Opinión / Columna
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Los Grandes Días
Manuel Mejido
Los dos Méxicos
Organización Editorial Mexicana
24 de noviembre de 2009
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* Los pobres en México aumentaron desde el 2006: Cepal
* Con la crisis, las fortunas de los millonarios aumentaron
* Hasta 2012, el PIB se recuperará, advierte la OCDE
El Premio Nobel de Literatura 1990, Octavio Paz, escribió: "No sé si la modernidad es una bendición, una maldición o las dos cosas..." Actualmente para los millonarios significa tener más y para los pobres, poseer menos.
Según los panistas, los 70 años de gobiernos priistas representaron el empoderamiento de un reducido grupo de empresarios y políticos que cometían toda clase de abusos y atropellos en contra del pueblo. Por ello, prometieron acabar con todos los privilegios y sacar a México del rezago en el que se encontraba.
Durante un discurso leído el viernes pasado, el Presidente Felipe Calderón señaló que: "Se requieren cambios, cambios pacíficos, sí, pero cambios tan profundos que tengan la intensidad misma de una revolución..."
En 1910, la clase más pobre tomó las armas para rebelarse en contra del dictador Porfirio Díaz. Cansados de que noventa años después continuarán las desigualdades, en el 2000 el pueblo de México intentó eliminar cualquier resquicio del abuso de poder tricolor en Los Pinos y votó por el PAN.
Han pasado casi nueve de años del "cambio pacífico" que daría un nuevo impulso al país, pero nada ha cambiado. El pueblo sigue carente de representantes populares que defiendan sus intereses. ¿Cuál será el camino que tomarán esta vez los mexicanos?
Como lamentablemente se ha vuelto costumbre, los organismos internacionales señalan el atraso social y reprueban las políticas económicas y de combate a la pobreza implementadas por el gobierno nacional, pero los funcionarios públicos insisten en que son las correctas y que van por buen camino.
De acuerdo con la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), la crisis financiera mundial, que aún no termina salvo para las autoridades mexicanas que dieron por concluida la recesión, dejará, tan sólo este año, nueve millones más de pobres en la región.
En el estudio llamado "Panorama Social de América Latina 2009", la Cepal señaló que México, Honduras y Paraguay serán las naciones con la mayor reducción en el Producto Interno Bruto y se verá reflejado en un incremento del número de pobres.
Según el organismo internacional, entre el 2006 y 2008, la cifra de mexicanos desposeídos aumentó en un 31.7 por ciento. Todo lo contrario ocurrió en países como Venezuela, donde la pobreza bajó nueve décimas en un año.
La situación en México se torna más grave, porque la Cepal señaló que, desde hace dos años, no sólo aumentó el número de pobres y se redujo el PIB, sino que también bajaron los ingresos de las familias y se dañó más la distribución de la riqueza.
En un documento elaborado por la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural, se reconoció que el jitomate aumentó 102 por ciento entre el pasado septiembre y el de 2008. Durante el mismo periodo, el azúcar subió 64.9 por ciento; la leche, 4.4; y el huevo, 6.5 por ciento.
Mientras que el salario pasó de 52 pesos con 59 centavos a 54.90. Un incremento de dos pesos con 21 centavos.
En 2006, los millonarios en el país, que representan el 10 por ciento de los mexicanos, acapararon el 32.9 por ciento de los ingresos totales. Para el 2008, con todo y crisis mundial, acumularon el 34. 4 por ciento del PIB. Con esas cifras, ¿cuándo acabará la desigualdad?
Los especialistas encargados de elaborar el estudio de la Cepal aportaron otro dato más para confirmar que las políticas implementadas por la administración calderonista son erróneas. Los analistas señalaron que los índices de pobreza en México se incrementaron antes de iniciar la crisis del sector inmobiliario en Estados Unidos.
Por su parte, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo (OCDE), advirtió que será hasta 2012 cuando, posiblemente, el PIB regresé a los niveles que tenía antes de la crisis. Nada alentador resulta el futuro para los mexicanos.
Sólo en el discurso, los funcionarios aseguran que la recesión ya pasó, que la crisis no afectó en los niveles previstos, que se crearon nuevas fuentes de empleo, que hay menos pobres y que todos los programas sociales son exitosos. Todo es falso.
El pueblo carece de líderes, políticos, gobernantes o legisladores comprometidos con las causas ciudadanas y el mejoramiento de las condiciones de vida de los más desprotegidos.
Los abusos cometidos por los gobernantes priistas prosiguieron con los panistas. ¿Qué otra opción le queda al pueblo, cuando la izquierda está dividida y no se advierte ningún político que reúna las cualidades para sacar adelante a una nación con más del 65 por ciento de sus ciudadanos en la pobreza?
mejido@elsoldemexico.com.mx
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