Opinión
Historias Extraordinarias
Edmundo Domínguez Aragonés
Madero; La sucesión presidencial

El Sol de México
3 de mayo de 2009

* Un centenario ocultado

La tarde del 28 de diciembre de 1908, en San Pedro, Coahuila, Francisco I. Madero presenta su libro "La sucesión presidencial" en 1910, que por tres mil pesos le imprimió en aquel mismo pueblo don Serafín Alvarado y cuyo primer ejemplar le entregó la mañana de ese mismo día.

Los asistentes al acto le escuchan atentamente mientras Madero va leyendo partes de su obra y va comentándolas, tras exponerlas.

Ocho años antes había publicado un folleto sobre el modo de aprovechar las aguas del río Nazas que fertilizarían la región de La Laguna y la manera de conseguir su rendimiento con equidad entre los ribereños y la construcción de una presa en previsión de la sequía.

El entonces presidente Porfirio Díaz leyó el folleto y le escribió a Madero una carta donde le decía: "He leído su sensata y justiciera propuesta en beneficio de las comunidades que usted destaca, y de inmediato he dado las órdenes para que se construya la presa que usted estima necesario para prevenir sequías e incluso inundaciones".

La presa fue inaugurada en 1910, durante una de las tantas celebraciones de la Independencia, aunque Madero no asistió porque no fue invitado al evento.

* Carta y libro al presidente Díaz

El 29 de diciembre, al día siguiente de la primera presentación de su obra, Madero se la envía, con una carta, al presidente Díaz y a todos los gobernadores del país.

La carta a Díaz dice: "Hago hincapié, señor presidente, en la necesidad de realizar elecciones justas y transparentes.

"La candidatura a la vicepresidencia del señor Ramón Corona representa un peligro para el país".

Díaz no respondió la carta ni acusó recibo del libro, aunque sí subrayó los párrafos siguientes:

"En lo particular estimo al general Díaz y no puedo menos que considerar con respeto al hombre que fue de los que más se distinguieron en la defensa del suelo patrio, y que después de disfrutar por más de 30 años el más absoluto de los poderes, haya usado de él con tanta moderación; acontecimiento de los que muy pocos registra la historia.

"Pero esa alta estimación, ese respeto, no me impedirán hablar alto y claro, y precisamente porque tengo tan elevado concepto de él, creo que estimará más mi ruda sinceridad, que las galantes adulaciones que quizá ya lo tengan hastiado".

Y otro subrayado de Díaz en su copia: "El general Díaz ha establecido, de facto, el poder central absoluto, pues a ningún Estado permite que nombre sus gobernadores, ni siquiera sus presidentes municipales, según hemos visto al hablar de los medios que se ha valido para afianzarse en el poder".

Y en las "Conclusiones" los subrayados de Díaz son: "Todo hace creer que si las cosas siguen igual en tal estado, el general Díaz, ya sea por convicción o por condescender con sus amigos, nombrará como su sucesor a alguno de éstos, el que mejor pueda seguir su misma política, con lo cual quedará establecido de un modo definitivo el régimen del poder absoluto".

Finalmente, Díaz subrayó: "Buscar un cambio por medio de las armas sería agravar nuestra situación interior, prolongar la era del militarismo y atraernos graves complicaciones internacionales", y "el único medio de evitar que la República vaya a ese abismo, es hacer el esfuerzo entre todos los buenos mexicanos para organizarnos en partidos políticos, a fin de que la voluntad nacional esté debidamente representada y pueda hacerse respetar en la próxima contienda electoral".

* La autobiografía como ejemplo

"Pertenezco, por nacimiento, a la clase privilegiada; mi familia es de las más numerosas e influyentes en este estado, y ni yo, ni ninguno de los miembros de mi familia, tenemos el menor motivo de queja contra el general Díaz, ni contra sus ministros, ni contra el actual gobernador del estado, ni siquiera contra las autoridades locales.

"Los múltiples negocios que todos los de mi familia han tenido en los distintos ministerios, en los tribunales de la República, siempre han sido despachados con equidad y justicia".

Así comienza el además de clásico texto de Madero, el primero en la historia de México que aborda y expone lo que representa la sucesión presidencial en el ámbito del sistema político mexicano.

* Hijo de una familia de pocas

El auténtico y primer "Apóstol y Mártir de la Democracia" nació el 30 de octubre de 1873 en la hacienda El Rosario, en Parras de la Fuente, Coahuila, siendo sus progenitores Francisco Madero Hernández y Mercedes González Treviño.

Aprendió a leer y escribir con las profesoras Albina Maynes y Encarnación Cervantes.

Como era usual entre las familias con grandes recursos económicos se le envió a estudiar al colegio jesuita de San Juan, en Saltillo.

Prosiguiendo su formación, se le inscribió en el Mount St. Mary de Emisburgo, Maryland, Estados Unidos, y, para enriquecer sus estudios y "bien servir a la prosperidad de la familia", a la Escuela de Altos Estudios Comerciales de París, Francia.

Otras fuentes afirman que estudió la carrera de Comercio, primero en Baltimore, EU, y después en el Liceo de Versalles, Francia, y que después de viajar por Europa, ingresó a la Universidad de San Francisco, en California, EU, "para finalmente perfeccionar todos los conocimientos adquiridos y que éstos me sirviesen para la mayor y mejor prosperidad de mi familia".

* Atiende el negocio de la familia

"Los conocimientos adquiridos me facilitaron, a mi regreso a Coahuila, a los 19 años de edad, administrar algunos de los negocios de mi padre en San Pedro de las Colonias, y ahí comencé a mecanizar la agricultura, introduje nuevas semillas de algodón, cultivé la vid y el guayule, que es un caucho, implanté modernos sistemas de cultivo, examiné el mejor modo de aprovechar las aguas del río Nazas, que fertilizan la región de La Laguna, y la manera de conseguir su repartimiento con equidad entre los ribereños.

"Mis experiencias me llevaron a escribir un folleto sobre el tema en el que propuse la construcción de una represa en previsión de la sequía y como consideré oportuno que tal iniciativa tuviese respaldo, le envié al señor presidente Porfirio Díaz dicho escrito para su atención y consideración".

* Espiritista, oposicionista y periodista

Entre 1905 y 1909, Madero se opone a la reelección de Miguel Cárdenas, gobernador de Coahuila; se le nombra presidente del Club o Partido Democrático Independiente; edita el periódico El Demócrata, donde se inicia como escritor político con el artículo "Vox Populi, Voz Dei"; concurre como delegado por el Centro de Estudios Psicológicos de San Pedro de las Colonias al Primer Congreso Nacional Espiritista y, tras leer en el diario El Imparcial la entrevista que el presidente Díaz concede al periodista estadunidense James Creelman, escribe "La sucesión presidencial" de 1910.

Un año antes comenta "El libro de los espíritus", de Allan Kardec, y el libro del mismo tema "Baghavad Gita" y publica un "Manual espirita", bajo el seudónimo Bhima.

* Funda el Centro Antirreleccionista

José Vasconcelos narra en sus memorias "Ulises Criollo" su primer encuentro con Madero: "El malestar social latente había cuajado, por fin, en la conciencia de un mexicano. Se llamaba Francisco I. Madero; tenía juventud y recursos, y acababa de publicar el libro 'La sucesión presidencial'. En él analizaba con valentía el presente y el futuro inmediato del país.

"Me tocó ser presentado a Madero en mi propio despacho, en los altos del International Bank, en la calle de Isabel la Católica. Allí lo llevó un amigo común: el ingeniero Manuel Urquidi. Estaba Madero de paso en la capital y prefirió acudir a verme, no obstante que yo había adelantado mi deseo de visitarlo en su hotel.

"Nuestra primera conversación fue breve. Buscaba hombres independientes y decididos; me invitaba a la reunión a celebrarse en la casa del ingeniero Alfredo Robles Domínguez, edificio de la calle de Tacuba".

La noche del 22 de mayo de 1909, Madero llegó a un vasto salón de actos públicos propiedad de Robles Domínguez, sito en la calle de Tacuba y, cuando se percató de la amplitud del lugar, comentó: "¡Demasiado local para tan pocos políticos que somos!".

Concurrieron a aquella sesión 89 "políticos de nuevo cuño" y el periodista Filomeno Mata expuso la razón que los congregaba: "Organizarnos para fundar el Centro Antirreleccionista".

Luego, Madero se dirigió a los ahí reunidos, manifestando, entre otras cosas, que "la consolidación de la democracia mexicana sólo puede obtenerse por medio de la participación del pueblo en el Gobierno, pero esta participación popular no será realizable mientras los funcionarios públicos permanezcan indefinidamente en el poder".

Y ahí mismo se funda el Centro Antirreleccionista.

* Su gira por el país

Días después, con un paquete de ejemplares de "La sucesión presidencial" y los programas, manifiestos y actas de la fundación del CA, aborda el tren acompañado de varios correligionarios y de su esposa, Sara Pérez de Madero, quien "abnegadamente habría de seguirme en toda la azarosa campaña política".

Primero llegó a Veracruz y luego a Mérida, donde conoce a José María Pino Suárez, periodista y hombre de letras.

Recorrió enseguida varias poblaciones de la Costa del Golfo y del Norte, pronunciando decenas de discursos ante "las multitudes que abarrotaban las plazas de los pueblos".

La gente se preguntaba: "¿Quién es este hombre que así habla y así actúa en un país donde todo el mundo calla?".

A fines de 1909 Madero regresó a la Ciudad de México y "me encontré con que el Centro Antirreleccionista andaba de capa caída y empezaban a enfriarse los ánimos".

Reunió a sus compañeros, les habló de la "generosa respuesta que he obtenido en provincia" y les informó que emprendería otra gira, se refirió al acuerdo tomado con anterioridad, de convocar a una magna convención del CA para lanzar candidatos a la Presidencia de la República, porque "1910 será el año de elecciones y Porfirio Díaz no da trazas de dejar el poder".

En su segunda gira conoció en Ciudad Juárez a Abraham González, "hombre sesudo y respetable", quien al escuchar sus discursos le dijo: "Usted es el indicado para candidato a la Presidencia de la República".

* El único acto conmemorativo del centenario de la sucesión

Sólo la LVII Legislatura del estado de Coahuila llevó a cabo el 5 de noviembre de 2008 un homenaje nacional a Francisco I. Madero.

Asistieron como invitados, los días 25 y 30 de octubre, en Saltillo, San Pedro de las Colonias y Parras de la Fuente, los legisladores locales, historiadores y cronistas.

Los legisladores del resto del país que asistieron fueron unos cuantos y no se apersonaron los presidentes del Senado ni de la Cámara de Diputados.
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