Opinión / Columna
 
Jorge Schiaffino Isunza 
Ante la falta de argumentos y de confrontación de ideas, la agresión irracional
El Sol de México
20 de mayo de 2012

  Es evidente que después del debate de los candidatos a la Presidencia de la República, quienes ocupan el segundo y tercer lugar, no lograron aumentar su preferencia y quedó ratificada la ventaja de Enrique Peña Nieto.

La segunda acción que no les ha ayudado a mejorar su posición en las preferencias según su estrategia, son las agresiones que han pasado de la verbal a la violenta. A partir del debate, hemos visto a una Josefina Vázquez Mota que ni convence a quien la escucha o a quien la ve y ha tomado como estrategia la descalificación insultante en contra de Enrique Peña Nieto y su partido, utilizando la falacia como medio de descalificación.

No obstante, lejos de que esta estrategia la reposicione, la está hundiendo más, al grado de descender al tercer lugar.

Por otro lado, los simpatizantes de AMLO han tomado como estrategia los mismos ataques irracionales, en los actos de campaña que realiza Enrique Peña. Todo empezó en la Universidad Iberoamericana, donde un grupo de estudiantes, evidentemente simpatizantes de López Obrador, ganaron el espacio a los simpatizantes de Enrique Peña, como una manifestación natural y democrática dentro de las actividades universitarias, situación que considero válida dentro de la competencia electoral, donde los jóvenes tienen todo el derecho a manifestarse a favor o en contra de cualquier partido.

Miguel Torruco, quien es hijo del personaje designado como secretario de Turismo por Andrés Manuel López Obrador, en caso de llegar a la Presidencia, válidamente ha formado un grupo de estudiantes que simpatizan con su candidato.

Por otro, los simpatizantes de Enrique Peña, también de la Ibero no se organizaron y el grupo antagónico a ellos tuvo mayor presencia.

Lo que le falló a los simpatizantes de Andrés Manuel, fue prepararse mejor para que su agresión verbal, fuera acompañada de argumentos, porque resultó evidente que no conocen, ni se informaron sobre el tema de San Salvador Atenco.

Aquello que resulta inaceptable bajo ninguna figura, es toda clase de agresión como la programada por Dolores Padierna, candidata al Senado por su partido -de triste recuerdo en la delegación Cuauhtémoc- que pretendía a través de su organización, además, de la violencia verbal y una serie de descalificativos, un ataque físico al candidato Peña y estos actos no contribuyen al desarrollo democrático, por el contrario desvirtúan la normalidad democrática de la República.

Por el bien de todos los actores políticos, se debe aceptar que la decisión de quién habrá de ser el Presidente de la República, sea a través de las campañas y de la elección popular en las urnas y no poner a los mexicanos frente a una situación, cuyos resultados sean de tal magnitud negativos, que hará que todos seamos testigos y posiblemente para arrepentirnos de permitir que se imponga la sin razón y la violencia.

Las voces de la sociedad afortunadamente no se han dejado engañar y siguen de forma sabia, privilegiando el uso del sentido común para poder comprar la oferta política de los candidatos.

Estas acciones se deben tomar de quien provienen y al mismo tiempo no nos deben sorprender, pues la cultura que existe en algunos actores es apostarle a la confrontación como medio de ganar la atención.

El 1 de julio será en toda medida una importante referencia para quienes estudian los fenómenos políticos, porque al parecer los mexicanos no compartimos la injuria, la mentira y la violencia como una forma civilizada de hacer política y ganar la simpatía de los electores.

Y son los candidatos quienes deben mostrarse con la capacidad para sobreponerse a los actos violentos y las provocaciones y aceptar las manifestaciones en contra de su persona siempre y cuando no atenten contra la verdad ni contra los intereses de la sociedad. Porque finalmente aprecian sobre todas las cosas, la tranquilidad y la paz social.

* Exlegislador

Email j.schafs47@hotmail.com
 
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