Opinión / Columna
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Sin controversia
Ernesto Escobosa
Todo o nada, apostando el resto
El Sol de Durango
4 de febrero de 2010
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Tanto la coalición opositora como el PRI ya tienen definidos sus candidatos a gobernador del Estado, lo que sigue en la agenda política es la nominación de candidaturas a las presidencias municipales, siendo las más relevantes Durango, Lerdo y Gómez Palacio.
En el caso del PRI, tradicionalmente después de obtener la candidatura principal, las demás se construyen por añadidura, en relación a la coalición, sus líderes tendrán que ser muy cuidadosos en las negociaciones para evitar mayores fracturas, tanto al interior de sus respectivos partidos como en torno a las demás expresiones políticas que la integran.
Uno de los contratiempos que enfrenta la coalición es la carencia de cuadros políticos electoralmente competitivos para cubrir todas las candidaturas, en consecuencia las primeras regidurías y las diputaciones plurinominales serán muy codiciadas, con un claro riesgo para el PAN de disminuir su representación proporcional en el Congreso del Estado.
La renuncia al PRI de José Aispuro Torres vino a darle un respiro a Rodolfo Elizondo, ya que el panista desde el primer momento estuvo evadiendo la posibilidad de convertirse en el candidato de la coalición, es obvio que si hubiera valorado que había posibilidades reales de triunfo el candidato sería él.
Será muy interesante ver cómo evoluciona esta contradictoria alianza de partidos en los acuerdos por las candidaturas a los ayuntamientos y al Congreso, ya que evidentemente su percepción es que el complemento de muchas debilidades formará una gran fortaleza.
Los miembros del Frente Opositor han estado sumando los votos de cada partido coaligado y parten de allí para deducir cuántos votos necesitan para ganarle al PRI, lo que tal vez no han tomado en cuenta es que sus respectivos votos duros cada vez serán más frágiles, principalmente el identificado con el PAN en las zonas urbanas.
El Partido Acción Nacional ha fraguado una alianza con sus principales detractores en varios Estados, el mensaje es de debilidad política y la intención obvia es tratar de contener el apabullante dominio territorial que tiene el PRI en el país y que lo perfila hacia Los Pinos en 2012.
Dudo que la alianza de calderonistas y lópezobradoristas persiga un fin elevado que beneficie a la sociedad, su visión de país es antagónica, en tres años no habían tenido la capacidad de dialogar y de llegar a acuerdos y ahora tratan de mostrarse como la solución a todos los problemas de los hidalguenses, oaxaqueños y duranguenses.
Cada Estado tiene sus propias características, aunque en el caso de Durango me parece una apuesta desatinada, ya que si todos estos partidos juntos son aplastados por el PRI como ha sucedido en las últimas elecciones, pasará mucho tiempo antes de que vuelvan a recuperar su capital político y algo de credibilidad social.
José Aispuro se fue al todo o nada, a mi juicio una decisión en el que perdió una buena parte de sus activos políticos en Durango y en el ámbito nacional, ahora ya como el virtual candidato a gobernador de la coalición contra el PRI es el único que en realidad está apostando su resto, los demás lideres opositores no han perdido nada y no tienen nada que perder.
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