Opinión / Columna
 
Sin controversia  
Ernesto Escobosa 
¿Imposición o mensaje político?
El Sol de Durango
12 de noviembre de 2009

  El comportamiento monolítico del Consejo Político Estatal del PRI en relación a la definición del método para sus elecciones internas, abre la posibilidad de construir candidaturas de unidad, incluida la de gobernador, ya que la corriente de José Aispuro no mostró una fuerza competitiva al interior de su partido, por lo que a mi juicio será difícil que se presente a la contienda.

En el ánimo de los priistas y de amplios sectores de la sociedad está la continuidad de un proyecto político que sin duda ha sido exitoso desde el primer día de la administración de Ismael, nunca como ahora se había contado con presupuestos tan grandes y nunca como ahora se había trabajado tan intensamente en la construcción de infraestructura estratégica que gradualmente le está dando mayor competitividad a Durango.

Aispuro es un cuadro valioso y experimentado en política, sin duda el acuerdo mayoritario del CPE más que una imposición es un mensaje de hacia donde va actualmente el priismo impulsado por un relevo generacional ya consolidado, en breve, Aispuro tendrá que definir si es receptivo y se suma o simplemente rechaza ese amplio consenso construido al interior de su partido.

La hipótesis de que José Aispuro será candidato a gobernador con el registro de algún partido de oposición en lo particular me parece descabellada, ya que no solamente sus posibilidades de ganar serían muy escasas sino que en la vía de los hechos probablemente sería el final de su exitosa carrera política.

Los políticos están obligados a saber interpretar los tiempos y las coyunturas para poder impulsar con éxito sus proyectos, la paciencia es un instrumento importante en una actividad en que la posibilidad de ser candidato a gobernador se genera cada seis años.

Las oposiciones en Durango están desdibujadas, perdidas en sus añejas diferencias y contradicciones que las mantienen paralizadas y electoralmente incompetentes, atrapadas en discursos arcaicos y en prácticas políticas obsoletas.

El Partido Acción Nacional vivió sus mejores momentos en los 80's, el Partido del Trabajo en los 90's, los demás nunca han salido de la marginalidad electoral y no parece que puedan hacerlo en el corto plazo; los partidos de oposición son sumamente costosos para los duranguenses, a cambio le aportan muy poco a la sociedad y en la vía de los hechos simplemente actúan como beneficiarios de las posiciones plurinominales, las cuales cada vez se justifican menos.

Lo deseable en todo sistema democrático es que los partidos de oposición sean social y políticamente coherentes, para que en consecuencia sean competitivos y tengan posibilidades reales de acceder al poder público por medio del voto ciudadano y no únicamente por formulismos de la legislación electoral que les otorga gratuitamente los espacios que los ciudadanos les niegan en las urnas.

Lo cierto, es que las oposiciones duranguenses unidas o separadas, actualmente distan mucho de ser una opción atractiva ya no digamos para uno de sus propios cuadros, sino para un eventual ex priista que busque disputarle la gubernatura a quien será el candidato oficial del PRI en 2010.


 
Columnas anteriores
Columnas anteriores
Cartones
Columnas