Opinión / Columna
 
Jorge L. Galicia 
Agua de lluvia y el rescate de barrancas, una prioridad
El Sol de México
23 de agosto de 2009

 

En nuestra anterior colaboración hablamos de la seriedad con la que debemos afrontar la carencia del agua en la Ciudad de México y el resto del país. En esa ocasión retomamos datos de la Comisión Nacional del Agua (Conagua) para explicar la gravedad del asunto y la importancia que nos debe representar la implementación inmediata de una cultura del ahorro del agua, una cultura que nos permita no sólo ahorrar sino optimizar el uso del vital líquido; una cultura que nos permita reutilizar el agua de lluvia y además regenerar nuestros ecosistemas.

Son precisamente a partir de diagnósticos y estudios realizados por autoridades del Gobierno federal, del Gobierno de la Ciudad de México y de investigadores y académicos en materia hidrológica, por lo que los ciudadanos en general hoy sabemos que el problema de la carencia de agua potable en nuestras comunidades es grave y requiere de una atención inmediata. Por el momento, se habla de reducción en el suministro de agua a más de 400 colonias del Distrito Federal; de instalación de dispositivos ahorradores en baños y tomas de agua; de reparación de fugas de agua y de aplicación de fuertes multas a quienes mal utilicen el líquido, entre otras acciones para fomentar la cultura del ahorro del agua.

También se menciona la coordinación entre gobiernos federal y estatal para implementar programas a corto, mediano y largo plazo, que den como resultado inmediato diversas acciones encaminadas a cuidar el agua. Eso es bueno, pero aún no entendemos por qué hasta ahora, lo que haya sido, qué bueno que, al menos en este asunto, hay coincidencia en su pronta atención y de manera integral.

Aunque ya lo mencionamos en nuestra colaboración anterior, hoy insistiremos en la importancia que tiene la captación del agua de lluvia y su reutilización después de procesos de tratamiento. Por ejemplo, según datos de especialistas en la materia, más del 90 por ciento del agua que se origina en época de lluvias en el Valle de México ésta va a dar a los sistemas de drenaje, es decir se desperdicia por falta de sistemas de captación pluvial.

Y como el objetivo principal es propiciar programas de captación de agua de lluvia, en nuestra reflexión no podemos dejar a un lado el rescate de las barrancas que aún existen en la capital del país, mismas que por descuido gubernamental e irresponsabilidad vecinal hoy lucen llenas de basura, sirven como depósitos de aguas negras y poco a poco han ido desapareciendo por el crecimiento habitacional desordenado que se ha dado en esos espacios.

Barrancas aún podemos verlas en las delegaciones de Tlalpan, Cuajimalpa, Álvaro Obregón, Milpa Alta y Gustavo A. Madero. Están ahí, mañana quién sabe. Por eso, es importante destacar el interés que desde ahora ha señalado la diputada electa Leticia Robles Colín en el sentido de presentar una iniciativa de ley para la recuperación de 74 barrancas que están asentadas en el Distrito Federal, lo que redundaría en la instalación de infraestructura y pozos de absorción para recuperar la captación de millones de litros de agua que serviría para el consumo humano. Aunque aclara que este tipo de inversiones que hoy propone debieron haberse hecho hace más de 30 años, la futura legisladora dice que no quitará el dedo del renglón en su propuesta y desde el Congreso de la Unión impulsará el rescate de este tipo de ecosistemas que poco a poco han ido desapareciendo de nuestro entorno citadino.

En fin, acciones como las que hemos señalado todas son de vital importancia para el futuro de nuestra ciudad y de otras ciudades en el interior del país, por eso las aplaudimos desde este espacio y nos sumamos en la consecución de las mismas.

jorgelgalicia@yahoo.com.mx
 
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