Espectáculos
Faith no More sacudió osamentas
Organización Editorial Mexicana
15 de noviembre de 2009


Ricardo Hernández / El Sol de México

Ciudad de México.- Con un descarado virtuosismo musical, el grupo californiano Faith no More (No más fe) se presentó la noche de este viernes 13 en la capital mexicana, ofreciendo un ecléctico concierto que sacudió melenas y osamentas de los tres mil 500 asistentes.

Dos horas requirieron los californianos para reencontrarse con el público mexicano, dando inicio su actuación con su versión del tema Easy, que en 1977 pusieron de moda los legendarios The Commodores, en la llamada época disco, dando paso a la ejecución de su propio y energético repertorio que incluyó temas como: Reunited, Peaches and Herb y Land of Sunshine, que forman parte de su Second Coming Tour, regresando así a los escenarios, tras poco más de una década de ausencia.

"Nada mal para unos gringos viejos..., ¿no?", dijo en español Mike Patton, "gritante" de la banda estadunidense que se completa con Mike Bordin, batería; Roddy Bottum, teclados; Billy Gould, bajo y Jon Hudson, guitarra, para proseguir emocionando a sus fans que se vieron sorprendidos cuando de pronto Patton entonó un fragmento de Cielito Lindo (escrita a fines del siglo XIX, por el compositor mexicano Quirino Mendoza y Cortés), pero a ritmo de blues, supliendo el tradicional sonido de mariachi.

Vestidos con elegantes trajes color mamey, de los que se fueron despojando poco a poco mientras transcurría su actuación, los miembros de Faith no More, también ejecutaron: Be Agressive y Surprise! You're Dead!, así como Evidence y por supuesto, Epic, considerada como una de sus canciones más reconocida.

Otro momento emotivo del concierto fue cuando Faith no More interpretó el "cover" del tema setentero I Started a Joke (Yo Comencé la Broma), de los Bee Gees, provocando el aplauso generalizado y que algunas de las parejas presentes se mostraran melosas y cariñosas.

Para culminar su aquelarre musical, Faith No More recurrió a su clásico We Care a Lot, que a la postre fue una de las que les abrió la puerta del éxito, mundialmente hablando, dejando plenamente a sus seguidores que salieron para copar prácticamente los puestos ambulantes para adquirir todo tipo de souvenirs, de la agrupación formada en San Francisco, California en el año 1982.

Los teloneros del concierto efectuado en un salón capitalino, fueron los mexicanos Los Nena, que literalmente fueron abucheados, desentonando su presencia con la del grupo estelar.