Cuernavaca
Muere el ministerial herido en operativo
El procurador encabezó el homenaje póstumo al agente de la Policía Ministerial, Carlos Enrique Cobos Ramírez. Foto: Archivo / El Sol de Cuernavaca
Intensifican las indagatorias para dar con homicidas
El Sol de Cuernavaca
20 de abril de 2008

José Luis Rojas



Cuernavaca, Morelos.- Lamentablemente, el agente de la Policía Ministerial de 26 años de edad, Carlos Enrique Cobos Ramírez, adscrito al Grupo Antisecuestros, falleció ayer sábado a las 01:15 horas en la Clínica Uno del Seguro Social, tras haber recibido seis impactos de bala, cuando junto con su compañera la mujer policía Milagros Aguilar Lima, se encontraba en el mirador del kilómetro 67+500 de la Autopista México-Cuernavaca, y fueron sorprendidos, por la quinteta de hampones que en los últimos tres fines de semana se han dedicado a asaltar, secuestrar y violar a las víctimas que capturan en este lugar. Pese al despliegue policiaco, una vez más los peligrosos delincuentes lograron escapar.

Como lo informó oportunamente El Sol de Cuernavaca, el viernes por la tarde los reporteros que cubren regularmente la Procuraduría General de Justicia, conocieron de buena fuente, tras las investigaciones y detenciones logradas por la Dirección Operativa a cargo del Comandante Víctor Payan, de hampones que han convertido en su centro de operaciones y guarida el municipio de Huitzilac, cometiendo delitos como robos, secuestros, asaltos y tala de árboles, que en su totalidad han culminado en la impunidad total al ser dejados en libertad por los jueces como el caso del "Purina", "El Pantera" y "El Simpson", entre otros.

De la misma manera, los reporteros supieron de cómo se convocó a los policías, en el entendido de que se trataba de "un operativo" perfectamente "planeado", mismo que había sido ordenado por el subprocurador de Asuntos contra la Delincuencia Organizada, Andrés Dimitriades Juárez, a consecuencia de los asaltos y "secuestros exprés" denunciados en las averiguaciones previas SDO/1ª/130/08-04 y SC/7ª/3554/08-04, mismo que tuvo que dejar todo en las manos de los policías al haber sido enviado al estado de Tabasco, en representación del procurador Francisco Coronato Rodríguez, a la Reunión Nacional de Procuradores.

Sin embargo, tras los lamentables resultados obtenidos de "un policía muerto y cero detenidos", ayer mismo por la madrugada, obligado por las circunstancias, Dimitriadis Juárez prácticamente se bajó del avión de regreso de Tabasco para llegar al poblado de Tres Marías, al filo de la medianoche, para conocer la desgracia del policía caído y entonces informar, presumiblemente por "órdenes superiores", que no hubo tal operativo, que se trató "de una diligencia, de una reconstrucción de hechos, de investigaciones, que los agentes realizaban, relacionadas con las citadas averiguaciones y que fueron sorprendidos por los hampones".

Esta "justificación", ante la pérdida por demás lamentable y cuestionable de un agente de la Policía Ministerial, provocó la indignación de "la tropa" de los policías "B" o rasos, que plenamente enterados de que lo que se montó en torno al "mirador" sí fue todo un operativo", y ratificaron que "todos los del sector central sabíamos del operativo que encabezaba el coordinador general, Francisco Javier Espinoza Luna, supimos que hasta alquiló un autobús al parecer de los Pullman de Morelos para llevar ahí a todos los de su grupo favorito, Antisecuestros, y que lo iba a poner cerca del vehículo Derby en donde iban a estar el hoy finado y la compañera Milagros, simulando ser una pareja de enamorados, pero ahora todo lo están cambiando, ¿para qué?, para que alguien evada su responsabilidad y conserve el hueso, no se vale".



Cómo ocurrieron los hechos



De acuerdo con testimonios y evidencias que El Sol de Cuernavaca y El Sol de Cuautla lograron recabar en el lugar de los hechos, desde minutos antes de la medianoche de este viernes, poco después de las 22:00 horas cuando ya la pareja de policías ministeriales Carlos Enrique Cobos y Milagros Aguilar se encontraban en el mirador dentro de un vehículo Derby simulando ser una pareja de enamorados, fueron "sorprendidos" por cinco hampones que llegaron en un vehículo Cavalier color negro, con placas del Distrito Federal.

Sin que haya quedado debidamente clarificado hasta el momento cómo inicia la refriega, uno de los hampones que se presume está plenamente identificado como un peligroso delincuente de Huitzilac, que incluso recientemente recuperó su libertad de un penal del Distrito Federal y posteriormente de la cárcel de Atlacholoaya, enseñoreándose en su impunidad abre fuego contra el policía, dejándolo ahí a la entrada derecha del mirador gravemente herido y desangrándose, mientras que sus cómplices abordan el Derby y se dan a la fuga rumbo al Distrito Federal, por la autopista, llevándose como rehén a la mujer policía, sin que ninguno de sus compañeros que se suponía estaría ahí para evitarlo y detener a los secuestradores aparecieran para evitarlo.

Segundos después, cuando ya el Derby inicia la fuga aún dentro del mirador, por fin aparecen los ministeriales y "rafaguean" el vehículo, pero ante el temor de herir a sus compañeros, pues se creía que los dos iban en el interior del Derby, no le pegan un solo tiro, permitiendo que éstos se den a la fuga en ese auto de los policías, dejando abandonado el Cavalier en que llegaron.

Pese a que como se ha informado y la misma PGJ reconoce en las dos últimas semanas anteriores que estos hampones habían actuado exactamente igual "levantando" parejas en el mirador, escapando con ellas de la Policía Federal al salirse de la autopista por una brecha a la altura del poblado de Coajomulco, donde están unos puestos de comida, "nadie previó esto" y es por ahí por donde se vuelven a escapar estos sujetos a quienes ya algunos policías llaman "Las Hienas de Huitzilac", con su rehén la policía Milagros.

Por fortuna, a la altura de Tres Marías, unos agentes de la Ministerial logran dar alcance al Derby, justo cuando uno de los secuestradores había ya intentado matar a la mujer policía poniéndole la pistola en la cabeza y jalando del gatillo en dos ocasiones, pero milagrosamente, como el nombre de la fémina lo indica, el arma no disparó, lo que permitió que la policía tratara de ponerse a salvo corriendo alrededor del auto, y al ver el asesino que ya se acercaban por fin los ministeriales, huyó entre el bosque con otros de sus cómplices en medio de otro tiroteo.

De acuerdo con los testimonios de los policías "de la tropa", mientras todo esto sucedía Carlos Enrique Cobos había quedado tirado desangrándose en el mirador, hasta que por fortuna lo descubrieron, y lo llevaron al hospital.

Sobra decir que todas estas versiones fueron negadas por las autoridades, desde que esto se trató de un operativo y reiteradamente insistieron en que todo se trató de "investigaciones, diligencias" y que los policías fueron sorprendidos por los hampones.

En el mirador como en el poblado de Tres Marías, posteriormente los peritos de la PGJ encontraron más de medio centenar de casquillos de balas nueve milímetros y 223 (de R-15), así como "el lago hemático" del lugar donde cayó mortalmente herido Carlos Enrique Cobos

Ante estos hechos, la Subprocuraduría de Asuntos contra la Delincuencia Organizada, encabezada por Andrés Dimitriadis Juárez inició la averiguación previa SDO/3a/154/08-04.

En un comunicado oficial, las autoridades de la PGJ ratificaron que "se realizaban las investigaciones correspondientes de las dos averiguaciones iniciales" y por ello no se pidió apoyo ni de la Policía Federal como en un principio se creyó, ni de la Policía Preventiva Estatal", como sí se había hecho en otra ocasiones.



El homenaje



Al encabezar los honores al policía caído en cumplimiento de su deber, el procurador Francisco Coronato Rodríguez afirmó que los delitos que cometen estos delincuentes no quedarán impunes, y tras brindar unas palabras de aliento a la familia de Carlos Enrique Cobos, insistió en que "pese a este duro revés, la lucha que estamos y subrayo, estamos dando juntos sociedad y gobierno, gobierno y sociedad, continuará con toda la sinergia y fuerza que nos une; el anhelo por vivir en paz, en justicia y en desarrollo como nos corresponde, afortunadamente somos muchos y más los que deseamos y hemos optado por una forma distinta de vivir".



Antecedentes del policía

caído en cumplimiento del deber



Carlos Enrique Cobos Ramírez, nació el 24 de noviembre de 1982, en San Juan Tehuixtlán, estado de México, contaba al morir con 26 años de edad, era casado con Miriam Berenice Ibáñez Palacios, padre de una niña de tres años, ingresó a la Policía Ministerial el día primero de octubre de 2004, era egresado de la Unidad Especializada en Tácticas Anticriminales (UETA) y actualmente estaba adscrito a la Unidad Antisecuestros.

Su esposa, visiblemente afectada, comentó que todavía el día de ayer por la noche antes de salir al "operativo" le comentó que "iba salir a trabajar", aunque no le especificó cómo ni dónde, y le pidió le diera un beso a su hija. Descanse en paz.