Policiaca
Actopan queda sin policía
Esta es la camioneta Chevrolet, modelo reciente, color azul, con placas HLH-70-18, en que arribaron los agentes municipales. Foto: El Sol de Hidalgo.
El Sol de Hidalgo
12 de julio de 2009

Por Alma Leticia Sánchez

Pachuca, Hidalgo.- La zozobra, la duda, el temor y respuestas incoherentes del personal de la Agencia de Seguridad e Investigación del Estado de Hidalgo (ASIEH), privan en Actopan tras el supuesto secuestro del director de Seguridad Pública y Tránsito Municipal, Noé Villa González, y cuatro agentes más.

Mientras tanto, ayer, nueve policías arribaron en una camioneta oficial de ASIEH.

Aun cuando EL SOL DE HIDALGO recurrió a todas las instancias oficiales de la ASIEH, incluso de Comunicación Social, en ninguna se dio información acerca de Villa González.

Lo cierto es que al pasar lista para realizar el cambio de turno, al nombrar a oficiales salientes y entrantes, no todos estuvieron presentes. Uno de los ausentes fue Noe Villa.

Poco antes de las nueve de la mañana, la delegación regional de seguridad ubicada en este municipio se observó rodeada de numerosas patrullas de Fuerza de Tarea. Además, en las oficinas había inusual movilización.

También, en la dirección de la Policía Municipal, al solicitar informes acerca del supuesto secuestro, nadie quiso responder.

Algunos oficiales argumentaron que no había mandos en la corporación, alguien que pudiera proporcionar datos "sobre lo sucedido". Literalmente no había director, subdirector, ni comandantes de grupo.

"Ninguno se encuentra para atenderla o dar información; además, no estamos autorizados a proporcionar datos", indicaban a la reportera cuando las preguntas fluían.

No obstante, elementos de Seguridad formaban grupos pequeños para dialogar, pues el temor los embargaba. "Sí tenemos miedo, no sabemos lo que va pasar, ni lo que nos va pasar", dijo alguien.

En cuanto al alcalde Jaime Galindo Ugalde, no se localizó en la Presidencia Municipal ni en el teléfono celular, a fin de entrevistarlo sobre el asunto.

¿SECUESTRO?

La información que trascendió sobre el presunto secuestro del director Noé Villa con más agentes manifiesta que durante la noche del viernes para amanecer sábado, la Policía Municipal fue informada de un sujeto que alteraba el orden e iba armado.

El comandante se trasladó al lugar de los hechos y, según, detuvieron al hombre, quien después llamó a unos amigos y lo rescataron, reteniendo tanto al director como los cuatro agentes que lo acompañaban. Después de ello, nadie sabe nada de ellos.

Esta versión nadie la confirmó, todo fue negado. Tal es el caso de Fernando Bernal García, director de la Coordinación de Investigación Estatal antes policía ministerial, que ofreció una entrevista a EL SOL DE HIDALGO.

Ayer al medio día, el funcionario estatal arribó a Seguridad Pública Municipal con agentes y patrullas de dicha Coordinación.

A partir de esa hora, policías municipales que estuvieron laborando durante la desaparición de Noé Villa, arribaron en una camioneta Chevrolet, con placas HLH7018, por órdenes de la ASIEH.

Fernando Bernal estuvo al frente del operativo y dijo de manera absurda que subieron a los nueve oficiales con el objetivo de "coordinar el operativo de vigilancia para la feria", ya que en el municipio se celebra el tradicional festejo religioso.

Manifestó que los llevaban a la Coordinación de Investigación del municipio, ubicada a unas cuadras de la Dirección de Seguridad.

A pregunta expresa, respondió que no va a investigarlos y reiteró que "no hay ninguna otra situación", pero desde ayer él está resguardado por cientos de agentes estatales y ministeriales fuertemente armados, además de un reten en la carretera federal Actopan-Pachuca, a la altura de El Arenal.

FAMILIARES DESCONCERTADOS

Cuando los agentes no llegaron a sus respetivos domicilios, familiares comenzaron a preguntar por ellos en la corporación policiaca.

Ya a las 14 horas, se presentó como encargado de la Policía Municipal el jefe de grupo Ebodio Hernández y éste vigilante lejos de tranquilizar a los familiares de los oficiales les ordenaba retirarse en una forma tanto grosera como prepotente.

Hasta el cierre de la edición, aún no se tenían datos precisos de la supuesta privación de cinco oficiales de Seguridad.