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Cuernavaca
Batalla entre sicarios y Marines en Ahuatepec; mueren narcos y 1 civil
El Sol de Cuernavaca
12 de diciembre de 2009
José Luis Rojas
Cuernavaca, Morelos.- El exclusivo fraccionamiento "Los Limoneros", localizado en el poblado de Ahuatepec, se convirtió la madrugada de ayer viernes en un cruento campo de batalla, al registrarse un feroz enfrentamiento entre elementos de la Arma de México y presuntos sicarios entre los que se podrían haber encontrado "Los Beltrán Leyva" y su brazo ejecutor "La Barbie", que dejó como saldo, por lo menos, tres personas muertas, dos presuntos asesinos a sueldo, que pudieran ser tres y una mujer, vecina del lugar ajena a la refriega, que llevó en vida el nombre de Patricia Terroba de Partida, prima política del ex dirigente nacional del PRI y ex candidato a la presidencia de la República, Roberto Madrazo Pintado, así como decenas de detenidos, entre ellos el cantante Ramón Ayala. El escenario fue una residencia localizada en el Paseo Los Naranjos, marcada con el número 35, en donde trascendió que se celebraba "una narco pre-posada", amenizada por el cantante Ramón Ayala y otros artistas, como "Los Cadetes de Linares" y 28 sexoservidoras, que tras la balacera fueron detenidos por elementos de las fuerzas federales y llevados a declarar a la ciudad de México, presumiblemente a las instalaciones de la Subprocuraduría de Investigaciones Especiales contra la Delincuencia Organizada. De acuerdo a la información que trascendió de manera extraoficial, en medio del total hermetismo de los elementos de las fuerzas armadas, se logró conocer "de la fiesta" a las 23:00 horas de este jueves, por lo que se montó el operativo por parte de elementos de la Armada de México, quienes arribaron a Morelos y a "Los Limoneros", a la una de la mañana. Tras la estrategia de rigor los elementos de la Armada de México, iniciaron el acercamiento a la residencia para rodearla, suscitándose el enfrentamiento que a decir de aterrados vecinos "duró más de tres horas en medio de horrendas explosiones, unas seis que al parecer eran granadas que iluminaban los árboles y las casas cercanas, entre el ensordecedor tableteo de las metralletas". En la refriega y presumiblemente por una puerta trasera, lograron escapar "los cabecillas del cártel de los 'Beltrán Leyva'" y "La Barbie", por lo que se presume que la camioneta Toyota color gris placas 102-WPH del Distrito Federal, encontrada abandonada alrededor de las 2:30 horas de la mañana sobre la avenida Río Mayo, casi esquina con Teopanzolco en Vista Hermosa, con impactos de bala y manchas de sangre, es en la que viajaban algunos delincuentes que lograron huir, además de que se especula que por lo menos otras dos camionetas más con sicarios y sus jefes a bordo, lograron salir de "Los Limoneros". Esto provocó que elementos del Ejército Mexicano, que posteriormente llegaron a apoyar estas acciones, irrumpieran violentamente en la Casa del Pueblo del municipio de Tepoztlán al filo de las 13:50 horas, provocando el temor y malestar de los lugareños, "buscando si no habían atendido ahí a personas heridas de bala", por lo que se presume que esta búsqueda se extendió a los municipios vecinos como Yautepec y sus alrededores. Mientras tanto, a partir de la incursión de los federales en "Los Limoneros", este lugar estuvo sitiado durante todo el día impidiendo la entrada y salida de cualquier persona, en tanto se denunció en la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Morelos, que Patricia Terroba de Pintado, cuya residencia se encuentra frente a donde se celebraba "la narco pre-posada", de manera por demás infortunada, quedó en medio del fuego cruzado y recibió varios impactos de bala. Pero lo más indignante para familiares, amigos y quienes conocieron los hechos, es que "su esposo el arquitecto Gabriel Pintado, primo de Roberto Madrazo, alcanzó a ver que su mujer había sido herida, pues quedó recargada en su camioneta y al tratar de salir a auxiliarla, fue interceptado por agentes federales que le impidieron hacerlo y lo obligaron a replegarse, a refugiarse dentro de su residencia, teniendo que dejar desprotegida a la mujer, y no fue sino hasta horas después en que pudo confirmar que había muerto". Tal situación generó las más diversas expresiones y reclamos, así como condenas contra los federales, pues familiares y amigos de la víctima, estiman que seguramente si se le hubiera prestado atención a Patricia, esta tal vez hubiera logrado sobrevivir, por ello de inmediato por medio de su abogado, interpusieron una queja en la CDH. Posteriormente al tiempo que se conocía de la muerte de la mujer, se confirmó, alrededor de las 11:00 horas, que había dos presuntos sicarios muertos, con "corte y botas militares", todo ello porque sus cadáveres fueron enviados al anfiteatro del Servicio Médico Forense de la Procuraduría General de Justicia, a petición de las autoridades federales. Hecho que a su vez, trajo como consecuencia que "La PGJ se cerrara a toda gente ajena y que prácticamente todo su personal quedará incomunicado, pues se restringieron las llamadas y se ordenó no dar información", todo ello en medio de rumores y temores de que "hay amenazas de que pueden venir a tratar de rescatar los cadáveres", por lo que incluso, Policías Ministeriales montaron guardia permanente en los accesos a la dependencia portando armas largas. Además de estos rumores y especulaciones por la falta de información, pues mientras las autoridades estatales, decían no saber lo que estaba pasando y las federales no informaban nada, surgieron las especulaciones en torno a elementos de la Policía Metropolitana que "resguardaban" si no la residencia donde se suscitó el enfrentamiento, si "una muy cercana y sabían muy bien lo que estaba ocurriendo, pero nunca dieron parte a sus superiores", además de que por igual se especulo que "Hay ya temblorina entre las filas de otras corporaciones policías porque tras la detención de varios presuntos sicarios, pudiera salir a relucir quienes les brindan protección". El otro muerto Por la tarde trascendió que los elementos del Ejército Mexicano, que resguardaban la zona en apoyo a los de la Marina, permitieron el acceso de peritos y agentes de la Procuraduría General de Justicia y de la Policía Ministerial, ya que se descubrió que en la parte trasera de la residencia, escenario de la refriega, se encontraba otro presunto sicario muerto, que se cree, pereció por la caída al tratar de huir, al brincar la barda y caer en una barranquilla, de una altura estimada de 6 metros aproximadamente. De este otro deceso, hasta entrada la noche, se guardaba sumo hermetismo, en medio de la indignación de los familiares de Patricia Terroba de Pintado, por la forma en que murió, reclamando su cadáver ante autoridades de la PGJ para realizar los debidos funerales. |
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