Opinión / Columna
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Sin controversia
Ernesto Escobosa
Entre el cambio y la continuidad
El Sol de Durango
14 de enero de 2010
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La dirigencia del Partido Acción Nacional no solamente ha manifestado su intención de ir en una coalición total a las elecciones de este año, sino que también están dispuestos a ceder diversas candidaturas, incluida la de gobernador del Estado.
El comportamiento atípico del PAN en relación a los partidos de izquierda con los que pretende aliarse, en definitiva evidencia una debilidad electoral que los está llevando a actuar pragmáticamente y en contra de sus propios principios ideológicos.
A los partidos que pretenden integrarse en un frente opositor lo único que evidentemente los une es el interés de ganarle la gubernatura al PRI, formándose en consecuencia un coctel ideológico tan contradictorio como si palestinos y judíos se asociaran para lograr objetivos comunes.
Los gobiernos emanados del PRI en los últimos 5 años no solamente han sido exitosos, sino que rompieron con el formato tradicional de hacer las cosas, circunstancia que les permitirá entregar a sus sucesores un estado transformado, más competitivo, muy diferente a como se encontraba cuando ellos lo empezaron a gobernar.
Las principales ciudades actualmente tienen una dinámica mucho más intensa que en el pasado, debido a las grandes inversiones en infraestructura urbana que han terminado con la percepción tradicional que las consideraba poco menos que pueblos bicicleteros.
El activismo del gobernador y las innovadoras estrategias de gestión de recursos económicos han permitido que se haya superado la habitual visión gubernamental que durante décadas no pasó de pedile al presidente de la República que se pusiera a mano con Durango.
Los priistas están entregando buenas cuentas a los ciudadanos que los eligieron a diversos cargos de elección popular, los resultados son perceptibles para los duranguenses, este es el elemento que a mi juicio les da como partido su mayor fortaleza.
Mientras que las oposiciones manejan un discurso por el cambio, los priistas han utilizado el de la continuidad de un proyecto político que sin duda está funcionando, es aquí donde radica el predicamento de la oferta opositora que pudiera ser exitosa si los gobiernos priistas en el estado y en los municipios hubieran fracasado, pero en la vía de los hechos ha sido todo lo contrario.
2010 será una confrontación entre el cambio y la continuidad, una elección en que las oposiciones, ya sea unidas o separadas tendrán el gran reto de convencer a la ciudadanía que el rumbo que ha tomado Durango no es el adecuado, que se debe dar marcha atrás y hacer las cosas de otra manera.
Mientras el PAN y el PRD están en franca caída electoral, tanto en el país como en el Estado, el PRI se ha consolidado como el partido a vencer, circunstancia que hace aún más difícil la posibilidad de que las oposiciones puedan cambiar en unas cuantas semanas una tendencia electoral que parece irreversible.
Lo más saludable en una democracia, es que los partidos políticos sean competitivos, que todos tengan posibilidades reales de obtener el poder público, en Durango se necesita una izquierda moderna que sea atractiva para los ciudadanos y una derecha coherente con los nuevos tiempos, que deje de ser cupular y se abra a la pluralidad y a la participación democrática, por sentido común, creo que mientras esto no suceda deberán seguirse conformando con los espacios plurinominales.
Mientras tanto la agenda priista inicia este día 15 con la publicación de la convocatoria, posteriormente el registro de precandidatos y finalmente las convenciones de delegados para elegir candidatos, serán tiempos de ver si todas las especulaciones que se han hecho se convierten en realidad.
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