Policiaca
Policía se suicida por celos
Gabriel Castillo Esquivel, director de Seguridad Municipal de Zempoala, la madrugada de ayer, se suicidó por supuestos problemas familiares. Foto: El Sol de Hidalgo.
El Sol de Hidalgo
31 de octubre de 2009

Por Juan Sabino Cruz

Ciudad Sahagún, Hidalgo.- En pleno convivio y frente a su esposa y compadres, el director de Seguridad Municipal de Zempoala se suicidó de un balazo en la cabeza, la madrugada de ayer, al parecer agobiado por celos y supuesta desatención de su mujer.

Gabriel Castillo Esquivel, de 38 años, vecino de la calle Pípila, colonia 18 de Marzo, en Tepeapulco, es el nombre del suicida que era agente de la Coordinación de Seguridad Estatal y estaba comisionado como director de Seguridad Municipal de Zempoala.

Efectivos de la Agencia de Investigación Estatal, al mando del comandante Juan Santos, dieron a conocer que, aproximadamente a las 00:15 horas de ayer, recibieron una llamada del policía estatal Clemente Herrera, quien reportó que uno de sus compañeros se había dado un balazo en la cabeza y había sido trasladado a la clínica del IMSS.

Julieta Ramírez de Santiago, esposa de la víctima, declaró en la averiguación previa 3/900/2009, iniciada ante el agente del Ministerio Público, que la noche del miércoles, Gabriel Castillo llegó a su hogar con diversos artículos para sus hijos.

En esos momentos, ella recibió un mensaje en su teléfono celular. Su esposo preguntó quién se lo había enviado, pero, sin dar importancia al asunto, le respondió que ella no le cuestionaba sus llamadas.

El jefe de Seguridad Municipal de Zempoala se molestó y salió del hogar; sin embargo, la tarde del jueves llamó a su esposa para indicarle que visitarían a sus compadres Roberto Wenceslao Rodríguez Domínguez y Mariana Armenta Copca, vecinos de la casa marcada con el número 5, calle 13 de Abril, colonia Independencia, en Ciudad Sahagún.

Reunidos con sus compadres, empezaron a consumir unas copas de tequila y jugaban baraja, pero Gabriel Castillo se notaba molesto, inclusive su compadre le preguntó qué le pasaba.

La mujer refiere que se incorporó para ir al sanitario, al regresar notó deprimido a Gabriel, quien se dirigió al anfitrión para decirle: "Tu comadre ya no me atiende".

Julieta Ramírez afirmó que su esposo sacó la pistola de cargo, al parecer calibre 9 milímetros, y después dijo: "¿Crees que estoy jugando? Esto no me da miedo".

Ante la mirada atónita de todos, Gabriel Castillo cortó cartucho y, sin que pudieran detenerlo, se disparó en la cabeza y cayó herido de muerte.

El proyectil ingresó por la sien derecha y salió por la izquierda. Socorristas de la Cruz Roja llegaron a prestarle ayuda, lo levantaron y trasladaron a la clínica del IMSS, lugar donde falleció.

Los agentes de la Coordinación de Investigación Estatal iniciaron las investigaciones y en sus interrogatorios notaron que coinciden las versiones de la esposa y sus compadres.

Carmen Héctor Jiménez Herrera, agente del Ministerio Público en turno, fue el encargado de tomar conocimiento de los sangrientos hechos. Giró oficio de investigación aun cuando todo indica que el policía decidió escapar por la llamada "puerta falsa".