Opinión / Columna
 
Historias Extraordinarias 
Edmundo Domínguez Aragonés 
Botticelli; De la pesadilla de estar casado al nacimiento de "Venus" y "La primavera"
El Sol de México
12 de julio de 2009

  Era neurótico e introvertido, y de su sexualidad nada se sabe. Lo que sí se ha registrado es que cuando un amigo le preguntó por qué no se casaba, Alejandro Sandro Filipepi, conocido como el "barrilito", o Botticcelli, le respondió: "Una vez soñé que estaba casado y con la pesadilla me desperté tan horrorizado que salí corriendo y me puse a vagar por las solitarias calles hasta que amaneció".

Sandro no se casó nunca y no se le atribuye amor alguno, ni con mujer ni con hombre.

En 1502, cuando Sandro tenía 57 años de edad, fue denunciado anónimamente de sodomía por uno de sus ayudantes. Los cargos fueron desestimados y el ayudante del pintor huyó de Florencia.

* Heredó el apodo de su hermano

A su hermano Giovanni le apodaban "Botticello", barrilito, y era obeso, redondo y alargado como un barril de cerveza y era buen bebedor de vino. Sandro era delgado, más bien flaco y, sin embargo, heredó el apodo y, como el uso popular, común y corriente era remplazar el apellido de la familia, adoptó el de Botticcelli y lo llevó toda su vida.

* Nació en un arrabal

El primero de marzo de 1445, en Florencia, en el barrio de los trabajadores, en el arrabal de Ognissanti, nació Sandro, siendo el menor de cuatro hijos del matrimonio formado por Mariano di Vanni di Amadeo Filipepi, de oficio curtidor, y su esposa Esmeralda.

Primero fue aprendiz de orfebre con su hermano Antonio y en esas le pidió a su padre que le inscribiera en el taller del pintor Fray Filippo Lippi, en Prato.

A la vera de Lippi, el chico recibió las mayores influencias: el control de formas tridimensionales, la delicadeza expresiva en los rostros y en los gestos, los detalles decorativos y un estilo íntimo.

Se dan por obras de Botticelli algunas que realizó a dos manos con su maestro, compartiendo ambos la autoría, y cuando Sandro ya había adquirido su propio estilo, instaló su propio taller en el cual enseñó a Filippino Lippi, hijo de su maestro.

Sandro cerró el taller en Prato y fue en búsqueda de otros horizontes a Florencia, donde frecuentó el taller de Andrea del Verrocchio, y a su lado estaba, haciendo lo suyo, Leonardo da Vinci y se hicieron amigos.

* Taller propio

En 1470, Sandro tiene 30 años de edad e instala en Florencia su propio taller y ese año recibe un importante encargo: una de las pinturas sobre "Virtudes" para la sala del Tribunal de los Mercaderes: "La fortaleza", en la que una madre joven contempla el juego de sus hijos. Dos años después entra a formar parte de la Compañía de San Lucas, gremio de pintores, y al poco se hace famoso y es llamado a Pisa para pintar un fresco en su catedral, hoy perdido.

* Los Médicis lo contratan

Lorenzo de Médicis, tras mirar la "Adoración de los magos" que Sandro pintó en 1475 para Santa María Novella, por encargo de Giovanni Lami, comerciante de la ciudad, "quedó subyugado".

El artista retrató en la composición a las principales personas de la familia Médicis.

Los tres reyes orientales tienen las fisonomías de los de más edad de aquella progenie. Lorenzo aparece como un caballero joven, espada en mano, a la extrema izquierda; del lado opuesto, a la derecha, está el autorretrato del joven Botticelli: rubio, esbelto, de buena figura, con ojos y párpados pesados, pómulos salientes, nariz prominente, boca voluntariosa y barbilla puntiaguda.

El Magnífico de inmediato lo contrató, y así Botticelli comenzó a trabajar para él y los suyos, pintando un estandarte para el torneo de Juliano de Médicis.

Lorenzo era hombre de gran vitalidad, amante del placer y poeta, que reunió en torno suyo a filósofos, pintores, bardos, músicos que hicieron de la Florencia del siglo XV "el centro esplendoroso de la cultura europea".

Ya con el mecenazgo y la protección política de los Médicis se le garantizó crear bajo las condiciones más favorables para la producción de sus obras maestras.

Infortunadamente, en 1478 tuvo lugar la conjura de los Pazzi, en la cual murió asesinado Juliano y Sandro pintó al fresco sobre la Puerta de la Aduana los retratos de los conjurados: Jacopo, Francesco y Renato de Pazzi y del arzobispo Salviati, ahorcados.

Los frescos fueron borrados en 1494.

*w A pintar la Capilla Sixtina

En 1481, el papa Sixto IV llamó a los más prominentes artistas florentinos, entre ellos Sandro, para que pintasen los frescos en las paredes de la Capilla Sixtina.

Los artistas aceptaron convenciones representativas comunes, de manera que la obra final resultara homogénea: usaban la misma escala de dimensiones, la misma estructura rítmica y representación paisajista, una sola gama cromática con adornos de oro que hiciera resplandecer las pinturas con la iluminación de las antorchas y las velas.

Botticelli realizó tres recuadros: "Castigo de Core, Datan y Abiram", "Hechos de la vida de Moisés" y en otro espacio "La tentación de Cristo".

* Ilustra el infierno de Dante

Después de su estancia en Roma, donde permaneció 18 meses, Sandro regresó a Florencia para pintar el "Infierno de Dante". Georgio Vasari, en su "Vidas de los grandes artistas", habla de este primer Dante impreso: "Siendo de mente sofisticada, allí escribió un comentario sobre el pasaje de Dante e ilustró el infierno que él mismo imprimió, dedicándole mucho tiempo, y esta abstención al trabajo condujo a serios desórdenes en su vida".

Vasari recoge la conducta relajada del pintor, entregado a algunos excesos en el beber y el comer, sin incluir ninguna mención a la sexualidad de Sandro, que en ese tiempo tornó ser extremadamente neurótico e introvertido.

* Savonarola, su enemigo

A finales del siglo XV, el ambiente florentino fue "cimbrado, como si hubiese acontecido un terremoto", apareció Savonarola.

Girolamo Savonarola estaba interesado en la reforma de la fe y de las costumbres tanto individuales, políticas y sociales, y así predicando tales cosas se apersonó en Florencia en 1490.

Sus tremendas predicaciones sobre el juicio final conmovieron a demasiados, entre ellos Sandro.

En esos días, los Médicis perdieron el poder por haber sido derrotados por los franceses y, además, la expansión de la sífilis, llamado "mal francés", hizo estragos entre los florentinos y Savonarola aprovechó tal epidemia para ampliar su prédica del inminente juicio final.

Botticelli enfrentaba duras condiciones de existencia, ya que El Magnífico murió en 1492 y el rey Carlos III de Francia invadió, dos años después Florencia, expulsando a Pedro de Médicis y en esas Savonarola se hizo líder de la ciudad, estableciendo una República y enviando a la hoguera todas las obras de arte patrocinadas por Lorenzo, entre ellas las de Sandro.

El 7 de febrero de 1497, Savonarola y sus seguidores llevaron a cabo la Hoguera de las Vanidades, reunieron en la Plaza de la Señoría objetos que, según ellos, "representaban relajación moral y los cremaron en la hoguera", y en esa hoguera ardieron obras de Botticelli.

El 4 de mayo de ese mismo año, la revuelta popular acabó con el dominio de Savonarola, quien fue condenado a la hoguera y en ella, calcinado, murió el día 23 de ese mes.

Sandro presenció la ejecución y "nunca más fui el mismo".

* "La primavera"

Esta obra, la otra más famosa al lado del "Nacimiento de Venus", le fue encargada hacia 1478 para la casa de Lorenzo di Pierfrancesco de Médicis en Florencia.

Esta es su obra más compleja: en un tupido huerto de naranjos las figuras representan una charada.

El tema central del cuadro, ricamente adornado con mitos griegos, es el amor. Sandro reservó el centro del conjunto para una Venus recatada y etérea. A la derecha de ésta se hallan las Tres Gracias, diosas de la belleza y el amor, vaporosamente vestidas; bailan una danza rítmica, mientras el dios Mercurio levanta la mano al cielo para disipar una nube.

A la izquierda de Venus se ilustra, con una ingeniosa escena muda, el gran despertar de la naturaleza: Céfiro, el viento de rostro mofletudo, persigue a una ninfa voluptuosa. Cloris, cuyo aliento se va transformando en flores y que se convierte en la sonriente Flora, va sembrando capullos.

Algunos reconocen en la ninfa de ojos azules a la hermosa Simona Vespucci: el distraído Mercurio es Julián de Médicis, antiguo amante de la bella florentina.

* "El nacimiento de Venus"

Es uno de los óleos italiano más conocidos y fue realizada también para Pirfrancesco, para un lugar diferente.

El tema es sencillo: la bella diosa romana del amor acaba de nacer surgiendo desnuda y delicada de una concha de nácar que está sobre la espuma del mar, y contempla el mundo con ojos soñadores. Los vientos la empujan hacia la orilla, donde una doncella la espera para cubrirla con un manto resplandeciente.

Vasari afirma: "Esta obra se caracteriza por su gracia".

* Murió en la sombra y pobre

Tras la ejecución de Savonarola, "estremecido en lo profundo de mi alma", Sandro se aplicó a la tarea de ilustrar la "Divina comedia" de Dante; llenó cientos de pergaminos con dibujos a tinta y luego "La adoración del niño", su último cuadro que está lleno de tenebrosas alusiones al Apocalipsis. Lo pintó en 1501.

De ahí en adelante su vida transcurrió en la sombra y ya tenía cerca de 60 años cuando se retiró paulatinamente de la atención pública y en estado de pobreza.

Pasaba la mayor parte del tiempo en su casa de campo, cuidando de sus viñedos y árboles frutales.

En el año 1502 da a conocer un escrito relativo a la realización del periódico Beceri, de carácter satírico, destinado en su mayor parte "a alegrar la lectura de los nobles", aunque el proyecto no fue llevado a cabo.

Su última aparición pública fue en 1504 como miembro del comité que iba a decidir la ubicación del David, de Miguel Ángel.

Murió el 17 de mayo de 1510 y fue sepultado en su parroquia, en la iglesia de Todos los Santos, en Florencia.

Olvidado durante mucho tiempo, fue redescubierto a finales del siglo XIX, suscitando una gran admiración, sobre todo en Inglaterra.

Realizó unas 180 obras y el principal museo que contiene obras suyas es la Galería de los Uffizi de Florencia, cuyas famosas obras se exponen en las salas 10 a 14 que, para muchos, es lo mejor de la galería.
 
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