Opinión / Columna
 
Enrique Medina Vidaña 
La realidad de la educación en México
El Sol de Durango
25 de julio de 2014

 

POR ENRIQUE MEDINA VIDAÑA



Apenas en el mes de mayo, un exsecretario de educación del país, Olac Fuentes Molinar, comentaba que la educación en México es demasiado pobre, que los resultados educativos dan muestra de lo poco que la educación le aporta al proceso formativo de los estudiantes, pues la mayoría obtiene resultados insuficientes, en función de los estándares internacionales o bien, de acuerdo a las necesidades del sector productivo.

Ante estos resultados, comenta que es evidente que el desempeño de los maestros en el país y el tipo de condiciones laborales que tienen son con frecuencia deficientes y también el acceso, la movilidad, la permanencia y la constancia del desempeño en las aulas a la fecha son sumamente arbitrarias e irregulares, pues dependen de la injerencia de dependencias oficiales o instancias sindicales.

Ante la reforma educativa de 2013, dice el experto, se requiere una nueva estructura curricular y de contenidos, que vaya mucho más allá de lo que se ha planteado en la reforma educativa, un currículum mucho mejor, que de verdad aporte elementos de contenido y metodológicos para generar un buen perfil de egresado.

Comenta que hubo una ruptura del orden lógico que se debía seguir en un proceso de reforma educativa, pues se debió comenzar con los contenidos antes de que por la evaluación, pues es claro que los resultados que se obtengan en los procesos de evaluación serán poco atractivos, con las consecuencias que ello conlleva.

Acerca de la reforma de 2011 en la educación básica, plasmada en el Acuerdo 592, un volumen de más de 600 cuartillas que, según él, ha estudiado con mucho cuidado, dice que es el peor currículum que hemos tenido en México desde la creación de la Secretaría de Educación Pública (SEP), ya que es excesivo, redundante y no tiene prioridades claras; no distingue lo fundamental de lo secundario, y es muy confuso en los términos pedagógicos, que utiliza sin rigor.

Ante esta crítica, expresa que hay expectativas sentidas acerca de los resultados de la consulta nacional para transformar el modelo educativo en la educación básica y media superior, que propicie la estructuración de un currículum más apegado a las necesidades reales de la sociedad mexicana.

Estoy de acuerdo en que los resultados educativos en México no son todavía satisfactorios; sin embargo, al menos en Durango, ha habido avances en las puntuaciones que se obtienen año con año en las evaluaciones nacionales e internacionales, lo que da muestra del interés y del trabajo de los maestros y los alumnos.

No coincido tanto con que la reforma educativa se hizo al revés, pues era necesario establecer las bases para una nueva gestión en las escuelas, la autonomía escolar, la evaluación del desempeño docente, el uso adecuado de los recursos y especialmente del tiempo escolar, pues recuperar la normalidad mínima en el funcionamiento de las escuelas es fundamental para superar el apenas 50 por ciento de uso efectivo del tiempo que en promedio tenemos en las aulas de las escuelas mexicanas.

Estoy de acuerdo en que la reforma de 2008 para la educación media superior y la reforma de 2011 para la educación básica no han logrado aterrizarse totalmente en el aula, pues existe una disrupción entre los principios del constructivismo, base psicopedagógica de los planes y programas de estudio, y las bases metodológicas del enfoque de la educación basada en competencias, pues ello exige una transformación profunda de la práctica docente, para sistematizar los procesos de planeación, implementación, evaluación y seguimiento de resultados de los alumnos.

En cuanto a la reforma educativa, las leyes secundarias definen con claridad el rumbo para la educación en los próximos años, por ejemplo, en la Ley General de Educación, se dispone que la educación básica y media superior pública es gratuita y que deberá de ser de calidad y con oportunidades para todos; además de que se fomentará la participación del personal docente y de los padres de familia.

Con referencia a la Ley General del Servicio Profesional Docente, se establecen reglas claras para los concursos de oposición para el ingreso, promoción, reconocimiento y permanencia en el servicio profesional docente de educación básica y media superior, además de que habrá programas para la inducción, capacitación y actualización permanente de los profesores y directivos de educación básica y media superior; y que los maestros, directores y supervisores de educación básica y media superior se evaluarán al menos cada cuatro años, a partir de los perfiles, parámetros e indicadores que determinen las autoridades educativas.

Adicionalmente en la Ley del Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación, se establece un instituto especializado para evaluar al Sistema Educativo Nacional y participar en los procesos de evaluación del servicio profesional docente, además de determinar los lineamientos para los procesos de evaluación de maestros, directores y supervisores de educación básica y media superior. Mediante esta Ley se crea el Sistema de Información y Gestión Educativa y se pretende mejorar la gestión escolar y fomentar la transparencia y la rendición de cuentas.

La realidad de la educación en México está cambiando gradualmente para mejorar, todavía hay muchas resistencias de maestros, supervisores e incluso directivos; a pesar de ello, hay optimismo en que pronto tendremos un nuevo modelo educativo que permita establecer mejores condiciones para la docencia, la gestión escolar y la evaluación de la educación.
 
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