Sociales
El personaje de hoy
Julio Iglesias. Foto: El Sol de Cuernavaca
El Sol de Cuernavaca
23 de septiembre de 2009

Cuernavaca, Morelos.- Julio José Iglesias nació en Madrid, el 23 de septiembre de 1943. Es el hijo mayor del doctor gallego Julio Iglesias Puga y de María del Rosario de la Cueva y Perinan. Julio Iglesias compartió su infancia con su hermano Carlos.

Notable atleta, el joven español era un adolescente enamorado del deporte, que convirtió su sueño en realidad, cuando fichó como portero por el Juvenil B del Real Madrid Club de Fútbol, Julio fue alternando el fútbol con sus estudios en el Colegio Mayor Universitario de San Pablo en Madrid, cursando la licenciatura de Derecho, con la esperanza de formar parte del cuerpo diplomático español. Sólo le quedaba una asignatura para acabar la carrera, cuando todos sus sueños se vinieron abajo, al tener desgraciadamente un gravísimo accidente de tráfico. A raíz del mismo, quedó hemiparético y sin poder caminar durante casi dos años, lo que le apartó definitivamente de los terrenos de juego.

Eladio Magdaleno, un joven enfermero que cuidó de él en el hospital, fue uno de los primeros en darse cuenta de la nostalgia de Julio y de su constante afición por escribir poemas, muchos de los cuales eran tristes y versos románticos cuestionando la misión del hombre en la vida. De hecho, fue la persona que por primera vez le regaló una guitarra, como terapia para que ejercitara sus dedos y pasara el tiempo. A partir de ese momento, pronto descubrió una nueva pasión que cambió totalmente su vida.

Empezó a cantar para aliviar esa nostalgia de haber sido un deportista que ahora estaba postrado en una cama. Fue aprendiendo a tocar la guitarra, su esfuerzo personal, sus ganas de vivir y el gran apoyo de su familia, produjeron un verdadero milagro: Julio pudo volver a andar.

Una vez recuperado, reanudó sus estudios y viajó a Londres para estudiar inglés, Y fue allí, en Cambridge, donde conoció a Gwendolyne Bollore, quien sería su novia e inspiró una de sus canciones más famosas: "Gwendolyne".

En ese año 1970 Julio conoció en una fiesta a la filipina Isabel Preysler Arrastria, La mujer que le inspiraría canciones románticas y que le dio tres hijos. El 29 de enero de 1971, en Illescas, Toledo, Julio Iglesias se casa con Isabel Preysler, celebrando su luna de miel en Gran Canaria, Islas Canarias.

La pareja había cautivado la atención de todo el mundo, pero se separaron cuando la carrera triunfal de Julio se convirtió en un obstáculo. Porque, si en los primeros tiempos de matrimonio Isabel fue la compañera infatigable del cantante -viajaban juntos en un autobús desvencijado, el nacimiento de sus hijos acabó obligándola a permanecer en su casa de Madrid. En 1978, la pareja conseguiría la nulidad matrimonial a través de la diócesis de Brooklyn, Nueva York. A pesar de todo, mantuvieron sus buenas relaciones y siempre estuvieron de acuerdo en la educación de sus hijos. Además, el cantante, que nunca dejó de cumplir sus deberes de padre, contribuyó a los gastos generales de la casa con generosas cantidades de dinero.

Julio Iglesias encontró el amor que haría que éste cambiara su estilo de vida y aterrizara en un plano real de una vida familiar, en Miranda Johanna Maria Rijnsburger (5 de octubre de 1965, Leimuiden, Países Bajos), una bella modelo holandesa. La primera vez que se vieron, el 5 de diciembre de 1990, en el aeropuerto de Yakarta, Indonesia, Julio Iglesias le dijo a un amigo: "esa chiquilla va a ser mi mujer". Miranda Rijnsburger cautivó la atención del eterno romántico. El 7 de septiembre de 1997 nació su cuarto hijo Miguel Alejandro y 3 de abril de 1999, Miranda dio a luz a su segundo hijo, Rodrigo.

Dos años más tarde, el 1 de mayo de 2001, da a luz dos preciosas gemelas Victoria y Cristina, en el Mount Sinaï Hospital de Miami. El 5 de mayo de 2007 nació en Miami el quinto hijo de la pareja, Guillermo. Miranda ha sido durante todos estos años, su compañera, su confidente y amiga en la sombra, la mujer callada que habla con silencios. La segunda, Miranda, un torrente de juventud, sencillez y discreción, sin la que -confesó el cantante- no podría vivir. Esa persona que ha convertido su casa en un hogar. Que le ha permitido volver a ser padre. Con su nueva familia, Julio ha llenado de alegría su hogar.