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Opinión
![]() CAUCUS
Alberto Millán
Pérez Carmona: perversidad
El Sol de Cuernavaca
14 de abril de 2008
* Hernández Arjona: negro pasado
* Rosas Pérez: títere sin cabeza Al interior del Tribunal Superior de Justicia se empieza a polarizar el ambiente, producto de una excesiva ingerencia externa de Javier Pérez Carmona, quién, de asesor político del magistrado presidente Ricardo Rosas Pérez, se ha convertido ya en el gran definidor, por encima del Consejo de la Judicatura y del propio pleno de magistrados. Javier Pérez Carmona ya rebasó a quien asesora, a grado tal, que quien aspire a ser secretario de acuerdos, juez, o incluso magistrado, tienen que solicitárselo para poder obtener el cargo. El poder que ha concentrado Javier Pérez Carmona, no sólo le ha permitido convertirse en el único interlocutor del Poder Judicial con los poderes Ejecutivo y legislativo, sino también, fungir como presidente "de facto" del Tribunal Superior de Justicia. Su imparable e incomprensible influencia al interior del Tribunal Superior de Justicia, lo ha llevado a cometer excesos y abusos que han puesto en entredicho, la legalidad del propio Consejo de la Judicatura, que por cierto, ya perdió por completo su esencia para la que fue creado. Quienes se atreven a cuestionar o criticar su excesiva influencia, o intentan actuar contra su "mentor", Ricardo Rosas Pérez, automáticamente opera para "destruir" a sus enemigos. Así lo ha hecho con la agrupación de los secretarios de acuerdos, y recientemente con la de los jueces; ahora, no se descarta que lo pretenda dirigir contra el sindicato. Javier Pérez Carmona creó una asociación de secretarios de acuerdos y actuarios para mantenerlos controlados, y para poder incidir en varios expedientes judiciales en los que tiene interés; incluso en los que litiga indirectamente, cometiendo un flagrante tráfico de influencias. Sin embargo, la honestidad de varios secretarios de acuerdos que no comparten la forma excesiva de actuar de Pérez Carmona, han iniciado la construcción de una nueva agrupación que genere un contrapeso al poder del asesor del magistrado presidente. Lo grave de la situación, es que el excesivo poder concentrado en las manos de Javier Pérez Carmona lo han llevado a cometer actos de locura y de irracionalidad, al impulsar la reelección del magistrado presidente Ricardo Rosas Pérez, basándose en una ambigüedad de la Ley Orgánica del Poder Judicial, pero contraviniendo el espíritu constitucional: "Sufragio Efectivo No Reelección". Para ello, no sólo le apuestan a violar, tanto la Constitución local como la federal, sino también, dejar sin sustento legal al Consejo de la Judicatura del Estado, pues recientemente, Javier Pérez Carmona operó para constituir una nueva agrupación de jueces, a fin de contrarrestar la fuerza de los impartidotes de justicia que se oponen a la creación de una dictadura dentro del Tribunal Superior de Justicia. Hace menos de un mes, los jueces dirigidos por Rubén Jasso Días se entrevistaron con el secretario de Gobierno, Sergio Álvarez Mata, con un sólo objetivo: pedirle su intervención para evitar la estrategia reeleccionista de Ricardo Rosas Pérez, lo que molestó notablemente a Javier Pérez Carmona, quien de inmediato, se dispuso a crear una nueva organización de jueces, y con ello, colocar en la incertidumbre jurídica la posición de Jesús Valencia Valencia, como representante de los jueces dentro del Consejo de la Judicatura. La asociación de jueces creada por Javier Pérez Carmona, es presidida nada menos y nada más que por Alejandro Hernández Arjona, y como vicepresidenta, Elia Pérez Navarrete, quien a la postre resulta ser su cuñada. A Pérez Carmona se le olvida que Hernández Arjona tiene un negro pasado vinculado al narcotráfico, específicamente al caso Enrique Yepes y Arturo Montiel López, ambos, encarcelados en Atlacholoaya y Almoloya de Juárez respectivamente. De acuerdo a indagatorias de la Procuraduría General de la República, el ahora inmoral juez Hernández Arjona fue quien le entregó, cuando se desempeñaba como subprocurador metropolitano, la pistola a Enrique Yepes Uribe, alías "El Jarocho", para que asesinara al narcomenudista de Temixco apodado "El Chino". A pesar de tan negros antecedentes, Hernández Arjona llega al Tribunal de Justicia, cobijado por su suegro, el consejero de la Judicatura, Joaquín Magdaleno, quien tiene el interés de impulsarlo a una magistratura. Hernández Arjona es ahora, uno de los impulsores de la reelección de Ricardo Rosas Pérez, apoyada por su asesor Javier Pérez Carmona, pues sabe que a través de las perversas componendas que se fraguan, puede escalar más rápidamente. Así las cosas, quien maneja los hilos en el Tribunal Superior de Justicia es Javier Pérez Carmona, pues es evidente que el títere sin cabeza es Ricardo Rosas Pérez, y las marionetas son los magistrados y los consejeros de la Judicatura, quienes hacen y dicen lo que les ordena el actual "gran definidor" del Poder Judicial: Javier Pérez Carmona. Columnas anteriores
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