Hidalgo
¡La xeb, "la B grande de México"!
Daniel Reyes "El Gallo" Lucio. Foto: El Sol de Hidalgo.
El Sol de Hidalgo
28 de junio de 2009

Por Daniel Reyes "El Gallo" Lucio

(Locutor de 98.1 FM)

Pachuca, Hidalgo.- Queridos lectores, no están ustedes para saberlo, pero desde los años 40 con mi radiecito de galena, y hasta la fecha con la tecnología moderna, por las noches escucho la "B Grande" y otras muy importantes estaciones de radio, y naturalmente desde hace 15 que retorné a mi pueblo, como devoción escucho la XHBCD, Hidalgo Radio 98.1 FM, considerada por mí como "un oasis en el cuadrante pachuqueño", ya que tiene una vasta programación cargada de fresca información cotidiana, cultura y música para satisfacer a todos los gustos de todas las edades.

Dentro de las entregas para "Recordar es volver a vivir", hemos contado a través de El Sol de Hidalgo algo sobre las historias de algunas radiodifusoras; y si ustedes lo permiten, hoy lo dedicamos a la XEB.

Aquí esta lo que encontré y lo que recuerdo:

La radioemisora XEB de Amplitud Modulada 1220 kHz (kiloHertzios, el hertzio, es la unidad de frecuencia del Sistema Internacional de Unidades. Proviene del apellido del físico alemán Heinrich Rudolf Hertz, que descubrió la propagación de las ondas electromagnéticas). Es la estación más antigua de la radio; está localizada en la Ciudad de México, Distrito Federal; actualmente tiene un área de radiodifusión que comprende el Distrito Federal, y los estados de México, Hidalgo, Tlaxcala, Morelos, partes de Guanajuato, Puebla, San Luis Potosí, Michoacán, Querétaro, Veracruz, Guerrero, Oaxaca, Jalisco y Tamaulipas.

El instrumento que utilizan para la identificación de XEB es un órgano. Es el audio original que se usa desde mediados de los años cincuenta.

Con una tradición que se remonta a 1923, esta emisora del Instituto Mexicano de la Radio se ha propuesto cada día reafirmar su imagen como radio cultural y del recuerdo, volviendo a posicionarse como una de las favoritas del público mexicano.

"La B Grande" transmite en la banda de Onda Media (Amplitud Modulada) con 100,000 watts de potencia diurnos y nocturnos.

(Algunas emisoras, desde las 00:00 y hasta 05:30 horas, reducen sus watts de potencia).

Las personas que vivieron en la década de los "Fabulosos 20s" relatan que allá por 1821 existía la posibilidad de utilizar una frecuencia radiofónica era prácticamente libre, ya que no existía reglamentación al respecto, y la "retroalimentación" (muestrear una parte de la señal de salida y aplicarla de vuelta a la entrada) que recibían los pioneros era muy limitada.

El número de equipos receptores era mínimo (se trataba de aparatos de galena) y en ocasiones quienes transmitían se enteraban de hasta dónde llegaban sus señales, o de la opinión que acerca de éstas tenían los eventuales radioescuchas, días o semanas después de que se efectuaban, ya sea por comentarios o cartas que se les hacían llegar. Se utilizaba fundamentalmente la banda de Amplitud Modulada (AM), aunque algunas emisoras optaban por la de Onda Corta (OC).

Se cuenta que en agosto de 1921 el general sonorense Álvaro Obregón Salido, entonces Presidente de la República, visitó el estado de Veracruz, con motivo del centenario de la firma de los Tratados de Córdoba, mediante los cueles se oficializó la Independencia de México. Durante la conmemoración se llevaron a cabo fiestas populares, desfiles militares y de carros alegóricos, demostraciones de aviación, carreras de autos, funciones de teatro y cine, conciertos y, por primera vez en México, ¡transmisiones radiofónicas!

El jueves 15 de septiembre de 1921, para conmemorar la Declaración de Independencia de México, se instaló en los predios aledaños al sitio en que se iba a construir el "Palacio Legislativo" (hoy parte de la estructura se conoce como Monumento a la Revolución) la Exposición Comercial Internacional del Centenario.

El martes 27 de septiembre del mismo 21, la Dirección General de Telégrafos instaló un aparato transmisor de radiotelefonía cuyas señales se captaban en algunos sitios de la ciudad como por ejemplo en Chapultepec, donde se localizaba una estación inalámbrica propiedad del gobierno. Al frente de la transmisión estaban los señores Agustín Flores, inspector de Estaciones Radioeléctricas de la Dirección General de Telégrafos, y José D. Valdovinos, trabajador de esa dependencia.

El martes 6 de marzo de 1923, la Liga "Mexicana" de Radio se fusionó con el Centro de Ingenieros y el Club Central Mexicano de Radio para formar la Liga "Central" Mexicana de Radio, la segunda organización constituida por los radiodifusores mexicanos. Entre sus dirigentes figuran Vicente Lombardo Toledano, Felipe Sierra, Francisco C. Steffens, Salvador F. Domenzáin, Modesto Rolland y Manuel L. Stampa.

Días después, el lunes 19 comienzan las transmisiones de la emisora "JH", instalada bajo los auspicios de la Secretaría de Guerra y Marina.

El coronel José Fernando Ramírez y el ingeniero José de la Herrán (cuyas iniciales JH son elegidas para identificar a la estación) dirigieron la instalación y las transmisiones se difundían todos los jueves, de las 20 a las 22 horas.

Por otro lado, el martes 8 de mayo de 1923 inició sus transmisiones la estación que inicialmente llevó el nombre de "El Universal-La Casa del Radio" y posteriormente fue identificada con las siglas CYL. Un mes antes, en febrero, el señor Raúl Azcárraga, dueño de la tienda de artículos electrónicos "La Casa del Radio", había puesto a funcionar, emitiendo señales de prueba desde el local de su negocio ubicado en Avenida Juárez número 62 en la Ciudad de México, un transmisor de 50 watts, con el que transmitió regularmente hasta 1928, año en que desaparece la CYL.

El viernes 6 de julio de 1923 el diario "El Universal" informó que la Conferencia Internacional de Telecomunicaciones celebrada en Berna, Suiza, habia asignado a los diversos países las siglas que deberían utilizar para identificar a las estaciones que prestaban el servicio de radiodifusión.

Aunque México no envió delegación a dicha conferencia, le fueron asignadas las siglas de la YA a la CZZ. De esta manera las estaciones que existían en ese momento deberían adaptar sus indicativos de llamada a esa nomenclatura. Así, por ejemplo la estación de El Universal-La casa del Radio se transformó en CYL y la del Buen Tono en CYB.

El sábado 15 de septiembre de 1923 se inauguró oficialmente la estación de "El Buen Tono", con sus nuevas siglas (CYB).

La emisora fue instalada por la fábrica de cigarrillos "El Buen Tono", cuyo capital era de origen francés. El coronel José Fernando Ramírez, el capitán Guillermo Garza Ramos y el ingeniero José de la Herrán, quienes meses antes habían instalado la JH, fueron contratados por el gerente de 'EI Buen Tono", José J. Reynoso, también senador de la República, para colocar el equipo técnico de la emisora y dirigir las primeras transmisiones.

En el programa inaugural de la CYB, se incluyeron canciones asturianas, solos de gaita y un "mensaje" de Alfonso XIII, monarca de España (utilizando un disco fonográfico que el rey grabó en la marca "Odeón" española en 1920).

En 1929, las siglas CYB cambiaron a XEB, siguiendo los lineamientos que se dictaron en la Conferencia Internacional de Telecomunicaciones, efectuada en la ciudad de Washington, donde por decreto se le asignaron a México las siglas XE para identificar todas sus estaciones radiodifusoras.

El locutor de esta época fue Enrique W. Cortes.

En la década de los 30, la XEB se consolidó como una de las empresas de comunicación más importantes y de mayor alcance internacional, prestigio que corrió parejo al de XEW, estación inaugurada en septiembre de 1930.

Y en la década de 1940, (en 1942) las perspectivas del Buen Tono eran optimistas; se anunció la inauguración de cinco estudios de transmisión, dos teatro-estudios, un moderno equipo transmisor que lograría alcanzar una potencia de 100,000 watts efectivos en antena, así como y la contratación de artistas de primera línea, como Pedro Infante y grandes exponentes de la canción mexicana que reforzarían la imagen de ya la veterana estación.

En esta época estaba como director artístico Bernardo San Cristóbal, y en los micrófonos José Luis Ramírez, Francisco Moreno Littleton, Josué Ayala, Edmundo Gracia, Humberto G. (González) Tamayo y mi compadrito José Antonio Cossío Hernández.

Para finales de los años cuarenta, XEB Onda Larga y XEBT Onda Corta habían dejado de ser las "Estaciones del Buen Tono".

Porque por hay de 1954, la "B" la adquirió Enrique Martínez Vértiz

Para 1957 y durante los diez años siguientes, XEB formó parte de las empresas de comunicación de Don Emilio Azcárraga Vidaurreta, que para ese tiempo involucraba las concesiones de: la XEW, "La voz de América Latina desde México"; la XEQ "Y la gran cadena azul"; la XEB; y XEDF, La Estación del Distrito Federal, la XERPM que la manejaba Clemente Serna Martines, cuya identificación de todas juntas era: "Los cinco puntos de oro de la radio".

(La XEDF, antes habia sido la XEK, "La Voz del Comercio", ahí José Antonio Cossío, era el locutor de lujo.

Fue precisamente durante este lapso cuando el popular locutor Alejandro Rodríguez Morán "El sheriff" le puso a la XEB, el sobrenombre de "La B Grande de México".

Los años sesenta fueron los tiempos de una XEB dedicada a las complacencias, la difusión de eventos deportivos y el mantenimiento de espacios musicales a tono ranchero, aunque con una tremenda carga histórica, que se mantuvo de 1967 a 1983.

A partir de 1983 se encargó de su manejo el Gobierno Federal, convirtiéndose desde entonces en la "Estación piloto" del recién creado Instituto Mexicano de la Radio.

A pesar de los cambios estructurales que ha tenido XEB, la memoria popular tiene bien ubicado el prestigio de la emisora como la más antigua de Latinoamérica y como portadora de valores históricos y culturales.

Recordemos algunos locutores de gran prestigio que, a lo largo de sus épocas ha tenido la B Grande, entre otros:

Alejandro Rodríguez Morán "El sheriff"; Carlos Fuentes Argüelles: Gustavo Armando Calderón también conocido como "El Conde" que falleció en el cumplimiento de su deber, durante el terremoto del 85; Jorge Kellogg "El Guero" (de ascendencia inglesa); Ramón Ríos Hernández "Ramoncito"; José Víctor Rodríguez; el coahuilense Guillermo Mejía Llosas que actualmente es Director General de la Revista Locutor, órgano oficial de la Asociación Nacional de Locutores de México. También: Homero Cárdenas; mi añorado amigo peleador en la "Arena El Cashba" (¿ó El Fiuma?) Armando Hernández Réndiz; Alfonso Zacarías; Manuel Sánchez y Martínez; Ricardo Zamora.

Algunos programas emblemáticos fueron: "Serenata, XEB"; "Tríos, voces y guitarras"; "Sobre Ruedas, CANACAR"; "Amigos de Agustín Lara"; "La noche es nuestra"; "Grupo Recuerdos de la B"; "La Rockola de la B"; "Lo que el viento no se llevó", entre otros.

El diario "El Universal".del miércoles 11 de febrero de 2009, publicó que "La Secretaría de Educación Pública (SEP) informó que la periodista Ana Cecilia Terrazas Valdés fue designada como directora del (IMER), en sustitución de Héctor Villarreal Ordóñez.

La SEP precisó en un comunicado que la designación fue por acuerdo presidencial y que Terrazas Valdés dirigirá el Instituto.

Según el comunicado, la nueva directora del Instituto es licenciada en Comunicación por la Universidad Iberoamericana y que tiene una amplia experiencia profesional, ya que se ha desempeñado como encargada del Sistema Nacional de Noticiarios del IMER desde 2002, fue editora y reportera de la Agencia Proceso y del semanario del mismo nombre durante ocho años y ha sido colaboradora en diversos programas de radio y televisión.

En el Instituto reestructuró los noticiarios en imagen y contenido para que los informativos atiendan la esencia de la radio pública e impulsó el Código de Ética y el Manual Práctico de Estilo Radiofónico de dicha cadena. Además es autora del libro "La Prensa en la calle" y ha impartido diversos cursos y conferencias de redacción periodística con énfasis en el periodismo de servicio público".

Actualmente, en la Gerencia de XEB está Jesús Flores y Escalante.

En la Programación José Pablo Dueñas Herrera.

Se encargan de la Producción Selene Venegas, Adrián Chávez y Ecatl David Benavides.

Los actuales locutores son: Ana Ivonne Cabrera Castillo; Manuel Sánchez y Martínez; Alfonso Zacarías Ochoa; Ricardo Zamora Alvarado y Reynaldo Ramón Romero M.

La continuidad esta a cargo de Jesús Carrión

Y la secretaria es Rosalba Honorato Mendoza

Entre los operadores están: Pedro Joaquín Robles Gutiérrez; Alejandro García Morales; Oliver Rubio Tzintzun; Osvaldo García Zenón y Pedro León.

Dentro de la programación actual de la B grande, de 12:00 a 14:00 horas de los lunes y miércoles, Jesús Flores y Escalante y Pablo Dueñas en su programa "Corazón Urbano", platican sobre muchas cosas, entre otras, la riqueza culinaria de nuestro México. He aquí una probadita: "Los Tamales poblanos de La Capilla"

Desde que el emperador Maximiliano pisó territorio mexicano decidió seguir la máxima que sigue: "A la tierra que fueres, haz lo que vieres" y pronto comenzó a sentirse más mexicano que el nopal y el pulque; adoptó el traje de charro y a la Virgen de Guadalupe.

Las autoridades poblanas estaban tan enteradas de la sencillez del emperador que decidieron incluir en la merienda que degustaría a su paso por la Angelópolis, aparte de los "Chiles en nogada", los deliciosos tamales de "La Capilla, elaborados por doña Dolores Acevedo. Tamales poblanos, pequeños, humeantes, porositos y con los condimentos perfectamente integrados, no como los que hacen hoy, verdaderos masacotes con una raquítica porción de salsa.

Los tamalitos de doña Dolores, desde 1835, más o menos, eran tan afamados en Puebla que ricos y pobres los degustaron a dos por 15 centavos.

Los de la Capilla sí eran de chile, de dulce y de manteca; también los había de durazno y piña con queso fresco; de pipían verde con pollo y puerco; de salsa verde con carne de venado y de rajas con jitomate, pollo y queso canasta. Toda esta delicia acompañada de humeantes tazas de espumoso chocolate de metate, de aquel que hacían las viejitas doña Basilia y doña Piedad y que vendían en el respaldo de la iglesia de La Santísima.

Para hacerles más rico y más cosmopolita este convivio a los emperadores Carlota y Maximiliano, los ricos tamales fueron acompañados de galletitas de maíz con natas y canela, y no faltaron aquellos famosos y exquisitos briochs de mantequilla de la bizcochería de don Fortunato Baillet; tampoco estuvieron ausentes los poblanamente tradicionales cocoles de anís con queso o pasas, y los populares chimixtlanes con relleno de pudín de natas de leche de cabra y almendras.

Gracias. Es todo por hoy. Recuerden que el programa "Recordar es volver a vivir", con música de antaño, en su décimo año al aire, se transmite los domingos, de 6 a 8 de la noche, por XHBCD Hidalgo Radio 98.1 FM, y por su repetidora: el 106. 9 FM. ¡No se lo pierdan!