Opinión / Columna
 
Potencial humano 
Leonardo Stemberg 
9 de noviembre de 2009

  Qué lindo es encontrarnos de nuevo en este hermoso periódico de la OEM. ¿Será cierto que existe el ser humano perfecto bajo el criterio que tú piensas? ¿O realmente el ser humano perfecto será el que se anima, el que se atreve a enfrentar la vida, haciéndose responsable de los errores que él comete, aprendiendo de ellos, tratando de no repetir lo mismo? Porque yo creo que solamente una persona deja de cometer errores cuando está muerta.

Mi madre, como la tuya, como tantas, cree que la perfección es no cometer errores; quisieron tener hijos perfectos y muchas lo lograron. ¡Claro, porque les enseñaron a no hacer nada! Y al no hacer nada dejamos de cometer errores.

Yo creo que la perfección existe. Yo creo que el ser humano es perfecto. Mírate en un espejo y mira que tienes un par de ojos, un par de piernas, y una naricita que puede oler mil cosas, y así hay miles de cosas que nos pueden demostrar que somos perfectos. Pero, ¿por qué será el ser humano tan increíblemente estúpido, que esa perfección que ya tiene, en lugar de estimularla para desarrollar habilidades y capacidades día a día, por imitar y consumir lo que alguien le vende, destruye lo que tiene?

Te lo explico mejor. Para poder asir una taza o tomar un tenedor, tienes que darte cuenta que tienes una mano perfecta, que cumple millones de funciones. Esa mano es perfecta, pero no te das cuenta hasta cuando por un accidente pierdes la mano o por una embolia pierdes funciones. Por una basurita en el ojo te das cuenta lo que sería perder la vista. Solamente cuando por azares del destino uno pierde alguna de las habilidades o uno de los sentidos, tomamos conciencia que perdimos algo perfecto. Eso suele pasarle a todos los seres mediocres, que lloran las cosas cuando las pierden, pero cuando las tienen no las disfrutan. Eso mismo sucede con la salud.

Nacimos sanos, con infinidad de predisposiciones para disfrutar esa salud, pero no nos damos cuenta. Mira qué estupidez, qué idiotez, eh, por tanto alcohol, por tanto cigarro, por tanta droga que consumimos, esa salud se va perdiendo. En algún momento todos podemos perder el equilibrio de nuestro cuerpo por factores ajenos, como un virus; lo entiendo. Pero si estuviéramos en paz y en armonía nuestro sistema inmune nos protegería de miles de cosas.

Hoy tenemos una medicina tan loca, tan increíblemente hermosa que cuando el sistema inmune empieza a funcionar, el tratamiento destruye las defensas naturales que, si quieres, Dios te dio. Mira, la fiebre es un mecanismo de tu cuerpo para protegerte; elevando la temperatura ataca a los agresores que te han invadido. Entonces un médico muy "inteligente", que se ha convertido en un expendedor de medicamentos manejado por un laboratorio, te dice que hay que tomar un antifebril. ¿Y qué hace el antifebril? ¡Destruye el sistema inmune y no permite al cuerpo trabajar con los sistemas preparados para eso y que son perfectos, eh, son perfectos! Mira, si tienes diarrea (bueno, si un bebé tiene diarrea hay que llevarlo al pediatra, pero si tiene un poquitito no pasa nada) es un mecanismo de nuestro sistema inmune que nos va a permitir eliminar toxinas que están de más. ¡Ah, no! Pero debemos tomar pastillitas para cortar esa diarrea.

Mira a Leonardo Stemberg en www.leonardo.fm, todos los días. Charlas gratuitas en el Distrito Federal: Amberes número 17, Zona Rosa. Visita también la página:

www.contranalisis.com.mx
 
Columnas anteriores
Columnas anteriores
Cartones
Columnas