Opinión
CAUCUS
Alberto Millán
Ayuno perredista: de risa

El Sol de Cuernavaca
15 de abril de 2008

* Judicatura: sin contrapeso

Morelos, es uno de los estados donde el tema de la reforma petrolera no ha alcanzado a polarizar las posiciones políticas entre perredistas y panistas. Incluso no ha llegado a ser tema de debate interno, lo que le ha permitido al gobernador Marco Adame Castillo enfocarse en la discusión nacional y a desarrollar, en paralelo, su agenda local sin ningún sobresalto.

Como aquí lo hemos apuntado, el gobernador Marco Adame Castillo se ha convertido en un actor fundamental para el PAN nacional y para el presidente Felipe Calderón en el tema de la reforma energética. No sólo está cabildeando el respaldo legislativo federal hacia la iniciativa, sino que también ha empezado a operar para que se reactive el debate en el Congreso de la Unión, tomado desde hace cuatro días por legisladores que siguen a Andrés Manuel López Obrador.

En Morelos no hay nadie que le haga sombra al gobernador en el tema de la reforma energética. Es decir, no tiene con quién debatir. Esto le ha facilitado posicionar entre los diferentes sectores de la sociedad el respaldo hacia la modernización de Pemex y de paso amortiguar los efectos pejistas que se suscitan en estos momentos en el Congreso de la Unión.

El sábado pasado, el Consejo Político Nacional del PRD resolvió mandatar a los senadores, diputados federales, diputados locales, alcaldes y regidores a realizar una campaña de ayunos afuera de los recintos legislativos de los diferentes estados del país, como un acto de presión para generar un supuesto debate nacional, al que se han negado con la toma de las tribunas legislativas federales.

Ayer aquí en Morelos, se falló en acatar esa disposición nacional del PRD, pues el ayuno fuera del Congreso local sólo lo realizaron los regidores de medio pelo, seguidores del ex diputado Fidel Demédicis Hidalgo. El tema fue desacatado por los diputados locales perredístas: Víctor Nájera, David Irazoque, Matías Quiroz, Pedro Delgado, Lucía Meza Guzmán, Carlos Noguerón y Fernando Bustamante Orañegui.

Los alcaldes perredistas ni siquiera se enteraron. El inicio del ayuno fue de risa, sólo unos cuántos actores de tercera lo llevaron a cabo bajo las directrices de Fidel Demédicis y José Luis Correa. Advertimos que fue de risa, porque no hubo quien advirtiera, en son de chunga: "que dentro del ayuno, dirigido por Fidel Demédicis con mote de Capulina, a ver si no queda como Viruta".

Es posible que algunos legisladores se empiecen a sumar a este ayuno perredista, pues hasta el día de ayer varios legisladores calificaban el movimiento ordenado por la dirigencia nacional como una locura política. Hoy, estaremos confirmando, en los hechos, el desacato de los perredistas morelenses, al llamado del Consejo Político Nacional del PRD.



Judicatura: sin contrapeso



El Consejo de la Judicatura del Tribunal Superior de Justicia, se ha convertido ya en un mero organismo administrativo de represión para los trabajadores de base, para los secretarios de acuerdos y hasta para los jueces.

Los consejeros: Jesús Valencia Valencia, representante de los jueces; Virginia Popoca, representante de los magistrados; Joaquín Magdaleno, de la Escuela de Derecho de la UAEM y Roberto Pérez Guerrero, del Ejecutivo, han deformado el espíritu del legislador y han convertido a la Judicatura en un lastre institucional.

No hay nadie, pero absolutamente nadie, que frene las componendas que al interior del Consejo de la Judicatura se realizan en contra de los intereses supremos de la justicia.

Jesús Valencia Valencia no deja de golpear a la base trabajadora a la que obliga, ilegalmente, a renunciar a sus derechos fundamentales de libre asociación al presionarlos para que renuncien al sindicato y en consecuencia a las canonjías laborales que han ganado.

Joaquín Magdaleno se ha aprovechado del cargo para colocar a sus familiares dentro de puestos claves en el Tribunal Superior de Justicia, el caso más evidente es el de su hija y el de su yerno, Alejandro Hernández Arjona. El otro consejero, Roberto Pérez Guerrero, no sólo ha defraudado a quienes representa. Es decir, al gobernador Marco Adame Castillo, sino que también se ha prestado a las sucias componendas y a la distribución de recursos provenientes del Fondo Auxiliar.

La consejera Virginia Popoca, supuesta representante de los magistrados, no hace más que avalar los excesos y abusos que ahí se cometen. Frente a este simulador órgano colegiado que se supone debería ser el contrapeso a los abusos del magistrado presidente, han quedado en total indefensión los intereses de la base trabajadora.
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