Opinión / Columna
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Criterio
Lino de la Rosa
Herrera Caldera, precandidato del PRI
El Sol de Durango
14 de febrero de 2010
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Como tal fue declarado el jueves pasado
"Unidad y Lealtad" fueron los dos grandes mensajes que de manera como informal campearon escritos en carteles decorativos del lugar en que se celebró el miércoles pasado, el acto oficial del PRI del Estado que dictaminó a favor del CP Jorge Herrera Caldera su solicitud, para ser considerado como formal aspirante a competir para gobernador de nuestro Estado en las elecciones del próximo mes de Julio.
En las antes citadas proclamas, se hacía referencia a esa "unidad" grupal que es recurso indispensable para crear y conservar la integración operativa de un compuesto social determinado, de frente a los objetivos que se pretende alcanzar; y de esa "lealtad" también imprescindible, que en el caso significa fidelidad personal a una causa reconocida y aceptada por todos y que también incluye la observancia exacta de los modos y medios establecidos para lograrla.
Integración comunitaria y fidelidad personal comprometida, son dos elementos que en el presente momento está requiriendo no sólo el instituto político referido sino todos los partidos debido muy particularmente a la acción que realizan las coaliciones partidistas las que por dar mayores alcances a sus planes de trabajo, no se preocupan mucho por distinguir las líneas que separan lo ideológico, de lo pragmático; con el grave riesgo de conducir a sus seguidores por los caminos de la desidentificación partidista.
Mientras tanto, Jorge siguió bordando sobre la misma tela, según lo consigna en este mismo periódico Victor Blanco, en una magnífica reseña que ha escrito sobre el caso y en la que me estoy documentando, al decir:
"La unidad es nuestra principal fortaleza. Por la unidad hemos sido capaces de dar cauce a la pluralidad interna; y por ella hemos logrado conocer el valor de la militancia, el de la organización eficaz y el de las propuestas constructivas que son base de nuestras victorias".
Para en seguida invitar a todos los asistentes a compartir con él el propósito de trabajar unidos para fortalecer al PRI "en un clima de diálogo, de respeto mutuo y de unidad interna".
Luego habló de la necesidad que habrá de sentir un buen gobierno, de atender preferentemente las demandas de seguridad social y de trabajo para todos, apoyado en una mayor inversión pública y privada y en una más eficiente productividad de todas las regiones del Estado.
Palabras que están haciendo referencia expresa al logro de un más avanzado desarrollo turístico y a una más diligente atención a las demandas del empresariado duranguense en sus diversos niveles de servicio.
Terminó su intervención exhortando a la militancia de su partido a mantener el diálogo abierto, la madurez ciudadana y la cohesión interna de su partido.
Por lo que pude observar en su personalidad y discurso, Jorge es un líder natural que apenas si él mismo se habrá dado cuenta de que lo es. Habla, y es escuchado; sugiere, motiva, convence, acompaña, agrada, cae bien.
Esto que ahora y aquí estoy diciendo, pudiera ser visto por algún despistado como un vergonzoso culto de mi parte, a la personalidad, cuando según mi intención no pretende ir más allá de un justo y compartido reconocimiento a las cualidades personales que acreditan al referido precandidato al gobierno de nuestro Estado.
Callarse uno la boca cuando se percibe la obligación que se tiene de hablar, eso sí pudiera ser reprobable; como lo sería al igual el hecho de que para satisfacer los ímpetus de una pasión personal insatisfecha, se le echara en cara al aspirante a gobernador, que "carece de experiencia para gobernar", lo que si fuera cierto, más me sonaría a ventaja que a desventaja para el aludido, porque indicaría que tampoco tiene las 'malas mañas' impulsadas por la corrupción en que han incurrido los que piensan que ellos sí saben gobernar simplemente porque confunden el buen manejo de la "grilla", con el cumplimiento de los sabios requerimientos de una verdadera "política" a la que clasifican quienes de veras saben de estas cosas, como "el arte de gobernar"; y misma que sin ir más lejos, han puesto en práctica a mi ver, los cuatro últimos presidentes que han honrado o que siguen honrando todavía, la Presidencia Municipal de nuestra localidad.
Y en este contexto de cosas termino con decir: Qué bueno que Jorge no tenga de este tipo de "experiencias" para gobernar.
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