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Morelos
Pero...
El Sol de Cuernavaca
4 de noviembre de 2009
Guillermo Mañón Cerrillo
Jojutla, Morelos.- Ya saltó la liebre. Empresas que realizan obras filantrópicas, organizan espectáculos (o eventos) culturales, "nos donan equipo médico" Pero... pagan impuestos de 1.6 por ciento durante muchos años, o no pagan impuestos, señaló el Presidente de la república, en respuesta a la oposición franca de los líderes empresariales a pagar los impuestos que el Ejecutivo propone para el próximo año 2010. Así de claro, se entiende mejor; aunque -lamentablemente-, en las altas esferas políticas, el Presidente, los diputados y senadores no puedan hablar siempre con esa precisión; pues, sobre todo el Presidente, no puede ganarse la mala voluntad de los grandes capitalistas nacionales -socios o prestanombres de empresas trasnacionales- porque (se entiende) son quienes invierten, generan empleos y hacen funcionar la economía nacional. Lejos quedaron aquellos días en que los presidentes de la república buscaban el respaldo de las organizaciones obreras, campesinas y populares, que incluso indicaban a sus operadores políticos la organización de concentraciones multitudinarias, masivas en los espacios tradicionales y rituales como el zócalo o la explanada del monumento a la revolución en la ciudad de México, antigua Tenochtitlan y corazón de la Patria. Al contrario, en el afán de que las empresas paraestatales funcionen con la eficiencia que caracteriza a las privadas [cuando menos eso dicen los empresarios y el gobierno dice que les cree], el Presidente Calderón toma medidas como la que aplicó a la Compañía de Luz y Fuerza del Centro. Medidas que los mismos líderes de las Cámaras empresariales aplaudieron y respaldaron, cuando ahora se atrincheran y critican las propuestas económicas del Presidente, aplicando el dicho ranchero de "hágase la voluntad de Dios, Pero... en los bueyes de mi compadre". No dio nombres de las empresas que "realizan obras filantrópicas, organizan espectáculos culturales y nos donan equipo médico" Pero... con esas referencias basta, pues esas actividades las encabeza Televisa y las marcas que le hacen segunda en sus "obras filantrópicas", mismas que anuncian con bombo y platillo, casi restregándole en la cara al gobierno, su incapacidad para atender las necesidades de los enfermos y menesterosos. Para después valerse de artimañas legales, y hacer deducibles de impuestos las inversiones que realizan en esas "obras e iniciativas filantrópicas y culturales". Nada más faltaba que el Presidente lo dijera, pues la opinión pública y los usuarios -o derechohabientes-, de los servicios de instituciones de salud y asistencia social como el ISSSTE, el IMSS, la SSA y hasta el Seguro Popular, sabemos qué tan lejos estamos, por la pobreza de estas instituciones, de recibir los servicios de calidad -para todos-, que el gobierno pregona. Y quien dude, no tiene más que preguntar para saber que una enferma o enfermo que requiera la atención de una especialista, puede tardar semanas o meses, para conseguirla; inicio de otro vía crucis para obtener el tratamiento correspondiente y la anhelada salud. Además, si las instituciones que el gobierno supervisa, en la pretensión de garantizar su eficiencia y honrada administración, así funcionan; las que los señores del dinero establecen y hacen funcionar son selectivas para otorgar sus servicios, y quien sabe cómo rindan sus cuentas, pues no creo que permitan al gobierno una supervisión escrupulosa de sus haberes y deberes. Sobre todo, porque así les conviene, y además porque los señores empresarios se han apropiado de la honradez, para hacerla una virtud casi exclusiva de su clase y condición, pues ¿quién va a dudar de la honestidad de señores tan ricos como ellos? Pero... en fin, como les decía, ya apareció la mosca en la sopa, dicho por el Presidente de la república, los más ricos empresarios de México son los que menos impuestos pagan, y ahora que ya no tenemos tantos ingresos petroleros, pues tienen que pagar, "no hay de otra", agregó don Felipe. Y también dijo que no quieren pagar, ni siquiera los impuestos que pagan un médico, un ingeniero o cualquier profesionista; o sea, que ni eso han pagado los ricos más ricos de este país en que vivimos. Así, el Gobierno mexicano ha pagado la educación, salud, seguridad y demás servicios públicos con el dinero de los ingresos petroleros, mientras los señores capitalistas, además de no pagar impuestos -ni los más bajos-, han recibido del mismo Gobierno que ahora los acusa de evasores -y a precios bajísimos-, bancos y carreteras de cuota [cuando menos], que después el mismo Gobierno que se las dio, tuvo que "rescatar"; y que quienes sí pagamos impuestos, estamos pagando -además- esos "rescates" Pero... muy mal deben andar las cosas, cuando el Presidente se atrevió a decir en público lo que diputados, senadores y hasta nosotros sabíamos: Que los ricos más ricos en México, no pagan los impuestos que deben. gmagnoncerrillo@hotmail.com |
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