|
Migración
Denuncia arzobispo violencia contra inmigrantes en México
Migrantes provenientes de Centroamérica sufren vejaciones. Foto: Archivo / El Sol de México
Organización Editorial Mexicana
4 de noviembre de 2009
Jorge Sandoval G. / Corresponsal
Ciudad del Vaticano.- México debe tratar a los inmigrantes provenientes de otros países como pretende que sean tratados sus compatriotas que emigran a Estados Unidos. Y esto no siempre sucede debido a la falta de una auténtica cultura sobre derechos humanos en algunos sectores de la policía local. La advertencia, y al mismo tiempo la denuncia, fue subrayada a "El Sol de México" por el arzobispo Agostino Marchetto, secretario del Pontificio Consejo de la Pastoral para los Emigrantes y los Itinerantes, al margen de la presentación del VI "Congreso Mundial sobre Migrantes y Refugiados en la era de la globalización", promovido por el Vaticano y que tendrá lugar del 9 al 12 de este mes. "México se ha convertido en un país que también recibe inmigrantes, en este caso de otros países latinoamericanos, y por ello el Gobierno mexicano debe comportarse con ellos en línea con lo que pretende de Estados Unidos para sus compatriotas emigrantes, es decir, el pleno respeto de los derechos humanos", afirmó el prelado. México "ha hecho mucho a este respecto -precisó Marchetto- pero todavía debe trabajar bastante en algunos ambientes de su policía, donde aun no existe una verdadera cultura sobre este tema y donde, por lo tanto, se registran violencias". Por otra parte, el exponente de la Curia romana (es decir, el "Gobierno" del Vaticano), también denunció con fuerza la plaga de los narcotraficantes "que se aprovechan de la situación de los emigrantes que quieren pasar a Estados Unidos, explotándolos, usándolos para sus acciones criminales y cometiendo contra de ellos numerosas violencias si no acatan sus órdenes". Al preguntarle que cosa ha cambiado en la política migratoria de Estados Unidos con la llegada de Barack Obama, monseñor Agostino Marchetto se declaró moderadamente optimista. "En primer lugar -afirmó- contrariamente al pasado, ahora existe la posibilidad de que haya un cambio en sentido positivo. Obama prometió durante la campaña electoral su interés en favor de este problema. Naturalmente -agregó- habrá que ver si cumplirá esas promesas y dar así al problema una solución más humana; hasta ahora hay señales positivas en este sentido...". En este contexto, "es indispensable que prosiga sin descanso el diálogo entre las autoridades estadunidenses y mexicanas en cuanto a los derechos de los Estados a regularizar los flujos migratorios, teniendo siempre bien presente el respeto de los derechos humanos. Todo esto con un fuerte y concreto sentido de responsabilidad para alcanzar el bien común"... ..."La seguridad pública es sin duda un problema, pero debe afrontarse junto con una seria política de la acogida... en aras de la integración", puntualizó el prelado. * PARTICIPACIÓN MEXICANA EN EL CONGRESO MUNDIAL En el Congreso Mundial organizado por el Vaticano sobre el problema de los Emigrantes y los Refugiados participaran 53 obispos y 144 delegados de Conferencias y Comisiones episcopales de los cinco continentes (41 de América Latina), sin contar con representantes de 16 Congregaciones y 13 Institutos Religiosos y con delegados de las Organizaciones Internacionales y de las Naciones Unidas. En la mesa redonda sobre "La Cooperación entre Iglesia de origen y de acogida en la atención pastoral de los emigrantes y los refugiados", intervendrá monseñor Renato Ascencio León, obispo de Ciudad Juárez. Su presencia ha sido considerada "sumamente significativa" ya que representa a una "ciudad de vital importancia" en la problemática migratoria entre México y Estados Unidos, como subrayó monseñor Marchetto. Actualmente, se calcula que los emigrantes en el mundo superan los 200 millones. Once millones son los refugiados y 20 millones los trabajadores-emigrantes forzados. |
|