Opinión / Columna
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Sin controversia
Ernesto Escobosa
La hipótesis Aispuro
El Sol de Durango
21 de enero de 2010
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Me parece que aquellas expresiones que dan por hecho que José Aispuro Torres será el candidato a gobernador por un eventual frente opositor, simplemente están minimizando su trayectoria y peso específico dentro del PRI, partido al que le favorecen ampliamente las condiciones para ganar 2010 y se perfila de acuerdo a las tendencias electorales a recuperar Los Pinos en 2012.
Aispuro en todos estos años evidentemente ha acumulado un buen capital político, tanto en el Estado como en el ámbito nacional, desde su llegada a Durango con Maximiliano Silerio ha sido un hombre cercano al poder público, circunstancia que le ha permitido conocer directamente las formas y los fondos de la política.
La estrategia de Aispuro desde hace meses se enmarcó en un discurso de automarginación en relación a la dirigencia de su partido, argumentando que a él se le cerraban las puertas mientras a otros se les abrían, al día de hoy la convocatoria para la elección interna del PRI no ha sido emitida y sus pronunciamientos siguen siendo parecidos.
El hecho de que él mismo se ubicara como la oposición al interior de su partido, fue el mensaje que esperaban los dirigentes del Frente Ciudadano por el Cambio, que en realidad ni está integrado por ciudadanos y mucho menos representa un cambio coherente para Durango.
Sus propias circunstancias han puesto a Aispuro en una disyuntiva muy riesgosa, ya que si comete un error puede perder gran parte de su capital político, así como expectativas a corto y largo plazo, además de credibilidad.
Sus simpatizantes son mayoritariamente priistas formados en una mística que consiste en ganarle las elecciones a los partidos de oposición, circunstancia que haría muy complicado que se adapten a trabajar para hacer ganar a los candidatos que eventualmente propondrían el PT, PAN, PRD y Convergencia, además de que a los activistas de oposición también se les complicaría comprometerse para favorecer a Aispuro.
La posibilidad de que Rodolfo Elizondo sea candidato a la gubernatura se aprecia cada vez más lejana; el PAN ha venido manifestando su debilidad electoral al estar dispuesto a ceder a otras fuerzas políticas diversas candidaturas estratégicas, incluida la gubernatura.
¿Qué le ofrece un eventual frente opositor a Aispuro? Un PAN fracturado en dos grupos que operan principalmente para obstaculizarse el uno al otro, como se evidenció de nueva cuenta con la cancelación del registro a la planilla de Jorge Salum para contender por el Ayuntamiento de Durango.
Le ofrece también una izquierda dividida y marginal que dista mucho de ser tomada en serio por los electores, que utiliza un discurso poco atractivo para la sociedad y es dirigida por políticos de bajo perfil que nunca han ganado una elección directa o que sus mejores tiempos fueron durante la década pasada, además de que algunos de ellos cuentan con un vasto historial delincuencial.
El PAN es el partido del presidente Felipe Calderón y el PRD, PT y Convergencia son los partidos que postularon a Andrés Manuel López Obrador, todos conocemos el desenlace de esa elección accidentada, protagonizada principalmente entre estos dos proyectos antagónicos e históricamente irreconciliables que en su momento polarizaron peligrosamente a la sociedad y hoy pretenden mostrarse unificados ante los duranguenses, cuando tres de esos partidos ni siquiera reconocen al presidente de la República.
La suma de muchas debilidades difícilmente formarán una gran fortaleza, basta ver los resultados de las últimas elecciones para valorar el verdadero peso específico de una posible coalición opositora en Durango, la cual no solamente carece de un gran liderazgo que los aglutine a todos, sino que tampoco tiene congruencia ideológica ni viabilidad electoral, mucho menos política.
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