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Cuernavaca
Apela Olvera Ochoa a solución pacífica a problema magisterial
El Obispo, Florencio Olvera Ochoa, hizo a un lado su homilía y en un mensaje de tres cuartillas convocó a la ciudadanía, autoridades y profesores a llegar a un acuerdo. Foto: El Sol de Cuernavaca
* Convoca a todos los involucrados a buscar acuerdo
El Sol de Cuernavaca
29 de septiembre de 2008
Israel Mariano
Cuernavaca, Morelos.- La Diócesis de Cuernavaca apeló a una solución pacífica del conflicto magisterial; el décimo obispo, Florencio Olvera Ochoa, hizo a un lado su homilía y en un mensaje de tres cuartillas convocó a la ciudadanía, autoridades y profesores, a colaborar cada quién dentro de su ámbito de competencia en la búsqueda de acuerdos. Invitó a los maestros a no exigir derechos violentando los de otros, y a la autoridad, a evitar la represión física como la salida más rápida al problema. Comenzó lamentando el deterioro del clima de tranquilidad a raíz de la complicación del problema, particularmente en Cuernavaca, donde "el conflicto magisterial que se ha prolongado, ha originado una creciente tensión en los distintos ambientes. Yo como su obispo y pastor de esta Diócesis, me siento obligado a ofrecer mi palabra, fundada en el Evangelio de Jesús y la doctrina social de la Iglesia, para que ayude a los católicos y no católicos a encontrar una salida pacífica al conflicto". El jerarca de la Iglesia Católica en Morelos, quien esta semana cumplió 50 años de haber recibido su investidura sacerdotal, comparó estos momentos de Morelos con el escenario electoral del 2000, fecha en que concluyó una elección histórica y se planteó la necesidad de revisar a fondo las instituciones. Y es que el significado de ese momento, explicó, es que cualquier modificación de las estructuras debe hacerse directamente con los involucrados, por ello, hoy que el "conflicto magisterial ha alterado la vida de nuestro estado, ha de abordarse desde esa perspectiva: la los derechos humanos y del bien común". Esto se debe a que la calidad en la educación en México se ha ido deteriorando por distintas prácticas, que hoy inadmisiblemente se hicieron costumbre, y por muchos vicios que fueron perneando las estructuras educativas; pues a pesar de las grandes cantidades de dinero que en los últimos años se han destinado al sector, no se han traducido en mejoras a la vida de los maestros, y las escuelas han sido abandonadas por parte de la autoridad, y así, la educación en México fue perdiendo pertinencia", explicó. Todo esto abonó al descontento de los profesores, aunado a los problemas de representación, subrayó. En una serie de reflexiones, Olvera Ochoa hizo énfasis en que a pesar de los intentos por mejorar los niveles educativos, éstos no han prosperado; y ahora, esta nueva propuesta de elevar dicho nivel está en riesgo, situación propiciada por la falta de información y de un proceso que mucho ha dejado de lado a los profesores, lo que "ha llevado a que los ánimos se desborden". Ante el agravamiento del conflicto y la polarización del mismo con todos los sectores sociales, "para distender y acabar con la confrontación, las partes en conflicto y la sociedad debemos colaborar desde nuestro ámbito de responsabilidad. Por este medio, quiero hacer un llamado respetuoso a todos para que privilegiemos los espacios de diálogo y de entendimiento". En primer lugar, el llamado del décimo obispo fue para las autoridades a privilegiar el diálogo, para encontrar una salida pacífica y garantizar el derecho de todos, "sería irresponsable por acción u omisión, generar condiciones para que los distintos sectores se enfrenten". En cuanto a los maestros, pidió buscar otros caminos a sus reclamos, "que no lastimen los derechos de terceros, es inadmisible reclamar derechos mediante la violación de los derechos de otros. El encono y la radicalización en los métodos sólo traerá consigo una escalada de violencia mayor", sí luchar, pero dentro de los límites del respeto", consideró. Al continuar con su mensaje, el prelado llamó a los padres de familia: "a participar buscando caminos de solución al conflicto, dialoguen entre ustedes y luego con sus maestros, para que el regreso a clases pueda concretarse a la brevedad y en un ambiente de verdadera reconciliación. Que no lleguen para pelearse ahí", (en las escuelas). A los comerciantes y a todos los que se sienten afectados por los acontecimientos: "pido mantener la cordura, responder con violencia cancela la fuerza de la palabra y la razón; lo cual nos deshumaniza. Por eso, debemos entre todos buscar una salida digna". A las escuelas particulares: "les pido que abran sus aulas en el momento que no están ocupadas, para acoger a los niños en un esquema que puedan acompañarse con padres y maestros, mientras dure el conflicto. Que pronto termine". A los medios de comunicación, insistió el obispo de Cuernavaca, solicitó cumplir con la tarea de informar de manera objetiva y oportuna, como un derecho sin manipulación, donde se privilegie a unos a costa de opacar a otros. Sin embargo, Olvera Ochoa dejó en claro: "el conflicto magisterial debe servir para comprometer a todos a buscar elevar los niveles de la educación en todo el país, que responda a las exigencias del momento". Ante estos nuevos escenarios, adelantó que esta semana los representantes católicos entrarán en oración permanente. |
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