Opinión / Columna
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Percepción ciudadana
Leobaldo García Orrante
Percepción Ciudadana
El Sol de Durango
29 de noviembre de 2011
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En otro escrito ya habíamos utilizado el mismo epígrafe porque resume dos aspectos de la crisis que vivimos y en la que no avizoramos indicios de solución a corto plazo. La legalidad declina, la ingobernabilidad amenaza y la moral pública se degrada. Se nutre de la cotidianidad, de la frivolidad largamente incubada, una cultura fomentada por una educación mediocre, una jerarquía católica conservadora y una política oficial con partidos y actores pequeños o simuladores.
En la violencia e inseguridad ejecuciones masivas exhibidas en Sinaloa y Jalisco, dibujan un recorrido siniestro que empezó en Ciudad Juárez, continuó en Veracruz y desafía a la capacidad del gobierno federal que lucha contra este flagelo que cuenta con la indolencia de la mayoría de los gobiernos estatales. A la inseguridad pública se le agrega la incertidumbre económica, y por si no fuera suficiente se da la sequía en el norte del país, fenómeno que afecta fuertemente las únicas actividades productivas del estado, ganadería de poca intensidad y agricultura subdesarrollada, empleo industrial no tenemos y el comercio es distorsionado.
A nivel internacional hay crisis financiera global, caen gobiernos en Grecia, Italia, y gobiernos de izquierda de Chile y España, prácticamente entregan el poder a la derecha para que corrija los errores en su economía, y evitarse los costos sociales. Situación de riesgo que puede trastocar las finanzas nacionales en pleno proceso electoral, y que debe de ser oportunidad para convencer con alternativas de solución en problema de desarrollo económico y político.
Un panorama difícil en el que resaltan las limitaciones de nuestra democracia, un reto considerable para exigirle a los políticos un poco más de talento y verticalidad. El PRI y PRD, ya tienen candidatos a la presidencia y ya pactaron coaliciones. El que hayan logrado candidatos de consenso en partidos no puede presumirse de factor de unidad, y menos de los que se digan de izquierda. En medio de tanto problema social, la disciplina y la falta de discusión y debate en los partidos, no son buenos síntomas de salud pública porque se consideran en teoría como los principales agentes del cambio o la estabilidad social.
La estrategia de los partidos nacionales delineará el desarrollo de las campañas de cobertura local. A partir de condiciones propias de Durango y la ciudad capital se desenvuelve el proceso con sus posibles protagonistas. La supremacía del gobierno del estado en una comunidad para la que el presupuesto público es clave para muchas empresas y negocios, no es fuerte. La política oficial enfrenta una oposición que viene de la elección del año pasado y que permanece.
La constante en la actitud de José Rosas Aispuro Torres, se debe a varios factores. El ex candidato a gobernador mantiene contacto con sus seguidores y simpatizantes, está pendiente de los temas de interés general y los aborda con sentido propositivo, recorre el estado y se recibe a la gente con sencillez, con amabilidad y dispuesto a ofrecer su colaboración, maneja bien la discreción y sus tiempos. La oposición lo necesita para poder triunfar o incrementar sus votos, ha tenido pláticas con todos los dirigentes nacionales y no precisamente propiciadas de su parte. Sin exagerar ni restar en sus méritos le denominamos, el efecto Aispuro. La levedad de los partidos por su doctrina e ideología y la dedicación al clientelismo electoral, alejan a los partidos de la ciudadanía.
La afiliación indiscriminada y la propensión mediática impulsan la selección de candidatos menos partidistas y más carismáticos para subsanar lo anterior. Allí está Aispuro, que condensa las expectativas de gente que quiere un nuevo estilo de hacer política, que busca otros canales de participación negados por los partidos existentes. Portavoz de una ciudadana que recibe abundante publicitad de crecimiento y empleos que no encuentra para su familia.
El PRI, tiene un buen adversario y creemos que sólo aspirantes con trayectoria en trabajo comprobado y actitud crítica y fresca podrán competirle. Un Ricardo Rebollo, con amplia visión económica y presencia nacional; de la solidez de Leticia Herrera; un Enrique Benítez, que va directo a los problemas; Adán Soria, de trabajo discreto pero efectivo; José Antonio Ramírez Guzmán, que sabe de la protección del ingreso económico de miles de familias de trabajadores; de aspirantes con la bonhomía de Jorge Herrera Delgado y la solemnidad de José Ricardo López Pescador.
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