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Ojo política
Hasta los espíritus más templados...
Foto: El Sol de Hidalgo.
El Sol de Hidalgo
15 de noviembre de 2009
Por La Redacción
Pachuca, Hidalgo.- Los hermanos Carlos y Rubén Licona Rivemar coinciden en que hay episodios dentro de la Revolución Mexicana que llegan a pasmar "hasta a los espíritus más templados" por su violencia y desapego a la sensibilidad humana. Su aseveración coincide, y en mucho, con lo que relata Alejandro Rosas en su novela Sangre y Fuego. El autor tiene ya un sitial en las letras mexicanas, proyectándose desde su dedicación acendrada como historiador, con énfasis, en las últimas dos décadas en la divulgación. Entre sus obras destacan Los Presidentes de México (2001), Mitos de la Historia Mexicana (2006), Cartas desde el Atlántico. El Titanic y la Revolución Mexicana (2007), Mujeres Históricas (2008), y Charlas de Café con Felipe Ángeles (2009). Carlos Licona enfatiza en que el escritor acude a una bien lograda mezcla de personajes conocidos, con otros emergidos de su imaginación, entrelazando un relato coherente y no menos apasionante. El mayor de la familia Licona Rivemar retoma la esencia del texto: "El presidente Madero ha sido asesinado y la amenaza se cierne sobre un país al parecer inerme. El régimen usurpador inicia el extermino de sus enemigos mientras en el norte se escucha el grito de ¡Viva la Revolución!". Es el arranque del todo que estremeció, durante años, a la República. Rubén Licona, el de la inacabable energía "de cuerpo y alma" apunta, respaldado en lo que Rosas señala: "En medio de la violencia, Jovita Arellano vive y padece contradicciones morales del levantamiento. Une su destino al del coronel huertista José Cayetano, quien no se tienta el corazón para cumplir designios de su conductor: Victoriano Huerta". En suma, Sangre y Fuego puede leerse como historia de amor, pero también como la épica de un tiempo "en donde los sentimientos van más allá de cualquier comprensión racional". La novela es de Mr. Ediciones, con una primera edición en septiembre de 2009. |
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