Opinión / Columna
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Jesús Mier Flores
Delincuentes ejerciendo con toda impunidad y cobran como funcionarios
El Sol de Durango
6 de febrero de 2012
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El martes 31 de enero del presente año, Mariano Alvarado ventiló ante la opinión pública, los fraudes de un asesor de la Secretaría de Gobierno y ahora funge como flamante funcionario de la Secretaría de Finanzas; de igual manera menciona a un ex procurador que vendía vehículos incautados y a un doctor en derecho, ex presidiario por secuestro y que en la actualidad ejercen sus cargos con toda impunidad y cobran como funcionarios de primer nivel.
Ignoro quiénes sean esos dechados de virtud, pero lo que no ignoro es el caso de aquel pedófilo que infraganti fue aprehendido y que en la actualidad se encuentra recluido en el CERESO. Hasta ahí todo está bien, lo que no es correcto, moral ni legal, que el señor siga fungiendo como secretario ejecutivo del Fondo de la Vivienda de la Sección 44, y para prueba ahí está su firma en toda la documentación oficial que autoriza todas las actividades de la institución.
De ver todo lo que veo y saber todo lo que sé, no dudo que el señor esté próximo a obtener su libertad, y de ahí continuar campechanamente en su puesto con toda impunidad, ya que el hecho de que reciba su salario, eso le garantiza la defensa de abogados transas y diestros en el soborno hacia jueces que carecen de todo escrúpulo.
El recluso de marras también cuenta con el aval de la Sección 44, ya que cuando se declaraba presunto culpable, el secretario general de dicha organización, avaló la conducta del pedófilo, aduciendo que en todo momento y en todo lugar era un hombre muy honorable.
Dicen por ahí que no se vale hacer leña del árbol caído, pero en este caso se trata de un árbol bien parado, ya que el hecho de que no haya sido cesado en sus funciones y su lugar en la institución permanezca acéfalo, indica que está bien relacionado, quizás por el negocio que maneja y que a la hora del reparto sea muy equitativo, sobre todo con su defensor de oficio que le ha entrado de lleno a la pizca de los billetes y ha dejado a la deriva el barco de la organización.
Es una pena que la actual dirigencia de la Sección 44 haya permitido una situación de ese tamaño, y no se vale que justifiquen el caso aduciendo que no depende de ellos, por supuesto que no, pero sí hubieran alzado su protesta basada en el concepto primario de la legalidad, de que ningún recluso puede conservar sus derechos a salvo, mucho menos la primacía política para seguir desempeñándose como funcionario.
La situación prevaleciente rebasa la ausencia de responsabilidad. Refleja el total desmoronamiento de las mínimas reglas de convivencia y de negociación política y sindical. Desde el principio del actual comité ya se advertía que la verdadera causa de la división en la Sección 44, no eran las disputas políticas entre los dirigentes, sino la debilidad por el dinero a la que desafortunadamente le apuestan todos, para generar un clima de impunidad y corrupción en donde literalmente todo se vale. Hoy el cinismo de los dirigentes y arrimados en la masacre a la dignidad sindical es más evidente que nunca, porque al ponerse en contubernio con delincuentes y llegar a acuerdos oscuros, para que éstos sigan administrando la gallina de los huevos de oro, creo que esa desvergüenza ha rebasado todos los límites.
No cabe duda que el prestigio les importa un bledo y como ignoran el origen del Fondo de la Vivienda, que desafortunadamente desde un principio fue saqueado por las primeras dirigencias que lo tuvieron en sus manos y que en aras de esas pillerías tuvimos que luchar a fondo para rescatarlo y reglamentarlo, para que llegara a ser el filón de oro que ahora todos se disputan, y que cegados por la avaricia, no reparan en la humillación de verla sujeta al regenteo desde el ámbito carcelario.
La situación que vive actualmente la dirigencia de la Sección 44, es el peor escenario que en la historia sindical hayamos visto, ya que ha superado a aquellos comités que por ladrones me tocó combatir y creí que nunca se volvería a repetir porque sus cabezas eran atípicas y adictas al dinero y al poder. De ahí que no sepa cómo calificar a un comité que defiende pedófilos y desata una persecución encarnizada en contra de aquellos que no están con el candidato oficial.
Los ejemplos de esta práctica abundan y la realizan todos al mismo tiempo, pero no se conforman con violar la normatividad vigente, sino que también se ocupan de impedir a sus contendientes a que lo hagan o, al menos, de colocarles obstáculos, por lo que interponen todos los recursos a su alcance para que las autoridades sancionen a sus oponentes por las mismas acciones que ellos realizan defendiéndolas como legales.
En la actualidad el inventario del desprestigio es demasiado y basta ver el Fondo de la Vivienda en manos de un criminal, el alto costo de los réditos en el FORTE y en la Dirección de Pensiones, el contubernio entre autoridades y sindicato para que delincuentes ejerzan con toda impunidad y cobren como funcionarios, el desorden de las incapacidades, el desgarriate de las plazas y acaparamiento de ellas para favorecer a amigos y familiares. En fin, todo está viciado y que al valorar que un pedófilo regentee el Fondo de la Vivienda desde el recinto carcelario es un mal menor.
En el recuento de los daños la cabeza principal es la responsable y los que le rodean son cómplices directos, porque la corrupción nunca en la historia se había desbordado tanto. Por eso sano sería, que la base tome conciencia y se decida a tomar la bandera de exigir en el próximo congreso cambio completo, una limpia de tanta basura que se ha acumulado y que sólo ha servido para que el secretario general envíe una señal de debilidad y entreguismo, pero al mismo tiempo exhibe un grado de fuerza hacia adentro, en el propio comité, porque todos están engarrotados por la ambición a sucederlo y porque todos tienen rabo que les pisen.
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