Policiaca
Previene a católicos de las sectas del apocalipsis
El Sol de Hidalgo
17 de noviembre de 2009

por Su­sa­na An­dra­de

Pachuca, Hidalgo.-An­te anun­cios apo­ca­líp­ti­cos del fin del mun­do, el car­de­nal Nor­ber­to Ri­ve­ra Ca­rre­ra aler­tó sobre la pre­sen­cia de sec­tas que pre­di­can la ten­sión del mie­do, del te­rror y de la an­gus­tia, an­te el fu­tu­ro, por lo que lla­mó a los fie­les a no vivir en el fa­ta­lis­mo y en el de­rro­tis­mo.

"Aque­lla ho­ra na­die la co­no­ce, ni los án­ge­les del tiem­po, ni el hi­jo, so­la­men­te el Pa­dre", di­jo, al de­jar cla­ro que la se­gun­da ve­ni­da por nin­gún mo­ti­vo de­be dar­nos mie­do, pues "es una pro­me­sa, no una ame­na­za".

Du­ran­te la ho­mi­lía de la mi­sa do­mi­ni­cal, el ar­zo­bis­po pri­ma­do de Mé­xi­co, seña­ló a los fie­les ca­tó­li­cos que el anun­cio del fu­tu­ro no de­be ser una ten­sión que pa­ra­li­za si­no una que pro­du­ce es­pe­ran­za ac­ti­va. "El cris­tia­nis­mo no es el que vi­ve con el fa­ta­lis­mo de los ho­rós­co­pos ni con el de­rro­tis­mo de que na­da pue­de cam­biar, por­que to­do es­tá ba­jo el sig­no de lo ma­lig­no".

Por ello, les ad­vir­tió que la iner­cia, la in­di­fe­ren­cia, la apa­tía y la ru­ti­na son incom­pa­ti­bles con el cris­tia­nis­mo que tie­ne en su men­sa­je cen­tral "la es­pe­ra de la ve­ni­da de­fi­ni­ti­va del Se­ñor".

Aún más, les acla­ró que el cris­tia­no vi­ve el pre­sen­te, con­ven­ci­do de que el futu­ro de­pen­de de la res­pues­ta y del com­pro­mi­so que se vi­ve aquí y aho­ra.

"Pa­ra el se­gui­dor de Cris­to, el fu­tu­ro no es una ca­rre­ra ha­cia el va­cío, ha­cia la na­da. El fu­tu­ro es­tá mar­ca­do por el es­plen­dor del fir­ma­men­to pa­ra vi­vir co­mo es­tre­llas que bri­llan por to­da la eter­ni­dad. El fu­tu­ro es co­mu­nión con Dios que es la luz, la vi­da y ale­gría. Te­nien­do an­te los ojos es­ta me­ta, el ca­mi­no del hom­bre en es­te mun­do se lle­na de sen­ti­do y de es­pe­ran­za".

Men­cio­nó que no es ne­ce­sa­rio un te­les­co­pio pa­ra des­cu­brir a lo le­jos el rei­no de Dios, pues se pue­de ver a sim­ple vis­ta e in­clu­so "pue­des en­trar en él y de he­cho en él en­tran los po­bres de es­pí­ri­tu, los ni­ños, los que tie­nen ham­bre y sed de jus­ti­cia, los lim­pios de co­ra­zón. O di­cho de otro mo­do, el fin ya comenzó, el fu­tu­ro es­tá pre­sen­te gra­cias a la re­su­rrec­ción de Cris­to en­tre los muer­tos".

Por ello, pa­ra los que pien­san que la ve­ni­da fi­nal de Je­sús que­da de­ma­sia­do lejos, el car­de­nal Ri­ve­ra Ca­rre­ra les acla­ró que "no pa­sa­rá es­ta ge­ne­ra­ción sin que to­do es­to se cum­pla", pues re­cor­dó que pa­ra los ca­tó­li­cos el fin del mun­do y el jui­cio se rea­li­za en el mo­men­to de nues­tra muer­te. Por eso in­vi­tó a los fie­les ca­tó­li­cos a es­tar aten­tos y vi­gi­lan­tes pa­ra el en­cuen­tro de­fi­ni­ti­vo con el señor.