Tepa, había un joven que esperaba a Rocío y la llamaba. La joven no quería ir a ver a ese muchacho, pero que después se quedaba con él. El sujeto se llamaba José Luis, y se la quería llevar a México. Por sus características, preguntaron a los amigos de José Luis, y le comentaron que se apellida Lugo González. No lo han visto. Agregó que, previamente, tuvo un incidente con su hija, por cuestión de los quehaceres domésticos, ya que, si no le ayudaba, cómo le iban a hacer para sus gastos escolares. Ella contestó que entonces ya no iba a ir a la escuela. Hablaría, le dijo la quejosa, a su padre para que fuera a la casa y la apoyara hablándoles a ellos -sus hijos-, siendo todo lo que le dijo. La joven ya no dijo nada y se dispuso a hacer el quehacer. (J.P.) |
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