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Morelos
Detectan discriminación en retorno de migrantes
* Llueven quejas de los propios paisanos que regresan a Morelos
El Sol de Cuernavaca
14 de noviembre de 2008
Rodolfo Romero
Cuernavaca, Morelos.- ¿Bienvenido paisano...? Bueno, eso es lo que dicen los slogans publicitarios de la TV que paga la Secretaría de Relaciones Exteriores, sin embargo, la realidad es otra, apuntan los hermanos David y Héctor López Pantaleón, nativos del barrio de Santo Domingo, en Tepoztlán, quienes por la crisis de USA regresaron a casa, pero propios "amigos" los ven raros y las familias de éstos les prohíben vuelvan a reunirse con ellos simplemente por sus tatuajes y aretes, lo que citan y así es, se llama discriminación. Dicen los entrevistados que sus paisanos viven de mitos, creyendo que en USA lo único que los rodeaba era la maldad, el sexo y las drogas, por ello es que ya escucharon a las amas de casa decir "no les hablen, ni se junten con ellos, vienen maleados, ellos sólo saben delinquir, incluso exageran al decir que venimos infectados del virus del Sida". David, el mayor de los hermanos López Pantaleón, asegura: "Esos temores resultan infundados. Nuestro único pecado es habernos ido en busca del sueño americano, pero al igual que otros paisanos mexicanos regresamos". Dato que según la Comisión de Atención a Migrantes, "al menos mil 500 inmigrantes de origen mexicano retornan cada día de Estados Unidos por las fronteras de Sonora, Naco y Agua Prieta". No obstante, los inmigrantes en estos momentos vienen más potenciados económicamente para instalarse en su lugar de origen. "Al igual que la mayoría vamos a emprender algún negocio y no venimos en franco desempleo, muchos más se quedaron asegurando que van aguantar allá la crisis, en el propio estado capitalista que la ha generado, a que vengan a un país dependiente en el que la crisis pueda tener una repercusión mucho más grave y notoria", dice el entrevistado. Asimismo, el entrevistado cree que si los inmigrantes regresan en oleada, es posible que se desarrollen actitudes de discriminación por parte de los mexicanos, como con sus paisanos de Tepoztlán, quienes los ven raros por los tatuajes, aretes y vestimenta. Ciertamente, violencia, delincuencia, crisis y desempleo hacen que las personas cambien su estado emocional, pero ellos regresaron a casa en son de paz. "Algunos tal vez por la crisis y la desesperación de no tener un ingreso caigan en irregularidades, como piratería y narcomenudeo. Las expectativas de trabajo serían la delincuencia, la marginalidad, la disputa por empleos. Puede haber aspectos de solidaridad, pero también disputas por puestos", dijo, y es que al llegar los inmigrantes el mercado laboral tendrá más presiones, por lo que puede existir una recrudecida competencia por empleos o bien entre quienes vendrían a iniciar un negocio. |
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