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Comunidad y Cultura Local
"Mi vida dentro" tocó las fibras más profundas de los asistentes
El Sol de Durango
4 de septiembre de 2008
Bárbara Ramírez/El Sol de Durango.- El tema de la migración es un tema que a todos los mexicanos nos cimbra en lo más profundo porque uno de cada cinco mexicanos se va en busca del sueño americano constantemente.
El sueño de una vida mejor, endeudarse para poder conseguirlo, llegar a un país desconocido, compartir piso con otros inmigrantes, encontrar trabajo y empezar una vida diferente sin olvidar a los que se quedaron atrás... Esta es la historia de miles de personas que cada día deciden emigrar a la Unión Americana. Rosa Estela, es sólo una de miles de mujeres que se enfrentan también a esta problemática y que por la ignorancia pagan el precio por tratar de conquistar el llamado sueño americano topándose de frente con la cruda realidad de no tener ley alguna que los proteja de la injusticia. A través del documental "Mi vida dentro" de Lucía Gajá, este martes por la tarde en la Cineteca Municipal "Silvestre Revueltas" los duranguenses tuvieron la oportunidad de ver las entrañas de una historia desgarradora y basada en un hecho cien por ciento real sobre el caso de Rosa Estela. SU VIDA DENTRO El documental es un reflejo de la realidad que viven los migrantes mexicanos en Estados Unidos, pues en él se observa el sufrimiento por el que atraviesa Rosa al enfrentarse al proceso judicial, el veredicto, la separación de su familia, la impotencia y el ser encarcelada en un país extraño. La pesadilla comienza para Rosa Estela, desde el momento en que cruza el río Bravo como cualquier migrante, años atrás antes del fatal suceso que le cambia la vida por completo. Una jugarreta del destino tal vez, que la lleva hasta ese momento en que sólo unos segundos bastaron para transformar de lleno su entorno. Rosa cuidaba niños en su propia casa, en Austin, Texas, EU, entre los que se encontraban sus propios hijos, además de cuidar al pequeño Bryan Gutiérrez, de tan sólo 21 meses de edad, tenía a su cuidado siete meses aproximadamente. Un día como cualquier otro la mamá de Bryan lo deja con su nana Rosa, y entre los quehaceres normales de la señora de pronto se percata que hay un silencio absoluto y que el pequeño no está a la vista, cuando va en busca de él se sorprende que el niño se está asfixiando producto de haber tragado papel higiénico, al ver que es imposible que el pequeño recupere la respiración sale desesperada del apartamento a pedir ayuda a un policía, a su vez de llamar al 911 cuando los paramédicos llegan tratan de hacerlo recuperar la conciencia, sin embargo, pese a todos sus esfuerzos el niño es trasladado al hospital donde pierde la vida. De ahí se desencadena una serie de averiguaciones sobre el caso, que lleva a Rosa durante años a tratar de recuperar su libertad con el apoyo de su esposo, su madre en el Estado de México y un abogado que busca todas las pruebas necesarias para demostrar su inocencia y después de una lucha por más de tres años llega el día del juicio en el que es condenada a 9 años de condena. Fue en el 2006 cuando es trasladada a una prisión de máxima seguridad, en la que no puede tener contacto alguno con su familia excepto a través de un cristal, sólo puede hacer una llamada telefónica cada seis meses por cinco minutos y la comunicación es sumamente restringida. Desde entonces su familia se desintegra por completo quedando sus tres hijos al resguardo de su madre y su esposo que se encuentra actualmente trabajando en la Unión Americana y sin poder regresar a su país. Esta es tan sólo una historia de muchas mujeres que se encuentran en situaciones similares por falta de conocimiento de las leyes americanas e información acerca de sus derechos como migrantes. CONFERENCIA Después de la proyección de este documental en el mismo lugar se ofreció una conferencia por parte del licenciado en investigaciones de la UJED, Héctor Talamantes Gómez, quien dio a conocer una serie de cifras realmente alarmantes sobre los mexicanos que día a día deciden dejar su país para ir en busca de una mejor oportunidad; así como también Lucía Gajá habló sobre la realización de dicho trabajo que le llevó ocho años de constante trabajo. "Mi vida dentro" es de esas películas que sacude y que invita no a la reflexión, sino quizá a una postura activa y contestataria frente a lo abominable de la justicia implacable que sólo se aplica a aquellos incapaces de defenderse. Con el propósito de conocer un poco más sus vidas y saber cuáles son las consecuencias de la emigración, se ha realizada dicha investigación que le ha llevado a conocer a familias y a entrevistarse con responsables políticos, agentes de policía y organizaciones sociales, por parte de Gajá. "La gran vergüenza del fenómeno de la inmigración es la inmoralidad del doble discurso de México y Estados Unidos" porque "ambos países se benefician de los inmigrantes económicamente" pero aún así se promueve "el discurso del miedo", que también reflexiona sobre el mal llamado 'efecto llamada' y se pregunta si ésta es la sociedad que queremos, afirma el licenciado Talamantes Gómez. RETROALIMENTACION Los presentes tuvieron además la oportunidad de despejar las inquietudes sobre la realización de este documental y la complejidad de este trabajo a lo largo del tiempo entre lo que destacó lo siguiente: "Sin duda fue un trabajo muy complicado porque tuve que investigar por un promedio de cuatro años del tema de las mujeres migrantes, buscar los contactos necesarios, los apoyos económicos y sobre todo una historia que nos permitiera acercarnos lo más posible a la problemática, el cual no fue muy difícil porque como Rosa Estela hay muchas otras mujeres que se encuentran encarceladas y enjuiciadas de forma irregular", aseguró Gajá. La interrogante de ¿cómo hacer un documental? no faltó, por lo que la directora mencionó: "Es cierto que para hacer un documental no existe un guión preciso, sin embargo, ya se tiene una idea de lo que se va a hacer, en mi caso era exponer el caso como tal, pero en el camino surge la oportunidad de estar presentes en el juicio y se vuelve la columna vertebral del documental". Por otra parte, se hablo de la ética en la que el trabajo no cae en el amarillismo, mismo que refleja un compromiso y seriedad hacia la protagonista "definitivamente la ética inicia contigo mismo por lo que yo realmente estoy muy agradecida con la familia de Rosa ya que este es un momento en que todos se encuentran muy vulnerables y hasta te pueden contar cosas de más que a ellos los expone y afecta, es en ese momento en que uno sabe que no debe traspasar esa pequeña línea porque ante todo están dándote la confianza para hacer tu trabajo, pero eso no significa que yo los exponga hasta caer en el amarillismo", concluyó. LUCIA GAJA Desde joven, Lucía Gajá se interesó por el tema de los migrantes. Sabía que el panorama era muy amplio y que debía tomar sólo una pequeña parte de ese universo cultural, político y social con el fin de dar a conocer lo que muchos de ellos sufren en tierras extranjeras. Fue así como llegó al caso de Rosa, una mujer que en 2003, cuando apenas tenía 21 años, fue apresada al ser sospechosa del homicidio del bebé al que cuidaba mientras trabajaba como niñera en Estados Unidos. Esta historia fue el estímulo creativo que Lucía Gajá utilizó para llevar al celuloide bajo el nombre de Mi vida dentro, trabajo con el que se inaugura la tercera edición de Ambulante 2008. "Me llamó la atención el tema de las mujeres mexicanas presas en Estados Unidos. Me empecé a adentrar en ese mundo carcelario y fue como di con el caso de Rosa. Vi cerca de 15 casos de mujeres, pero el de ella se me hizo muy interesante. Realmente es una historia muy dura", detalló Gajá, quien ganó en la pasada edición del Festival de Morelia el premio al Mejor Documental. Este trabajo ha tenido gran aceptación por parte del público en general, y los alcances ya se palparán en las siguientes fechas cuando el material fílmico tenga una proyección en el Festival Amnistía de París, así como en aquellas comunidades mexicanas donde hay mayoría de migración femenil. Este último rubro será apoyado por Derechos Humanos para que se haga una gira itinerante. Lucía Gajá comparte que, ya involucrada en la investigación del caso de Rosa, sintió mucho respeto y admiración por el valor que esta mujer tuvo al abrirse emocionalmente para contar su historia. Al ser ambas mujeres y mexicanas, la conexión fue inmediata y hasta el día de hoy, la realizadora, después de seguir a detalle el caso, mantiene un ligero contacto con Rosa y con la familia de ésta que vive en la ciudad. "Tengo un poco más de contacto con la mamá. Ella vive aquí y se dedica a vender tamales. A veces ella me comenta que no ha recibido cartas de su hija y me pregunta si yo sé algo... "Es que es inevitable, cuando haces un trabajo de este tipo llegas a involucrarte y creas lazos de unión", expresó la egresada del CUEC (Centro Universitario de Estudios Cinematográficos), de 33 años. Al terminar el evento se hizo entrega de un reconocimiento por parte de Fernanda Rangel y el ingeniero Enrique Escajeda González a: Lucia Gajá, directora del documental, el licenciado Héctor Talamantes quien ofreció conferencia y unos obsequios para la licenciada Eva Parento, representante del Festival Documental Ambulante. Cabe mencionar que este evento fue promovido por la Cineteca Municipal "Silvestre Revueltas" y su coordinadora Fernanda Rangel a través del Instituto Municipal del Arte y la Cultura, el cual dirige el ingeniero Enrique Escajeda González. |
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