Opinión / Columna
 
Criterio 
Lino de la Rosa 
Herrera Caldera, candidato muy preciado a gobernador del Estado, por el PRI
El Sol de Durango
7 de marzo de 2010

  La familia tiene la fuerza suficiente como para fraguar la transformación

de este mundo tan espantosamente reborujado que vivimos...





Esta fue la muy importante noticia que a través de este periódico recibimos el día 26 del pasado mes, referente al nombramiento del C.P. Jorge Herrera Caldera como candidato del PRI al Gobierno del Estado. Se trataba de una información que si bien ya era previamente conocida en cuanto que el antes referido político había sido el único aspirante registrado a ocupar el puesto mencionado, no por esto disminuyó el gusto y satisfacción manifestados por gran parte de los duranguenses entre los que quiere contarse este servidor, en base a que considero que el nominado posee la estatura suficiente como para hacer un buen papel en el desempeño de su posible nuevo cargo de servicio.

Para compartir este pronóstico a mi ver no tan aventurado, me apoyo en el convencimiento que tengo de que la familia, que es una entidad reconocida como la "célula básica de la sociedad", ha sido un tema dominante porque con él se ve totalmente identificado en sus disertaciones públicas el actual candidato, quien ha hecho del mismo discurso el punto de motivación más sugestivo a favor de su campaña, como bien pudo observarse cuando fue candidato a diputado federal por el IV distrito electoral: "Lo primero es la familia", había fundamentado entonces con tal determinación y convencimiento como nunca antes candidato alguno lo había hecho... a pesar de que la familia, en el enfoque sociológico de todos los tiempos, ha sido valorada por tirios y troyanos, como recurso indispensable para el adecuado mantenimiento y transformación de las instituciones.

Por esto, sus antes citadas palabras que a más de representar su divisa de trabajo, son aval de autenticidad de vida de quien las pronunciara, inspiraron en el ánimo de todos, sentimientos de renovación y compromisos personales de mejoramiento del hecho familiar que vivimos en compañía de un papá, de una mamá y de unos hijos que a diario construyen esa comunidad de amor tan pequeña al parecer y débil; pero que en sí es tan poderosa como un gigante por poseer la virtud suficiente como para fraguar la transformación total de este mundo tan espantosamente reborujado que estamos viviendo, en razón de que la familia, en sintonía con el Estado, hace ese poderoso aparato de fuerza sobre el que pesadamente descansa la estructuración de todo el orden social establecido.

La familia es por esto, ese ente social del que razonablemente no se puede prescindir; y el que de hecho siempre ha estado presente en la historia desde los albores mismos de la humanidad. No será por tanto, un recurso sobreañadido, gracioso o contingente, sino un elemento indispensable para la gestación, humanización e integral progreso productivo de los pueblos. Nunca será por tanto, un adminículo sobreañadido, postizo, que en el orden de una eficiente organización pueda ser tomado en cuenta o no sin que suceda nada... puesto que la familia es esa "común unidad" (comunidad) que todos sus miembros compartimos, a objeto de lograr nuestro muy vasto y muy variado crecimiento personal. Y de cara al exterior, tenderá a ser ese foco de irradiación capaz de iluminar al mundo.

En otro enfoque, será como la celdilla siempre activa de un panal que tiene a su cargo la vivencia y transmisión de los valores humanos mediante la educación o formación de hábitos positivos de conducta. Esta es una de las más importantes funciones que la familia desempeña; y a la vez la más difícil de operar en nuestros tiempos en que la misma tan noble institución, está muy quebrantada por el desamor, divorcio, infidelidad conyugal, violencia intrafamiliar, orfandad; y por sus propias limitaciones que se significan en formas de desintegración interna, concepción materialista de la vida, erotismo, pobreza extrema, ignorancia, abandono, soledad, incomunicación, alcoholismo, violencia, drogadicción, suicidio (juvenil) y últimamente, hasta por otras calamidades a las que de momento no me quiero referir... Y esto sí que es de veras grave.

Pero al leer y releer el testimonio de Jorge expresado en su reciente discurso de toma de posesión de su nueva encomienda, uno siente que nuevos vientos de esperanza están por soplar en nuestro Estado: "Mi padre fue ruletero... y fue también obrero toda su vida. Con su trabajo, con su empeño y con su amor por la familia, logró darnos a mis hermanos y a mí, estudios, aprendizaje de valores y el ejemplo de lo mucho que cuenta la cultura del esfuerzo y el compromiso de servicio a los demás..."

Esta misma es la obra infraestructural que a su modo habrá de realizar a su tiempo el actual candidato al gobierno de nuestro Estado en caso de ser elegido: Hacer de este Durango nuestro, una gran familia, un lugar de encuentro comunitario en el que se respire un ambiente de unidad, de paz, de trabajo, de edificación, de mutuo entendimiento, de orden y de integración social: Frutos todos estos, del cultivo familiar. El candidato es consciente, por lo que se está viendo, de que rehabilitando en cuanto mejor se pueda a la familia, se rehabilitará a la sociedad total en su conjunto.

El aspirante a mandatario que así piense, tendrá asegurado el pase a la sala de la inmortalidad y del reconocimiento público, sin más escrutinios políticos de nada.

La unidad, el sentido de la corresponsabilidad social, el adelanto académico, la capacitación laboral, los logros juveniles, el respeto y ayuda mutua y la legítima satisfacción por el deber cumplido, serán algunos de los muchos elementos infraestructurales dimanados de una creativa convivencia familiar. Y Jorge, que bien conoce del valor y funcionalidad de estas realidades, es por demás capaz de implementarlas.

El recién surgido candidato oficial por el PRI a la gubernatura del Estado, hizo también referencia al final en su discurso de saludo, a los problemas del desempleo, de la inseguridad social y de la pobreza que actualmente afligen a toda la humanidad. Mientras tanto, le deseo a usted que me está leyendo y a los suyos, un feliz y constructivo "día de la familia" que celebramos hoy.


 
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