Cuernavaca
Encuentran cadáveres de jóvenes desaparecidos
Sus cuerpos fueron rescatados del barranco en Pilcaya, Guerrero. Foto: Archivo / El Sol de Cuernavaca
El Sol de Cuernavaca
6 de mayo de 2009

José Luis Rojas

Pilcaya, Guerrero.- Dieciséis días después de haber sido "detenidos" y desaparecidos por el comandante de la Policía Ministerial, hoy prófugo de la justicia, Elesban Miguel Alamilla Cabañas, fueron encontrados los cadáveres de Daniel Rueda Becerril de 16 años de edad, José Alfredo Arroyo Juárez de 23 y Samuel Teroba Rodríguez de 19, en el fondo de un barranco de 160 metros de profundidad del Mirador, en la comunidad de Pilcaya Guerrero, informó ayer la Procuraduría General de Justicia.

Fue el subprocurador de Investigaciones Especiales, Jorge Arturo García Pedroza, acompañado del coordinador de la Policía Ministerial, José Robles Quintana y del vocero de la PGJ, Carlos Félix Gaxiola, quien en conferencia de prensa ayer a las 13:00 horas, una hora después de lo anunciado, informó que como resultado de una denuncia anónima, hecha al teléfono 066 de Iguala Guerrero, las autoridades de aquella entidad fueron alertadas de la existencia de cuatro cadáveres en el fondo de la citada barranca, esto desde el pasado lunes.

Dada la dificultad del terreno, por la profundidad de la barranca, no fue sino hasta el medio día del lunes, cuando los cadáveres pudieron ser rescatados, encontrando que tres de estos tendrían entre 10 y 15 días de haber dejado de existir, mientras que el cuarto, se estima que tendría mucho más tiempo dado su avanzado estado de putrefacción.

Tras el rescate de los cadáveres, explicó el Subprocurador, por medio de la estrecha coordinación entre las autoridades de las procuradurías de ambas entidades, peritos del Servicio Médico Forense de Morelos, se trasladaron la tarde de este lunes a Guerrero, para iniciar las pruebas de genética y tratar de identificar estos cadáveres, y tras haber obtenido los primeros indicios positivos, se llamó a los familiares de Daniel, José Alfredo y Samuel y estos terminaron reconociéndolos por señas particulares, dentaduras y tatuajes.

García Pedroza afirmó que en todo momento la PGJ se mantuvo al lado de los familiares de las víctimas informándolos, ayudándoles y facilitándoles el traslado a Guerrero para que realizaran la penosa identificación de los cadáveres, así como para que cumplieran con los trámites legales correspondientes y pudieran traerse los cuerpos para darles sepultura.

Explicó además el Fiscal, que se siguen las indagatorias para tratar de esclarecer con total certeza si el cuarto cadáver encontrado en ese lugar, es el de Pablo Domínguez Montiel, quien también se hacía llamar Juan Francisco Gutiérrez, Juan Francisco Gutiérrez Hernández o Leonardo Díaz Ortiz, para lo cual se allegaron de una huella dactilar que "subirán" al banco de datos del Sistema Nacional de Seguridad, para tratar de establecer su identidad, ya que de lo contrario se fortalecería la hipótesis de que éste se encuentra con vida y huyendo en complicidad con Elesban Miguel Alamilla.

El Fiscal explicó que ante estos hechos la Procuraduría Guerrerense realizará las investigaciones en torno al asesinato de estos jóvenes, mientras que la de Morelos, seguirá adelante en lo que tiene que ver con el delito de "desaparición de personas", asegurando que se intensificarán las investigaciones para dar con el paradero del ex policía, ahora prófugo de la justicia Elesban Miguel Alamilla.

García Pedroza expuso que aunque hay quienes quieren hacer ver este grave hecho como los que ocurrieron en el pasado, destacó que hay una gran diferencia pues "hoy se actúa con transparencia, objetividad y honestidad para dar con los responsables y no se está encubriendo a nadie".

Se le cuestionó al Subprocurador sobre el avance de las investigaciones en torno al móvil de estas ejecuciones, si tenía qué ver con el crimen organizado y dijo no tener evidencias al respecto hasta el momento, aunque recordó que ya se enteró a la Procuraduría General de la República, de presuntos delitos contra la salud en los que pudieran haberse involucrado algunas de las víctimas.

Sobre la presunción de que la corporación estaría o seguiría infiltrada por la delincuencia organizada, al existir la hipótesis de que el ahora ex comandante de la Policía Ministerial, Elesban Miguel Alamilla habría "levantado y ejecutado" a los jóvenes "cumpliendo órdenes del hampa organizada", García Pedroza aclaró que hasta el momento no hay indicios que lo comprueban, y recordó que ya con anterioridad se ordenó e inició una investigación en contra de quienes pudieran resultar con alguna responsabilidad al respecto, entre ellos el ex coordinador de la Policía Ministerial, Guillermo Vargas Rodríguez.



CRONOLOGÍA DE LOS HECHOS



Sábado 18 de abril, a las 3 de la mañana, Daniel Rueda, José Alfredo Arroyo y Samuel Teroba, todos vecinos del poblado de Acapantzingo, llegaban en dos motonetas al domicilio de Pablo Domínguez Montiel, localizado en el edificio cinco departamento 10 de la Unidad Morelos en la colonia Flores Magón, perseguidos por el policía Ministerial, Elesban Miguel Alamilla y "otros sujetos desconocidos" a bordo de la patrulla 01112.

Fue a las puertas de este edificio que a decir de los testigos el policía y "sus acompañantes", que afirma la PGJ "no son policías", sometieron y golpearon salvajemente a los jóvenes, hiriendo a balazos a alguno y así se los llevaron detenidos.

Al lugar arribó una patrulla de la Policía Metropolitana de Cuernavaca, al mando del comandante Ricardo Antonio Covarrubias Beltrán, ante quien el comandante de la Ministerial, Elesban Alamilla, se identificó como efectivo de esa corporación y le aseguró al uniformado que "se iba a llevar detenidos a los cuatro jóvenes, por robo e intento de homicidio al tiempo en que mostraba una pistola escuadra, presumiblemente de uno de los detenidos", para fortalecer su dicho.

Sin embargo, desde ese momento no se volvió a saber nada de los jóvenes pese a los reclamos y exigencias de sus familiares de que les fueran presentados con vida.

Un día antes, el policía "había reportado el robo de las placas de la patrulla", en el acta especial AE/2556/09-04 y dos días después de los hechos, el lunes 20 de abril a temprana hora, tras haberse presentado a pasar lista a su corporación, llevó la misma patrulla al taller de gobierno del estado, conocido como "Base Chapultepec", a que le quitaran "el balizamiento" a su patrulla ya que en las portezuelas tenía el número de placas, que fue lo que finalmente sirvió a testigos y familiares de las víctimas para reconocerlo y señalarlo.

El lunes 20 de abril, horas después de que los familiares de Daniel, José Alfredo y Samuel denunciaran los hechos en la PGJ, dos sujetos y una mujer saqueaban el departamento de Pablo Domínguez, llevándose incluso, evidencias que pudieran ayudar a esclarecer los hechos.

Miércoles 22 de abril la PGJ da a conocer que ya se había solicitado la orden de aprehensión en contra del policía Elesban Miguel Alamilla, con base en las evidencias y señalamientos en su contra, como los de elementos de la Policía Metropolitana, así mismo se establecía el vínculo de amistad de este policía con Pablo Domínguez, por lo que desde entonces se sospechaba que ambos actuaron contra los jóvenes, al tiempo en que se daba a conocer que Pablo utilizaba otros tres nombres y tenía antecedentes penales, por delitos de portación de arma prohibida de uso exclusivo del Ejército, lesiones y amenazas.

El jueves 23, cuatro días después de los hechos, la PGJ obtuvo del juez correspondiente la orden de cateo para allanar el departamento de Pablo Domínguez y comprobar que el inmueble había sido saqueado.

El sábado 25, a consecuencia de este saqueo y ante la denuncia, señalamiento y aportación de evidencias de los familiares de las víctimas, la PGJ logró identificar a Eduardo Sánchez Rubio, empleado de una funeraria, vecino de Temixco, como el principal responsable del saqueo al domicilio de Pablo Domínguez y obtuvo una orden de aprehensión en su contra y lo detuvo, arraigándolo posteriormente el juez de la causa en su domicilio, al tiempo en que trascendía que este sujeto también tenía antecedentes penales por el delito de robo de vehículo, según averiguación previa SC/1ª/3823/99.

El miércoles 29 de abril, luego de que se conociera que Amnistía Internacional emitía recomendaciones al Gobierno del Estado, para que resolviera este caso, se da a conocer la remoción de la Coordinación General de la Policía Ministerial, Guillermo Vargas Rodríguez y el nombramiento en su lugar de José Robles Quintana, al tiempo en que ese mismo día se realizaba el cateo en el domicilio de Elesban Miguel Alamilla, localizado en la privada Bello Horizonte, número 17 del poblado de Ocotepec, con nulos resultados, por todo el tiempo que dejó transcurrir la autoridad para realizar esta inspección.

Finalmente este lunes cuatro de mayo por la noche, termina la angustiosa y dolorosa espera de los familiares de Daniel, José Alfredo y Samuel, cuando identifican plenamente sus cadáveres en el SEMEFO de Chilpancingo Guerrero, tras haber sido encontrados en una profunda barranca de Pilcaya.

Los cuerpos de los tres jóvenes fueron trasladados ayer al medio día de aquella entidad a Morelos, donde posteriormente sus familiares realizaron los preparativos para velar unas horas los cuerpos y proceder hoy miércoles a darles cristiana sepultura, en medio del dolor, la indignación y la impotencia que los ha lacerado todos estos días.