Opinión / Columna
 
Contacto Político 
José Luis Rojas 
Dura Lex: Imparcialidad...
El Sol de Cuernavaca
25 de junio de 2009

  * A Los Amigos: A los que no...

* La SSP: La otra lucha...

A decir de expertos abogados, en las leyes y todo lo que tiene que ver con la procuración e impartición de la justicia, la autoridad cualquiera que esta sea, siempre y cuando funde y motive plenamente en ley todas sus actuaciones, está por demás que explique, no necesitar pedir permiso para cumplir con su deber.

Dentro de este contexto, por igual, señalan reconocidos juristas muy "a vuelo de pájaro", pero ante los acontecimientos actuales que mantienen la atención fija de miles de mexicanos, que cuando no se aplica la ley con el mismo rasero, es decir que se cumpla el mandato constitucional de que "todos somos iguales ante la ley", es cuando con sobrada razón, se registran y crecen los reclamos y protestas, y obviamente no se logra el consenso, la unidad y el urgente frente común contra la delincuencia, y de manera contundente se cita, que no se ha dado el mismo trato a autoridades, a sociedades de Michoacán y Morelos, en eso de perseguir al crimen organizado.

Mientras tanto, "para bien o para mal", para algunos más, más para mal que para bien, políticamente hablando ayer se conoció de la ampliación del arraigo por parte de las autoridades federales, por otros 40 días en contra de los ex subsecretarios de Seguridad Pública estatal y de Cuernavaca, Luis Ángel Cabeza de Vaca y Francisco Sánchez González, así como del ex comandante de la Policía Ministerial, Salvador Pintado Vázquez y la novia de este último María del Carmen Ríos Mendoza, los primeros detenidos el 15 de mayo y arraigados 2 días después, y la pareja capturados el 14 de mayo, todos por elementos de las Fuerzas Federales, por sus presuntos vínculos al narcotráfico.

Sobre todo, porque esta dolorosa como costosa decisión -otra vez políticamente hablando- lleva implícita toda una serie de mayores evidencias de esta "relación" entre policías y delincuentes, que desde hace poco más de año y medio se manifestaba y "no se quiso ver", y mucho menos combatir; el hecho más estridente, el "hallazgo" de la narcoavioneta en el mes de diciembre del año 2007, y lo que le siguió.

En medio de este marco de referencia, es que finalmente se determinó, "de manera sorpresiva", el cese del procurador Francisco Coronato Rodríguez, aquel pasado 15 de mayo, y de Luis Ángel Cabeza de Vaca Rodríguez y su arraigo hasta la fecha, lo que hace presumir su inminente consignación, en medio de fundadas especulaciones de que deberá de haber más investigaciones, y por ende, muchas más detenciones, pues sólo en la Policía Preventiva Metropolitana, al comenzar a verse descubiertos los policías-delincuentes, más de una docena huyeron y faltan sus "colegas" de otras corporaciones.

En el caso de la Policía Preventiva estatal, a un mes diez días de ese 15 de mayo, aún es un enigma el paradero de los comandantes y directores Ramiro Lobato Morales y Roberto Said Viana Valenzuela, así como de otros tantos que por una u otra razón estaban muy cerca de estos mismos, o eran incondicionales de Cabeza de Vaca y Francisco Sánchez.

Mientras tanto, el actual titular de la Secretaría de Seguridad Pública estatal, el General en retiro, Gastón Menchaca Arias enfrenta además de esta delicada problemática, una larga cadena de compromisos y privilegios que le heredaron entre el personal y funcionarios, los que estarían obstaculizando la tan prometida y obligada depuración de la SSP..

Para colmo, en medio de la sospecha, tiene que lidiar con "colaboradores incómodos", producto de "esas componendas y tráficos de influencia" que, pese "al temblor" se siguen manteniendo "en todo su esplendor", en tanto Menchaca Arias, lucha por reordenar las cosas en la SSP, comenzando por un análisis profundo de todas y cada una de las áreas de esa secretaría, pero sobre todo del personal que tiene, donde lo tienen y porqué, para ver si reúnen el perfil y cumplen con sus obligaciones, lo que ya está provocando reacciones y severas "descalificaciones" de quienes por años gozaron de privilegios que hoy se niegan a dejar perder.

De esta manera, Menchaca Arias "podría" toparse de un momento a otro, con que en una de las áreas de mayor cuidado e importancia de la secretaría a su cargo, como lo es Registros, que tiene que ver con la vinculación al Sistema Nacional de Seguridad Pública y toda la información que por ahí pasa, se desempeña no de ahora, desde hace años, María de Jesús Cabeza de Vaca Rodríguez, de quien se duda que no pudiera haber sido beneficiada por su hermano, cuando este ocupó la titularidad de la SSP, y que ella por igual, no hubiera podido "facilitarle" algunas cosas.

Otro "torito" con el que tiene "que fletarse" el general en retiro, es con Gloria García Luna, desde hace meses directora general de Participación Ciudadana, cargo que muchos interpretaron, cuando se conoció solo al interior de la SSP, que se dio por el extremo sigilo con el que se hizo y se manejó, que era un "conveniente" acuerdo de Luis Ángel con los niveles federales de la SSPF, quizás por ello, se tardó tanto en que la autoridad federal actuara.

Para colmo, las cosas no paran ahí, lo mismo existen "recomendadas e influyentes", como una tal Maguito o una tal Yamile, que bien "apoyadas" por un ex subsecretario con fama de "Casanova", hoy echado del cargo, y de otros más por lo mismo, y algunos otros manejos nada honestos, o hasta por un diputado local aún, candidato a legislador federal y ligado a las cuestiones de seguridad, ya sienten que "no pueden ser obligadas" a trabajar y a cumplir con sus obligaciones, porque "su padrino" o "algo más", se molesta y puede crearle problemas o incomodidades al actual secretario.

Por si todo esto fuera poco, Gastón Menchaca, tiene que enfrentar y resolver, por igual, otros casos derivados de componendas recientes, y del protagonismo y la indisciplina del encargado de despacho de la Subsecretaría de Reinserción Social, Daniel Montero Zendejas, que "apoyado" por el secretario de Gobierno, Jorge Morales Barud, le disputa autoridad y espacios de poder a su compañero de gabinete, provocando las más diversas suspicacias por su evidente interés, pese a los riesgos ya evidenciados, de meter las manos en el sistema penitenciario estatal.

¿Qué habrá de fondo?. ¿Pensar mal para acertar?
 
Columnas anteriores
Columnas anteriores
Cartones
Columnas