Opinión / Columna
 
Alto Poder 
Manuel Mejido 
3 de octubre de 2009

  * Ni República ni Federal. México es un país centralista

* Los gobernantes quieren dinero; pero no cobrar impuestos

* El PAN, arrepentido de eliminar discrecionalidad presidencial

México no es una República Federal, sino una centralista, diseñada para simular independencia estatal y municipal con el fin de fortalecer una dictadura presidencialista, que funcionó adecuadamente durante más de siete décadas pero que, en el 2000 con el arribo de la partidocracia, se desgastó y generó tantos problemas de gobernabilidad como sociales.

El PRI postrevolucionario creó un país de poder hegemónico, que sometía a los 32 gobernadores al través del envío de más recursos a quienes mejor obedecieran. Actualmente, los mandatarios locales y legisladores tricolores, ansiosos de volver a Los Pinos, quieren recuperar el poder que otorgan los recursos públicos antes del 2012.

En 1998, cuando el PAN era oposición y Felipe Calderón dirigía al blanquiazul, en el Congreso se aprobaron reformas constitucionales para iniciar la desaparición de la discrecionalidad presidencialista, sin imaginar que, dos años después, llegarían al poder y necesitarían de todo el dinero del erario para administrar el país y someter a los adversarios políticos.

Una de las modificaciones hechas en el 98, durante la primera Legislatura en la cual el Revolucionario Institucional perdió la mayoría absoluta, fue el establecimiento de un porcentaje fijo de los recursos recaudados a los estados y municipios, que aumentaría anualmente, además de una vigilancia sobre el destino del dinero público.

Actualmente, de lo recaudado por Hacienda, el 35 por ciento se envía a los 32 estados para que los gobernadores lo repartan a su antojo entre cada uno de los municipios a su cargo.

Los mandatarios estatales y alcaldes prefieren que sea la Secretaría de Hacienda la encargada de establecer y cobrar los distintos impuestos (sólo algunos que corresponden a cada entidad como tenencia vehicular, el suministro de agua, derechos de tránsito y sobre nómina), para que después, desde la Cámara de Diputados, el partido en el cual militan negocie el presupuesto de las entidades.

De todos es sabido lo impopular que resulta la recaudación de impuestos y que ningún partido o gobernante quiera asumir su responsabilidad en la creación de carga impositiva. Es mejor y afecta menos a su imagen que el cobro lo realice el Gobierno de la República.

* EL PRIÍSMO EN LA DERMIS NACIONAL

El PRI, aunque no está en la Presidencia, es el partido con mayor representación popular. Gobierna 19 de los 32 estados e igual número de Congresos locales, y más de mil 300 de los dos mil 438 municipios.

Por esa fuerza política y de interés partidista, el tricolor en San Lázaro evita que los gobiernos estatales se conviertan en recaudadores de impuestos, como debería ser en una República Federal con autonomía estatal.

Proponer y defender un gravamen tan impopular como el dos por ciento generalizado a todo el consumo para, supuestamente, erradicar la pobreza, es sólo una estrategia panista que pretende recabar más recursos para tener con qué negociar con cada uno de los 32 mandatarios interesados en "acabar con los pobres" en sus estados.

El dinero es poder y el Gobierno de la República está perdiendo ambos.

Primero, el pueblo no quiso que el partido del Presidente fuera mayoría en el Cámara de Diputados y, además, le quitó el control de dos estados (Querétaro y San Luis Potosí) y distintos municipios ubicados en el llamado "corredor azul", en los comicios de julio pasado.

Después, Calderón debió resolver una fuerte pérdida en los ingresos federales. La Secretaría de Hacienda registró un déficit de 100 mil 200 millones de pesos tan sólo entre enero y agosto de este año, causado principalmente por la baja del precio internacional del barril de petróleo, que ocasionó la falta de 526 mil millones estimados en el Presupuesto de Ingresos para este año.

Sin dinero no hay gobierno y sin gobierno se genera el caos. Así de simple es la lógica política, aunque en México ni es lógica y mucho menos se hace política.

Agustín Carstens y su equipo de la Secretaría Hacienda se niegan a entender que en el país no se requieren más impuestos, sino una mejor distribución de los ingresos. Lo que debería preocuparle a los genios fiscales es su incapacidad para aumentar la base de contribuyentes.

Los encargados de recabar recursos proponen el "Impuesto Contra la Pobreza" para allegarse de dinero fresco y directo, y no al través de las declaraciones mensuales que realizan los ciudadanos, porque desde el 2000 se redujo el número de contribuyentes cautivos.

* NUEVOS IMPUESTOS A LOS MISMOS CONTRIBUYENTES

En un reporte publicado por Hacienda el pasado jueves, dio a conocer que la recaudación de los ingresos no tributarios por concepto de IVA, impuesto a la importación, ISR, IETU y el IEPS disminuyeron en un 19.5, 17.3, 9.9 y 6.5 por ciento, respectivamente.

Los mexicanos no tienen dinero para cumplir con sus obligaciones fiscales. ¿Aun así la administración calderonista desea imponerle más gravámenes a la clase trabajadora?

Ernesto Cordero, secretario de Desarrollo Social, desde la semana pasada habló de la falta de alimento entre la población más desprotegida. Reconoció que los pobres "se saltan una comida al día".

El jueves pasado, el mismo funcionario agudizó el problema al señalar que "hay niños que van a la escuela con un té en el estómago o con una tortilla embarrada de frijoles, si bien les va..."

Cuando los panistas asumieron el poder, se comprometieron a bajar los impuestos (Felipe Calderón incluso propuso erradicar el pago de tenencia vehicular), a erradicar la desigualdad social que ocasionaron los priístas en sus 70 años en el ejercicio del poder, a terminar con la inseguridad y, sobre todo, eliminar el abuso de poder, la burocracia, el soborno y la impunidad. En ninguna ha cumplido.

El PAN lleva apenas nueve años en Los Pinos y aumentó en más de cinco millones el número de desposeídos. La carencia de bienes alimenticios y materiales entre el pueblo también creció. Con el agravamiento en la iniquidad social y la mala impartición de justicia, la violencia en todo el país se disparó a niveles nunca antes vistos.

Con una millonaria campaña publicitaria, el gobierno calderonista trata de convencer a los mexicanos que está empecinado en erradicar el crimen organizado y el narcotráfico, sin advertir que, primero, debe frenar el desempleo para que el pueblo tenga para comer, porque, de lo contrario, harán cualquier cosa por llevar alimento a sus hogares.

De acabarse el tráfico de drogas, ¿de dónde se inyectaría al país los 25 o 40 mil millones de dólares que aporta anualmente esa actividad ilícita a la economía nacional, según la consultoría estadunidense Kroll?

Exactamente lo mismo ocurriría se los gobernantes trataran de combatir el comercio informal, el robo o el contrabando, que se han convertido en la principal fuente de ingresos para millones de familias.

Mientras los gobiernos de todos los partidos son incapaces de resolver problema alguno, la descomposición social se agudizará conforme aumente el hambre y no hay nadie con la capacidad de proponer soluciones que no afecten a los más pobres.

* DE MALAS Y PEORES

La Secretaría de la Reforma Agraria (SRA) destinó otros 61 millones de pesos para la solución de 25 conflictos sociales en el medio rural, con lo que se brindará certidumbre jurídica al patrimonio de familias campesinas sobre 2 mil 804 hectáreas. Los conflictos agrarios que se resolverán, algunos de ellos con más de 40 años de antigüedad, se localizan en los estados de Tabasco, Chiapas, Veracruz, Sonora, Guanajuato, Michoacán, Morelos y Nayarit. En lo que va del año, la SRA ha resuelto 119 conflictos sociales en ejidos y comunidades en prácticamente todos los estados del país, en los que ha hecho una inversión superior a los 475 millones de pesos.

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Agricultores, ganaderos, acuacultores y agroindustriales mexicanos ofrecen sus productos a compradores mayoristas y proveedores de las industrias hotelera, restaurantera y hospitalaria en la exposición de abasto de alimentos más grande de América Latina. Con el apoyo de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa), a través de la Coordinación General de Promoción Comercial y Fomento a las Exportaciones, productores de café, arándano, amaranto, piñón, carne de cerdo y avestruz, camarón, concentrados de frutas, chocolate, dulces de nuez, chabacanos y tortillas, entre otros, negocian contratos de ventas y de exportación a mediano y largo plazos. En el marco de la Vigésima Cuarta edición de ABASTUR 2009 que se llevó a cabo en el Centro de Exposiciones Banamex de la Ciudad de México, productores agropecuarios y acuacultores participan en el Congreso Latinoamericano de Proveedores, junto con más de 500 productores del campo y de la pesca de otros 31 países.

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El arquitecto José Luis Cortés Delgado, director de Educación Continua de la Universidad Iberoamericana Ciudad de México, fue reconocido con el Premio Mario Pani en el área de difusión, durante la entrega de los Premios CAM-SAM 2009, realizada en el Día del Arquitecto. En la ceremonia, realizada en las instalaciones del Colegio de Arquitectos de la Ciudad de México/Sociedad de Arquitectos Mexicanos, el exdirector del Departamento de Arquitectura de la UIA, quien ha sido vicepresidente de la Unión Internacional de Arquitectos, recibió el premio de manos de su colega Francisco Serrano, quien señaló al urbanista como "el gran embajador de nuestra arquitectura fuera del país.

Y hasta la próxima en este mismo espacio.

mejido@elsoldemexico.com.mx
 
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