Opinión / Columna
 
Enrique Medina Vidaña 
La nueva Constitución de Durango, base para el desarrollo
El Sol de Durango
11 de abril de 2014

 

POR ENRIQUE MEDINA VIDAÑA



En agosto de 2013, el día 19, para ser precisos, se promulgó la nueva Constitución Política del Estado Libre y Soberano de Durango, que viene a ser la quinta carta magna que regula en lo general el funcionamiento de los tres poderes del estado y de los municipios, además de que dispone las bases para el ejercicio pleno de las garantías individuales y el ejercicio de los derechos de las personas.

La nueva constitución de Durango se inscribe en el marco del federalismo mexicano y es un ejercicio de la soberanía de la entidad, que constitucionalmente le da a cada entidad federativa de la república la posibilidad de emitir su propio ordenamiento jurídico constitucional local.

La nueva Constitución nace como consecuencia de la necesidad de adaptar el desarrollo de la entidad a las exigencias de cambio y transformaciones que demanda el Siglo XXI. Es un documento jurídico en el que se sientan las bases para la generación de cambios estructurales en las instituciones del estado, con la finalidad de modernizar el poder público y crear un estado eficaz, que permita la consolidación de la democracia y la viabilidad del desarrollo económico de Durango.

Con la finalidad de socializar la nueva Constitución, el titular del Ejecutivo Estatal creó la Comisión de Socialización de la Constitución Política de Durango, dejando al frente de esta responsabilidad al ingeniero Emiliano Hernández Camargo, ex diputado local, quien tuvo a su cargo la Comisión de Reforma del Estado de la pasada Legislatura local, en cuyo seno se dieron las condiciones y los consensos para construir la carta magna que hoy tenemos, la cual todos debemos conocer y difundir, pero sobre todo, exigir que se cumplan los preceptos que contiene.

La nueva Constitución de Durango es un documento que contiene 183 artículos, distribuidos en ocho títulos, 28 capítulos y 23 secciones: dos ubicadas en el capítulo dos, del título primero; cuatro en el capítulo cuatro, del título cuarto; cinco en el capítulo cinco, del título cuatro; 10 en el capítulo sexto, del título cuatro; y dos en el capítulo dos del título siete: además, cuenta con ocho artículos transitorios.

La nueva carta magna estatal tiene muchas innovaciones no sólo de técnica legislativa sino de tendencias jurídico legislativas actuales, sin dejar de lado la larga tradición constitucionalista mexicana, a la par de grandes ideas plasmadas históricamente en las constituciones de distintos países.

Algunas de las fortalezas de la nueva Constitución se enmarcan en el establecimiento de derechos y grupos de derechos humanos, económicos, sociales y culturales; en el planteamiento de las rutas del desarrollo estatal de cara a la modernidad y la globalización; en la definición de órganos constitucionales autónomos como la Comisión Estatal de Derechos Humanos, el Instituto Duranguense de Acceso a la Información Pública y de Protección de Datos Personales; el Instituto Electoral y de Participación Ciudadana; el Instituto de Evaluación de Políticas Públicas del Estado, y la Comisión Anticorrupción del Estado; y en la definición criterios de transparencia, rendición de cuentas y responsabilidad de los funcionarios públicos.

Nuestro estado tiene ahora una nueva Constitución, la cual busca incidir en la vida cotidiana de las personas, puesto que se constituye en un instrumento legal, ciudadanizado, que debe dar pie a una transformación social.

En la Constitución actual, que está en vigor desde hace ocho meses, se han establecido también las bases para una planeación del desarrollo que permita modificar el modelo de gestión pública basado en líneas de política, por un modelo de gestión gubernamental orientado a resultados, con indicadores claros acerca de los avances que se van alcanzando en el ejercicio de los recursos públicos.

Para que la nueva Constitución tenga una aplicación más expedita, se hace necesario que se vaya avanzando en la tarea que establece el Artículo Segundo Transitorio, en cuanto a que a más tardea en agosto de 2016 habrán de haberse expedido, por parte del Congreso Local, todas las leyes secundarias y demás ordenamientos jurídicos necesarios para ajustar los contenidos de la Constitución a la realidad del estado.

Con la nueva Constitución de Durango, un texto constitucional modero y único en su especie en el país, están sentadas las bases para el desarrollo económico, político y social de Durango; además, queda abierta la posibilidad de avanzar en la construcción de una cultura de respeto y observancia de la legalidad.

Es tarea de los legisladores, de los integrantes del poder judicial, de los funcionarios de las dependencias y organismos del Ejecutivo Estatal, y de la ciudadanía en general, difundir el alcance y contenidos de la nueva Constitución, para poder pasar de la letra a la realidad social, como lo dice siempre el titular de la Comisión de Socialización de la Constitución Política de Durango.
 
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