Policiaca
"La Cara del Mexicano" nuevo proyecto de UNAM
El Sol de Cuernavaca
27 de septiembre de 2011

José Luis Rojas

Cuernavaca, Morelos.- A partir de ayer los Servicios Periciales de la Procuraduría de Justicia de Morelos tienen acceso a la base de datos del Sistema Computarizado de Identificación Personal con Rasgos Morfológicos Faciales, que desarrolló el Instituto de Investigaciones Antropológicas de la Universidad Nacional Autónoma de México UNAM a petición de la Procuraduría de Justicia del Distrito Federal, lo que permitirá fortalecer las labores en la persecución de los delitos, con la elaboración de retratos hablados.

Todo esto como resultado del trabajo realizado por el fiscal morelense Pedro Luis Benítez Vélez en el XI Encuentro Nacional de Presidentes de Tribunales Superiores de Justicia y Procuradores Generales de Justicia, en Boca de Río, Veracruz, el fin de semana pasado, los peritos de esta institución cuentan con una herramienta adicional necesaria para las labores de persecución del delito.

Se explicó que dicha base de datos de antropología forense fue creada para elaborar el sistema computarizado de retratos hablados, basados en las características de la morfología facial de la población mexicana.

De esta manera el proyecto de la UNAM: "La cara del mexicano", se desarrolló entre 1993 y 1996 y su propósito principal es el análisis de la variabilidad morfológica facial de la población mexicana para el desarrollo de un sistema de retrato hablado asistido por computadora, útil en la identificación forense.

Como resultado de la amplia variabilidad biológica de ésta, producto de su origen 'indígena, europeo y africanos', se planteó la necesidad de registrar de manera práctica la gama de fenotipos faciales presentados en la población.

Para ello se utilizó la fotografía como herramienta antropométrica, obteniéndose la información pertinente en diferentes núcleos urbanos del país, complementando con trabajo en comunidades rurales, ya que son ámbitos en los que se refleja la historia de nuestra población. Estos archivos quedan resguardados en forma óptico digital y tienen un promedio de vida de aproximadamente 100 años.