Sociales
El personaje de hoy
El Sol de Cuernavaca
3 de noviembre de 2009

Cuernavaca, Morelos.- Nacido Georges-André Malraux, narrador y ensayista francés, historiador y hombre de Estado, nació el 3 de noviembre de 1901. Su padre Fernand, era un agente de bolsa apasionado por los inventos y la mecánica, que primero abandonó a su familia y luego se suicidó. André pasó una infancia acomodada en Bondy,

André padecía el Síndrome de la Tourette, una afección que provocaba las características muecas, guiños y tics que tanto le distinguieron en vida durante sus apariciones públicas y entrevistas.

En 1921 contrae matrimonio con Clara Goldsmidt, hija de comerciantes alemanes emigrados de origen judío. Aconsejados por Fernand Malraux, la pareja invierte la dote de boda en acciones de una compañía minera mexicana. Tras la quiebra de ésta, André aprovechará sus conocimientos de arqueología oriental para organizar una expedición privada con el fin de robar piezas de arte jemer en Camboya. En 1923 se embarca con su esposa y su amigo de infancia Louis Chevasson hacia Saigón y desde allí se dirigen a Phnom Penh. En el templo abandonado de Banteay Srei, ubicado en el área de Angkor arrancan varios relieves, pero son descubiertos y detenidos por las autoridades coloniales. Parte de estos hechos inspirarán su tercera novela, La vía real.

Escapado de un campo de prisioneros en 1941, dirige la brigada «Alsace-Lorraine» durante la liberación del suelo francés en la II Guerra Mundial.

A partir de 1947 se une al general De Gaulle, quien lo nombrará ministro del Interior, luego de Cultura de 1958 a 1969. Como ministro, Malraux mezcla política de prestigio y obra social. No debe olvidarse que fue el pionero de las Maisons de Jeunes et de la Culture que marcaron profundamente la vida de los municipios y de los barrios en Francia durante varias décadas. Pero la cultura de Malraux en materia de arte y su fraternidad con artistas de primer nivel (Matisse, Braque, Picasso, Giacometti) distinguen particularmente la obra del ministro: nombra en el Odeon a André Masson, en la Ópera de París a Marc Chagall, envía la Gioconda de Leonardo da Vinci a Estados Unidos, restaura el Palacio de Versailles. Malraux no cesa de hacer brillar la cultura francesa en el mundo.

En el curso de su vida, marcada por tragedias personales (pierde a su esposa Josette Clotis en condiciones dramáticas, luego los dos hijos), ha tratado a las grandes personalidades del mundo político (Mao Zedong, John F. Kennedy y Jawaharlal Nehru, por ejemplo) y ha mantenido un diálogo constante con los grandes artistas: Pablo Picasso, Marc Chagall, Georges Braque, Maurice de Vlaminck, André Derain, Fernand Leger, Jean Cocteau, André Gide, Max Jacob, Pierre Reverdy y Louise de Vilmorin, quien fue su última compañera.

Hombre de libertades, Malraux jamás se creyó atado a un dogma y, a través de sus mutaciones, fue siempre fiel a su necesidad de superación, a su heroísmo duro que excluye apelar a utopías consoladoras.

En 1976 recibe el Premio Internacional Alfonso Reyes. Falleció en Créteil, Francia el 23 de noviembre de 1976.