Policiaca
Ola de asesinatos
*Ahora fue ultimado conocido maderero
El Sol de Cuernavaca
6 de junio de 2011



José Luis Rojas

Huitzilac, Morelos.- Mientras las autoridades siguen perdiendo lamentable e irresponsablemente el tiempo en operativos mortalmente erráticos, en el municipio de Huitzilac, el hampa organizada de este lugar sigue haciendo de las suyas. Este fin de semana ya fue identificada una segunda víctima de los criminales de la zona; se trata del comerciante en madera y fabricante de muebles Carlos Garfías Martínez, de 36 años, quien había salido de su domicilio desde el pasado viernes junto con Jacinto Castillo Jiménez, quien ese mismo día fue encontrado muerto en la misma carretera federal México-Cuernavaca.

Como se informó, el pasado viernes por la noche, alrededor de las 22.30 horas, se reportó el hallazgo de un cadáver en el kilometro 53+200, de la carretera federal México-Cuernavaca, en el paraje El Mirador, de Huitzilac, en el área del acotamiento; ejecutado de dos balazos, al parecer calibre 9 milímetros.

Posteriormente, éste fue identificado como Jacinto Castillo Jiménez, de 41 años, vecino de la delegación Nezahualcóyotl.

Este sábado por la mañana, se informó el hallazgo de otro cadáver en el kilómetro 63+900, de la misma carretera federal México-Cuernavaca, que tal parece no vigila ninguna autoridad, pese a los constantes asaltos, secuestros, violaciones y paso de los delincuentes por esa zona.

Este segundo cadáver fue identificado horas después por sus familiares como Carlos Garfias Martínez, de 36 años, con domicilio conocido en la colonia Benito Juárez, Ciudad Nezahualcóyotl, del Estado de México, y se destacó que sus familiares iniciaron la carpeta SC01/4905/2011 por desaparición de persona, ya que el día 3 de junio salió con Jacinto Castillo Jiménez, quien fue encontrado sin vida en la entrada de Huitzilac el pasado viernes.

Habría que resaltar que, el mismo viernes, una decena a lo mucho de policías ministeriales, alrededor de las 18.00 horas, se encontraban en Huitzilac buscando una camioneta robada que era rastreada, y había sido ubicada vía satelital, cuando, aproximadamente 45 minutos después, estos policías fueron tiroteados y "sorprendidos" por los hampones; y tras de que los ministeriales habían logrado detener a dos o tres asaltantes y robacoches, estos fueron rescatados por otros ocho o diez de sus cómplices, quienes le propinaron una severa golpiza al comandante Víctor Guerrero Ruíz, evidenciado así una vez más los delincuentes su peligrosidad y determinación en contraste con los erráticos, deficientes y aislados operativos de las autoridades para combatir al hampa de esta región que, ante hechos como éste, se sigue enseñoreando en perjuicio de la ciudadanía que ya no sabe qué hacer.